¿Continuamos sobre la CSS?
El sábado pasado hablamos sobre la institución más importante para los panameños porque, el que más, el que menos, tiene algo que ver con el Seguro Social y, para muchos, su futuro inmediato y mediato depende del mismo. Decíamos también que la crisis alrededor de la CSS pudo ser premeditada o buscada para crear el caos en el país, ya que se incitó a los empleados, que no son los únicos dueños, a llevar a cabo un paro innecesario. Si ya se había llegado a un acuerdo, ¿qué buscaban?
Sucede algo interesante: el problema del Seguro comenzó con Torrijos cuando lo tomó como su caja menuda, como el proveedor de las necesidades panameñas y extranjeras; hizo concesiones como la forma equivocada en que se llevó la integración, dar beneficios completos a beneficiarios por paternalismo y apadrinar los robos que hubo en el Seguro Social. Pero, ya eso es historia que sólo quiero recordar, y la actualidad nos dice que la verdad es cruda. De continuar así acabaremos con la gallina de los huevos de oro. Sin embargo, lo más triste es la falta de solución a este grave problema porque falta voluntad política, gremial, sindical, personal y civil para buscarla.
Todos queremos que la Caja de Seguro Social (CSS) se salve, pero a costa de sacrificios ajenos, no del nuestro. Los gobiernos no quieren poner el cascabel al gato porque tiene un costo político que haría perder el apoyo de la población, la cual no está suficientemente enterada de lo que sucede y no comprende la realidad, sólo lo que se publica en los medios de comunicación.
Detrás de los políticos están los partidos que se perjudicarían con estas medidas drásticas que deben tomarse. Los gremios solamente ven sus aumentos salariales que han conseguido con huelgas y movimientos, y no ceden ante la necesidad de amarrarse los pantalones. Pareciera no importarles el estado financiero de la institución. Los trabajadores quieren seguir gozando de sus prebendas y de los servicios exagerados, pero no aceptan que se les limite el servicio a los beneficiarios ni que se les suba la cuota. Los empresarios tampoco quieren meter la mano en el bolsillo; los legisladores no tocan la posibilidad de modernizar la Ley Orgánica de la CSS porque, aquellos que buscan reelección, pisarían callos dolorosos. Las autoridades toman la institución como un desorden total y utilizan indiscriminadamente su dinero para luego pedir que les permitan tocar las reservas. Las mujeres defienden su edad de jubilación.
Yo, al igual que miles de panameños, nos preguntamos, ¿queremos realmente salvar la Caja de Seguro Social? ¿Hasta cuándo se mantiene la ineficiencia al frente del Seguro Social y hasta cuándo hacemos la vista gorda a lo que allí sucede?
Dicen que Jované ha nombrado a casi ocho mil empleados nuevos en el último año; de ser eso cierto, pareciera que la protesta de los empleados tenía su base en evitar ser despedidos. Escuché también que en los seis meses que van de este año, han gastado 16 millones de balboas en medicamentos. En el año "90 se gastaron casi 40 millones de balboas y ahora, tal vez, las necesidades han aumentado. Con razón no hay medicamentos y los pacientes no encuentran nada de nada en las farmacias. ¿Dónde está la ineficiencia? La administración anda manga por hombro (como decía mi madre). Podría dar ejemplo de lo que digo, pero es largo. Pero, la principal responsabilidad recae en la cabeza del gobierno que hace tiempo debió sugerir la renuncia de los que no sirven, y esta falta de decisión perjudica al Seguro Social.
A grandes rasgos, esta es una radiografía de la CSS y si no ponemos cada uno un granito de sacrificio, será imposible salvarla. Basta de frases premeditadas y casetes aprendidos de memoria. Sólo sacrificio, y sacrificio de todos, salvará al Seguro.
Señaló que los requisitos para los pacientes son, entre otros, ser de escasos recursos y tener cataratas en los dos ojos, quienes deben ser evaluados por doctores del Ministerio de Salud y filtrados a través del Club de Leones.
