Conversaciones de Paz en Colombia
La reunión entre el Presidente electo de Colombia Andrés Pastrana y el legendario guerrillero "Tirofijo" Marulanda, podría ser el preludio del inicio de conversaciones formales para arribar al anhelado objetivo de una negociación de paz. No es la primera vez que se intenta esta difícil y, peor aún, parcial negociación para poner fin a la violencia. El gobierno de Gaviria inició tratativas con la guerrilla que luego fueron suspendidas. El gobierno de Samper igualmente intentó y planteó la paz integral, con la colaboración de España, Canadá, Estados Unidos, Guatemala, México, Noruega, los Países Bajos y Venezuela.
Quizás corresponderá al conservadorismo y no al liberalismo el desafío histórico de negociar el cese de la violencia. Por lo pronto el nuevo gobierno de Pastrana debe definir si acepta o modifica la metodología y mecanismos de negociación avanzados por el gobierno anterior, en el diálogo con los grupos subversivos y obtener la aprobación de éstos. Empresa compleja y dilatada es la que confrontará el régimen conservador. Existen cuatro organizaciones guerrilleras, cada una con criterios propios sobre la negociación de la paz, y además de ello, para completar el círculo de acuerdos, deberá dialogarse también con las organizaciones paramilitares de autodefensas. En otras palabras se debe negociar con la insurgencia y la contrainsurgencia. La sociedad civil colombiana también reclama presencias en las negociaciones a través de entidades empresariales, ONGs, la iglesia católica y diversas instituciones representativas que estudiarán y aprobarán o no los puntos de la agenda de negociación.
Para tener una visión global de la negociación en ciernes, debe considerarse que hace poco tiempo las organizaciones guerrilleras a través de la revista Cambio 16, hicieron conocer sus criterios y condiciones para sentarse en la mesa de negociaciones. Las FARC demandan la elaboración de una nueva carta por asamblea constituyente. La ONG pide la formación de una asamblea nacional popular; las autodefensas proponen la redefinición del rol de las fuerzas armadas, a las que acusan de negligencia en la lucha antisubversiva. Hay otras propuestas sobre economía, tierras, política exterior, reforma urbana, narcotráfico, recursos energéticos y otros items que, de alguna manera, constituyen las banderas de las reivindicaciones de los grupos armados. La agencia de la negociación representará la fase inicial de las deliberaciones cuyos escenarios tanto nacionales como internacionales, deberán elegirse en común acuerdo gobierno- guerrilla - autodefensa - sociedad civil.
Como se ha dicho en un documento oficial colombiano, "el fin de la guerra implica sacrificios de todos, profundos cambios estructurales y una gerencia para la paz encargada de impulsar y coordinar programas de adaptación individual y transición colectiva a la convivencia pacífica para los excombatientes de todas las partes, las víctimas de las confrontaciones, los desplazados y los exiliados por la violencia, así como la reconstrucción de las regiones más afectadas por el conflicto, con un destacado ingrediente productivo que enfatice la viabilidad económica a largo plazo de todos los proyectos y que combine los esfuerzos del Estado, el sector privado, los sectores y la cooperación internacional." En Panamá y en el mundo, como lo demuestra la relación de países colaboradores del proceso de paz, se seguirá atentamente el curso de las negociaciones de paz que todos aspiramos arriben a buen puerto.
Quizás corresponderá al conservadorismo y no al liberalismo el desafío histórico de negociar el cese de la violencia. Por lo pronto el nuevo gobierno de Pastrana debe definir si acepta o modifica la metodología y mecanismos de negociación avanzados por el gobierno anterior, en el diálogo con los grupos subversivos y obtener la aprobación de éstos. Empresa compleja y dilatada es la que confrontará el régimen conservador. Existen cuatro organizaciones guerrilleras, cada una con criterios propios sobre la negociación de la paz, y además de ello, para completar el círculo de acuerdos, deberá dialogarse también con las organizaciones paramilitares de autodefensas. En otras palabras se debe negociar con la insurgencia y la contrainsurgencia. La sociedad civil colombiana también reclama presencias en las negociaciones a través de entidades empresariales, ONGs, la iglesia católica y diversas instituciones representativas que estudiarán y aprobarán o no los puntos de la agenda de negociación.
Para tener una visión global de la negociación en ciernes, debe considerarse que hace poco tiempo las organizaciones guerrilleras a través de la revista Cambio 16, hicieron conocer sus criterios y condiciones para sentarse en la mesa de negociaciones. Las FARC demandan la elaboración de una nueva carta por asamblea constituyente. La ONG pide la formación de una asamblea nacional popular; las autodefensas proponen la redefinición del rol de las fuerzas armadas, a las que acusan de negligencia en la lucha antisubversiva. Hay otras propuestas sobre economía, tierras, política exterior, reforma urbana, narcotráfico, recursos energéticos y otros items que, de alguna manera, constituyen las banderas de las reivindicaciones de los grupos armados. La agencia de la negociación representará la fase inicial de las deliberaciones cuyos escenarios tanto nacionales como internacionales, deberán elegirse en común acuerdo gobierno- guerrilla - autodefensa - sociedad civil.
Como se ha dicho en un documento oficial colombiano, "el fin de la guerra implica sacrificios de todos, profundos cambios estructurales y una gerencia para la paz encargada de impulsar y coordinar programas de adaptación individual y transición colectiva a la convivencia pacífica para los excombatientes de todas las partes, las víctimas de las confrontaciones, los desplazados y los exiliados por la violencia, así como la reconstrucción de las regiones más afectadas por el conflicto, con un destacado ingrediente productivo que enfatice la viabilidad económica a largo plazo de todos los proyectos y que combine los esfuerzos del Estado, el sector privado, los sectores y la cooperación internacional." En Panamá y en el mundo, como lo demuestra la relación de países colaboradores del proceso de paz, se seguirá atentamente el curso de las negociaciones de paz que todos aspiramos arriben a buen puerto.