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¿Contubernio entre directores del Banco DISA?


En varias oportunidades hemos escrito sobre la intervención del Banco DISA, motivado por razones de diversa índole. Entre los hechos que hemos opinado podemos destacar los siguientes: "1° En la página de Internet www.bdisa.com se establece que La Junta Directiva del Banco Disa, "está compuesta por prominentes hombres de negocio del país" y se mencionan, entre otros, los siguientes: Joaquin J. Vallarino Jr., Presidente; Haralambos Tzanetatos, Tesorero y Jorge Endara P., Director.
Sobre Joaquín J. Vallarino se puntualiza lo siguiente: "Realizó sus estudios universitarios en Darmouth College, New Hampshire, Estados Unidos de América. Actualmente, es Director y Presidente de Coca Cola de Panamá, Compañía Embotelladora, S.A.; Director y Presidente de Cervecerías Barú-Panamá, S.A.; miembro activo del Comité Internacional de la CICYP-Panamá; es miembro fundador de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa y fue miembro de la Junta Directiva de la Comisión del Canal de Panamá de 1990 a 1994."
Respecto al Sr. Jorge Endara, se destaca que "el señor Endara, es presidente de la Junta Directiva de Vidrios Panameños, S. A., la única fábrica de vidrios en Panamá. También es Director de Cervecería Barú-Panamá, S. A. y Coca Cola de Panamá, Cía. Embotelladora, S. A. Fue socio fundador, Presidente y Gerente General de Industrias Panama-Boston, S.A. hasta 1998. El Sr. Endara fue el Director General de la Caja de Seguro Social desde enero 1990 hasta 1994."
Con relación al Sr. Haralambos Tzanetatos se recalca que "nació en la ciudad de Cefalonia Grecia; llegó a Panamá en el año 1950, y en el año 1960 fundó y preside H. Tzanetatos, Inc., la cual es la principal de un grupo de empresas dedicadas a la importación, fabricación y distribución de productos alimenticios y mercancía seca, desarrollo de bienes raíces y actividades financieras. También es Presidente de IDS Holding Corp., que opera dos tiendas bajo franquicia de Sears Roebuck en Panamá. Desde 1978, ejerce el cargo de Cónsul General Ad-Honorem de Grecia en Panamá. Actualmente es Presidente de todas las empresas que constituyen el Grupo Tzanetatos."
Ciertamente resulta portentosa la rutilante Junta Directiva del Banco DISA, intervenido por la Superintendencia de Bancos. Lo que muchos no podemos explicarnos es cómo ha sido posible que este banco, con tan prodigiosa junta directiva, tenga un final tan indigno e ignominioso. Parece que no todo lo que brilla es oro.
"2° La intervención decretada por el Superintendente Interino de la Superintendencia Bancaria -Resolución S.B. No. 70-2001- de las operaciones bancarias de Banco DISA, a partir del primero de Noviembre de 2001, es un hecho preocupante tanto para los depositantes de dicho banco como para los que no lo son. Ha quedado en evidencia la fragilidad de todo el sistema bancario panameño. Una simple disputa personal entre directores de una entidad bancaria hace colapsar la entidad en perjuicio de cuenta habientes y acreedores que creyeron en el sistema".
"3° Según ha trascendido en los medios de comunicación escritos el Sr. Haralambos Tzanetatos, próspero empresario panameño, Director y presunto Tesorero del Banco DISA, presentó una querella criminal por el supuesto delito de estafa contra los señores J.J. Vallarino-Presidente de DISA Bank-, Jorge Eduardo Endara (padre e hijo) y contra el antiguo gerente Rafael Endara. Según el querellante mantenía un plazo fijo en la entidad y mediante engaño fue inducido a cambiarlo por una cuenta de "inversión participativa", por tres meses, y al cabo de dicho término le sería devuelta la citada cantidad y no fue así".
"4° La Superintendente de Bancos, con el presunto ánimo de emitir sosiego entre los usuarios del sistema bancario panameño y evitar una corrida generalizada, afirmó a los medios que el sistema bancario de Panamá "es muy fuerte" y que "los banqueros panameños son honestos". En cuanto a la solidez que la Superintendente de Bancos atribuye al sistema discrepamos y la mejor prueba la constituye el Banco DISA, en el que una reyerta entre dignatarios hace colapsar la institución en perjuicio de depositantes y acreedores del banco".
Compartimos en términos generales, hasta que se compruebe lo contrario, el juicio de la Superintendente de Bancos en torno a la honestidad de los banqueros panameños y en ese sentido hemos tomado debida nota de la crónica aparecida en el diario La Prensa, páginas 44a y 45a de la sección de Negocios del lunes 19 de noviembre que destaca, entre otras cosas, las siguientes declaraciones del ex gerente general del Banco DISA, el Sr. Félix Riera: 1º "Los "fondos mutuos" (pertenecientes a clientes y directores) escondían pérdidas por 27 millones de dólares, reflejando que el banco nunca logró rebasar la crisis que vive desde hace más de dos años". 2º "Los artificios financieros, mantenidos y escondidos por la antigua gerencia del banco, incluyendo informes falsos, por no decir fraudulentos, a la Superintendencia de Bancos, a los accionistas y al público han sido revelados". 3º "La indisciplina, la incapacidad y los artífices (por no decir la corrupción) de los antiguos ejecutivos del banco ha producido graves problemas que obstaculizan la buena administración. La falta de información financiera fidedigna y completa, agravada por la adquisición e implementación de un sistema de contabilidad que no funciona". Hasta aquí las declaraciones del señor Riera.
La pregunta que me enuncio e igual deben estar formulándose los lectores es, ¿dónde estaba la Superintendencia de Bancos durante el lapso en que todas estas anomalías denunciadas se realizaron? ¿Por qué la Superintendencia de Bancos no cumplió a cabalidad con el ejercicio de sus atribuciones, especialmente la del artículo 17 del Decreto-Ley 9 del 26 de febrero de 1998, que en una de sus apartes indica: "Ejecutar las inspecciones bancarias ordenadas por Este Decreto-Ley o por la Junta Directiva y, aquellas que, por su propia iniciativa, considere necesarias o prudentes"? ¿Será acaso que la Superintendencia de Bancos se dejó meter gato por liebre con los estados financieros del Banco DISA, que al decir de su ex gerente general son producto de "artificios financieros, mantenidos y escondidos por la antigua gerencia del banco, incluyendo informes falsos, por no decir fraudulentos, a la Superintendencia de Bancos, a los accionistas y al público...?" El Tesorero de la Junta Directiva del Banco DISA, según ha divulgado un medio de comunicación, ha puntualizó que pocos directores conocían la realidad del banco, porque "en las Juntas Directivas se decía la verdad a medias", que sólo era conocida plenamente por el Presidente y Vicepresidente del banco. ¿Acaso, de comprobarse que todo esto es cierto, no estamos en los umbrales de una quiebra fraudulenta o acaso pesan más las presuntas relaciones amigables entre la Superintendencia de Bancos y algunos directores del Banco DISA?

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