Según el directivo del Club de Leones, Carlos Alba, el proyecto se inició hace unos meses en la región de Azuero, y tiene como objetivo operar a unas mil personas en el país.
Explicó que en esta ocasión se operaron unas 400 personas de las comunidades de Chitré, Macaracas, Tonosí, Las Tablas, entre otros sitios. Indicó que la iniciativa nace del Club de Leones, que hace recaudaciones en el ámbito internacional para operar a las personas afectadas en todo el mundo. Precisó que se calcula que el 3% de la población presenta problemas de cataratas.
La catarata es la opacificación del cristalino del ojo. No es un tumor ni una formación de piel o de tejidos nuevos sobre el ojo. Las cataratas afectan con frecuencia a los dos ojos, aunque lo habitual es que se afecte un ojo más que el otro.
Las cataratas aparecen generalmente en las personas mayores, la edad avanzada hace que el cristalino se endurezca en su centro y la habilidad para enfocar objetos disminuya. A medida que el lente cristalino va envejeciendo se va opacificando.
Las cataratas se pueden clasificar en cuatro grupos importantes, según las causas:
Como indicábamos anteriormente, son aquéllas que se derivan del normal envejecimiento de las personas.
Su causa es hereditaria u ocasionada por una infección o inflamación en la mujer embarazada que afecta al bebé. Está presente desde el nacimiento y puede aparecer desde la niñez.
Son cataratas cuya causa se deriva de otro tipo de dolencias, tales como la diabetes y ciertas enfermedades de los ojos: iritis, glaucoma, desprendimiento de retina, y otras.
Son las cataratas ocasionadas por lesiones oculares, como un golpe, corte, punción, calor, radiación o quemadura por agentes químicos.
Se trata de operaciones similares a las que se practican a los pacientes privados, con anestesia tópica (local), sin puntos y ultrasonidos. Los pacientes son intervenidos gracias a donaciones internacionales y de los médicos panameños, quienes en su totalidad suman 21 especialistas del Centro de Cirugía Ocular y doctores estadounidenses.
De acuerdo con el Dr. Ernesto Calvo, el costo de las operaciones por ojo es de alrededor de B/.2,500 y advirtió que en Panamá por ser un país tropical, los índices de radiación ultravioleta son más altos, lo que se refleja en una catarata fuerte y a edad más temprana (50 ó 55 años). La operación depende de las necesidades visuales del paciente, y es necesario efectuarla cuando el oftalmólogo lo recomiende.
El proceso se inicia con la limpieza total del rostro, específicamente la vista que será intervenida; luego se coloca la anestesia y comienza la extracción de la lente opacificada del ojo. Posteriormente, se coloca otra lente para que puedan enfocarse correctamente los objetos, la cual se denomina "lente intraocular".
La lente intraocular es plástica para uso permanente y se implanta dentro del ojo en lugar de la natural, que quedó opacificada. El período de convalecencia después de la operación es corto y casi nunca se presentan complicaciones, siempre y cuando se sigan las instrucciones del médico.
Según el tamaño y la localización de las áreas de opacidad del cristalino, una persona puede darse cuenta o no de que se está formando una catarata. Si está en el borde externo de la lente, la vista no sufre cambios; pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente, generalmente interfiere con la visión.
A medida que las cataratas se forman, la visión puede hacerse nebulosa o borrosa; también puede haber doble visión, los ojos pueden tener mayor sensibilidad a la luz y al resplandor. Las cataratas persistirán hasta que se extirpen quirúrgicamente, porque no se curan con gotas, pastillas ni lentes, y mucho menos desaparecen espontáneamente.
La "catarata senil" a diferencia de la secundaria, no se extirpa ni se cura con rayos láser, siempre es preciso extraerla. La mayoría de cirugías de cataratas tienen gran éxito, y prueba de ello, es que más del 98% de los pacientes operados recobra una buena visión.
