"Consummatum est"
Hace algún tiempo señalé que en Panamá, existía una fuerza social objetiva que podría transformarse en una fuerza política importante. Que la polarización electoral dependía de la velocidad de tal proceso. Fui objeto de la crítica de algunos autodenominados analistas políticos, presumidos de una ignorancia proverbial. Luego advertí que Alberto Vallarino intentaba culminar ese proceso, construyéndose como fuerza electoral.
Otros aventureros volvieron, lanza en ristre, a decir necedades. Si lo de Vallarino no concluyó felizmente fue por su propia debilidad personal y temores. Más tarde afirmé que Guillermo Endara y Ricardo Martinelli lo intentarían, pero que el primero avanzaría con más velocidad. Volvieron los mismos a criticar con argumentos falaces.
Voy a hacer un nuevo pronóstico: Endara puede ganar las elecciones de 2004 y Martín Torrijos puede perderlas. Los datos objetivos y la dinámica misma de la campaña inicial, el talante de ambos candidatos, los primeros discursos elaborados y la catástrofe del gobierno y sus candidatos así parecen prefigurarlo. Para evitarles una crítica sin sentido, ninguna de esas candidaturas son mi opción electoral.
222 Endara parece sintonizar mejor con el interés popular, aunque no sea un discurso homogéneo y articulado.
Pero no puedo dejas de decir lo que observo. En términos de los discursos y la organización propiamente tal, la diferencia entre ambos es notable y pueden ser constatadas. En tanto, el discurso de Endara se ha dirigido a la nación, el de Torrijos se dirige a su partido político, en términos de su problema interno. La diferencia puede percibirse con claridad cuando se habla con la gente. A nadie que no sea PRD le interesa el discurso de Martín Torrijos o de sus adversarios internos. Por el contrario, el de Endara parece sintonizar mejor con el interés popular, aunque no sea un discurso homogéneo y articulado.
En lo que se refiere a organización, algunos aventureros del micrófono advierten que a Endara le falta organización política. No sabemos qué significa ello. Lo que podemos advertir es que en situaciones plebiscitarias o de democracias delegativas, el electorado no necesita estructuras organizativas formales para votar. Lo que puede ocurrir es que el país vote contra el gobierno, optando por la candidatura que le parezca mejor orientada.
El discurso opositor de Endara en la convención del Partido Solidaridad muestra hasta dónde puede llegar su ascenso. Que quede claro: Ninguno es mi opción electoral y tampoco lo son los candidatos gubernamentales. Sigo creyendo en que habrá que construir una verdadera alternativa popular que plantee soluciones reales a los problemas nacionales.
(simgonp@cwpanama.net)
Otros aventureros volvieron, lanza en ristre, a decir necedades. Si lo de Vallarino no concluyó felizmente fue por su propia debilidad personal y temores. Más tarde afirmé que Guillermo Endara y Ricardo Martinelli lo intentarían, pero que el primero avanzaría con más velocidad. Volvieron los mismos a criticar con argumentos falaces.
Voy a hacer un nuevo pronóstico: Endara puede ganar las elecciones de 2004 y Martín Torrijos puede perderlas. Los datos objetivos y la dinámica misma de la campaña inicial, el talante de ambos candidatos, los primeros discursos elaborados y la catástrofe del gobierno y sus candidatos así parecen prefigurarlo. Para evitarles una crítica sin sentido, ninguna de esas candidaturas son mi opción electoral.
222 Endara parece sintonizar mejor con el interés popular, aunque no sea un discurso homogéneo y articulado.
Pero no puedo dejas de decir lo que observo. En términos de los discursos y la organización propiamente tal, la diferencia entre ambos es notable y pueden ser constatadas. En tanto, el discurso de Endara se ha dirigido a la nación, el de Torrijos se dirige a su partido político, en términos de su problema interno. La diferencia puede percibirse con claridad cuando se habla con la gente. A nadie que no sea PRD le interesa el discurso de Martín Torrijos o de sus adversarios internos. Por el contrario, el de Endara parece sintonizar mejor con el interés popular, aunque no sea un discurso homogéneo y articulado.
En lo que se refiere a organización, algunos aventureros del micrófono advierten que a Endara le falta organización política. No sabemos qué significa ello. Lo que podemos advertir es que en situaciones plebiscitarias o de democracias delegativas, el electorado no necesita estructuras organizativas formales para votar. Lo que puede ocurrir es que el país vote contra el gobierno, optando por la candidatura que le parezca mejor orientada.
El discurso opositor de Endara en la convención del Partido Solidaridad muestra hasta dónde puede llegar su ascenso. Que quede claro: Ninguno es mi opción electoral y tampoco lo son los candidatos gubernamentales. Sigo creyendo en que habrá que construir una verdadera alternativa popular que plantee soluciones reales a los problemas nacionales.
(simgonp@cwpanama.net)