Control de precios
Apoyamos la idea y el requerimiento de las asociaciones de jubilados de que se vuelva a establecer una oficina de control de precios.
Eso no es tan sólo conveniente, sino indispensable a todos cuantos afectan los precios sobre los productos necesarios para suplir de alimentos y artículos la canasta básica.
El muy exagerado aumento de los precios en una gran variedad de productos hace imperativo proteger a los consumidores que estamos siendo abusados sin compasión.
Que los precios tras los aumentos diarios del costo del petróleo que afectan la vida social de un pueblo sea necesario aumentarlos, es indiscutible. Sin embargo, lo que no es aceptable es que dicho incremento sea en forma tan exagerada como está sucediendo actualmente con gran variedad de productos.
Con contadísimas excepciones como en el caso del pan, el aumento en ese rubro aunque alto, es entendible, ya que la harina triplicó sus precios; pero no hay justificación para imponerle al consumidor, tal como se viene dando en una gran variedad de productos, aumentos que oscilan entre 25 y 50 por ciento (%).
Las personas de escasos recursos deben estar pasando páramos para adquirir los productos indispensables para subsistir y tal vez en muchos casos hasta tendrán que privarse de algunos de ellos.
Las palabras huelgan. La situación hace indispensable que se establezca nuevamente una entidad de control de precios.