Ayer en el Centro de Cirugía Ocular, la mayoría de los pacientes salían con una cara de felicidad al poder recobrar uno de los órganos más preciados que Dios nos otorgó.
Sucede algo interesante: el problema del Seguro comenzó con Torrijos cuando lo tomó como su caja menuda, como el proveedor de las necesidades panameñas y extranjeras; hizo concesiones como la forma equivocada en que se llevó la integración, dar beneficios completos a beneficiarios por paternalismo y apadrinar los robos que hubo en el Seguro Social. Pero, ya eso es historia que sólo quiero recordar, y la actualidad nos dice que la verdad es cruda. De continuar así acabaremos con la gallina de los huevos de oro. Sin embargo, lo más triste es la falta de solución a este grave problema porque falta voluntad política, gremial, sindical, personal y civil para buscarla.
Todos queremos que la Caja de Seguro Social (CSS) se salve, pero a costa de sacrificios ajenos, no del nuestro. Los gobiernos no quieren poner el cascabel al gato porque tiene un costo político que haría perder el apoyo de la población, la cual no está suficientemente enterada de lo que sucede y no comprende la realidad, sólo lo que se publica en los medios de comunicación.
Detrás de los políticos están los partidos que se perjudicarían con estas medidas drásticas que deben tomarse. Los gremios solamente ven sus aumentos salariales que han conseguido con huelgas y movimientos, y no ceden ante la necesidad de amarrarse los pantalones. Pareciera no importarles el estado financiero de la institución. Los trabajadores quieren seguir gozando de sus prebendas y de los servicios exagerados, pero no aceptan que se les limite el servicio a los beneficiarios ni que se les suba la cuota. Los empresarios tampoco quieren meter la mano en el bolsillo; los legisladores no tocan la posibilidad de modernizar la Ley Orgánica de la CSS porque, aquellos que buscan reelección, pisarían callos dolorosos. Las autoridades toman la institución como un desorden total y utilizan indiscriminadamente su dinero para luego pedir que les permitan tocar las reservas. Las mujeres defienden su edad de jubilación.
Yo, al igual que miles de panameños, nos preguntamos, ¿queremos realmente salvar la Caja de Seguro Social? ¿Hasta cuándo se mantiene la ineficiencia al frente del Seguro Social y hasta cuándo hacemos la vista gorda a lo que allí sucede?
Dicen que Jované ha nombrado a casi ocho mil empleados nuevos en el último año; de ser eso cierto, pareciera que la protesta de los empleados tenía su base en evitar ser despedidos. Escuché también que en los seis meses que van de este año, han gastado 16 millones de balboas en medicamentos. En el año "90 se gastaron casi 40 millones de balboas y ahora, tal vez, las necesidades han aumentado. Con razón no hay medicamentos y los pacientes no encuentran nada de nada en las farmacias. ¿Dónde está la ineficiencia? La administración anda manga por hombro (como decía mi madre). Podría dar ejemplo de lo que digo, pero es largo. Pero, la principal responsabilidad recae en la cabeza del gobierno que hace tiempo debió sugerir la renuncia de los que no sirven, y esta falta de decisión perjudica al Seguro Social.
A grandes rasgos, esta es una radiografía de la CSS y si no ponemos cada uno un granito de sacrificio, será imposible salvarla. Basta de frases premeditadas y casetes aprendidos de memoria. Sólo sacrificio, y sacrificio de todos, salvará al Seguro.
Señaló que los requisitos para los pacientes son, entre otros, ser de escasos recursos y tener cataratas en los dos ojos, quienes deben ser evaluados por doctores del Ministerio de Salud y filtrados a través del Club de Leones.
Según el directivo del Club de Leones, Carlos Alba, el proyecto se inició hace unos meses en la región de Azuero, y tiene como objetivo operar a unas mil personas en el país.
