Contrasentido
Según analistas económicos internacionales, “la crisis frena la globalización”, pero ¿quiénes han generado la crisis y qué beneficios aportaría la globalización a nuestros países indoamericanos? Esto parece no interesarles en sus análisis, ni menos proponer la creación de condiciones y mecanismos que equilibren las desigualdades del “libre” mercado y los retornos a las inversiones en Indoamérica. Estamos condenados al mismo patrón que nos ha conducido al caos actual. Por lo menos algunas naciones de nuestro “patio trasero” se están ocupando en generar cambios. Brasil y Argentina con su intercambio, pagado en sus propias monedas, y Brasil-China que también negociarán con sus propias monedas. Otros países nuestros, lamentablemente, están más interesados en las guerras internas, que tienen solución pero que, al mantenerlas, generan ingresos y beneficios políticos personales.
Igual ocurre con el abominable conflicto israelí con sus vecinos. El Grupo de los 8, por ejemplo, tiene sus propios organismos de información y análisis económico-financiero que le permiten conocernos mejor que nosotros mismos y sabe por dónde y cómo atacar para lograr mejores beneficios para su producción e “inversiones”. Sus miembros conocen que no tenemos regulaciones, nuestras posibilidades de riesgo, los flujos de capital transfronterizo, la agitación civil, etc.; e insisten en que “Latinoamérica” debe continuar con los nefastos “ajustes estructurales” y las prácticas “neoliberales”, asignándonos “puestos”, de acuerdo con sus parámetros de análisis. ¡Qué comodidad! Han creado la imagen y los mecanismos para “rescatar” a los grandes empresarios por los empleos que generan dicen; mientras que las micro y pequeñas empresas continúan olvidadas y sufriendo su calvario.
Insisto en que es urgente nuestra integración latinoamericana y la creación de nuestros propios organismos, sin participación de EE.UU., pues su situación e intereses no son los mismos que los nuestros. Luego, negociaremos, con respeto y con nuestras (o nuestra, una) monedas. Podría ser el principio de una relación correcta, más justa, libre de presiones o las cosas continuarán igual, o peor. Para muestra, el poderoso senado de EE.UU. negó la irrisoria suma de $80 millones para acabar con esa lacra que es la prisión de Guantánamo. Obama retrocedió, o sea que estaría ganando el tenebroso poder detrás del poder. ¿Qué es peor, Guantánamo o los secuestrados por las FARC?