Explicó que en esta ocasión se operaron unas 400 personas de las comunidades de Chitré, Macaracas, Tonosí, Las Tablas, entre otros sitios. Indicó que la iniciativa nace del Club de Leones, que hace recaudaciones en el ámbito internacional para operar a las personas afectadas en todo el mundo. Precisó que se calcula que el 3% de la población presenta problemas de cataratas.
La catarata es la opacificación del cristalino del ojo. No es un tumor ni una formación de piel o de tejidos nuevos sobre el ojo. Las cataratas afectan con frecuencia a los dos ojos, aunque lo habitual es que se afecte un ojo más que el otro.
Las cataratas aparecen generalmente en las personas mayores, la edad avanzada hace que el cristalino se endurezca en su centro y la habilidad para enfocar objetos disminuya. A medida que el lente cristalino va envejeciendo se va opacificando.
Las cataratas se pueden clasificar en cuatro grupos importantes, según las causas:
Como indicábamos anteriormente, son aquéllas que se derivan del normal envejecimiento de las personas.
Su causa es hereditaria u ocasionada por una infección o inflamación en la mujer embarazada que afecta al bebé. Está presente desde el nacimiento y puede aparecer desde la niñez.
Son cataratas cuya causa se deriva de otro tipo de dolencias, tales como la diabetes y ciertas enfermedades de los ojos: iritis, glaucoma, desprendimiento de retina, y otras.
Son las cataratas ocasionadas por lesiones oculares, como un golpe, corte, punción, calor, radiación o quemadura por agentes químicos.
Se trata de operaciones similares a las que se practican a los pacientes privados, con anestesia tópica (local), sin puntos y ultrasonidos. Los pacientes son intervenidos gracias a donaciones internacionales y de los médicos panameños, quienes en su totalidad suman 21 especialistas del Centro de Cirugía Ocular y doctores estadounidenses.
De acuerdo con el Dr. Ernesto Calvo, el costo de las operaciones por ojo es de alrededor de B/.2,500 y advirtió que en Panamá por ser un país tropical, los índices de radiación ultravioleta son más altos, lo que se refleja en una catarata fuerte y a edad más temprana (50 ó 55 años). La operación depende de las necesidades visuales del paciente, y es necesario efectuarla cuando el oftalmólogo lo recomiende.
El proceso se inicia con la limpieza total del rostro, específicamente la vista que será intervenida; luego se coloca la anestesia y comienza la extracción de la lente opacificada del ojo. Posteriormente, se coloca otra lente para que puedan enfocarse correctamente los objetos, la cual se denomina "lente intraocular".
La lente intraocular es plástica para uso permanente y se implanta dentro del ojo en lugar de la natural, que quedó opacificada. El período de convalecencia después de la operación es corto y casi nunca se presentan complicaciones, siempre y cuando se sigan las instrucciones del médico.
Según el tamaño y la localización de las áreas de opacidad del cristalino, una persona puede darse cuenta o no de que se está formando una catarata. Si está en el borde externo de la lente, la vista no sufre cambios; pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente, generalmente interfiere con la visión.
A medida que las cataratas se forman, la visión puede hacerse nebulosa o borrosa; también puede haber doble visión, los ojos pueden tener mayor sensibilidad a la luz y al resplandor. Las cataratas persistirán hasta que se extirpen quirúrgicamente, porque no se curan con gotas, pastillas ni lentes, y mucho menos desaparecen espontáneamente.
La "catarata senil" a diferencia de la secundaria, no se extirpa ni se cura con rayos láser, siempre es preciso extraerla. La mayoría de cirugías de cataratas tienen gran éxito, y prueba de ello, es que más del 98% de los pacientes operados recobra una buena visión.
Ayer en el Centro de Cirugía Ocular, la mayoría de los pacientes salían con una cara de felicidad al poder recobrar uno de los órganos más preciados que Dios nos otorgó.