Conversemos un poco
Yo no podía creer lo que me aseguró una madre de familia de mi entera confianza. Esto fue lo que me contó: "En una escuela primaria de Veranillo, una maestra castiga a sus alumnos, arrodillándolos sobre piedras". La actitud es inhumana, atrevida y antipedagógica. ¿Acaso no existen castigos más simples como sacarlos del salón por unos minutos?
En los periódicos y por televisón se ha comentado que en un colegio de San Miguelito, niños de 10 y 11 años molestaban sexualmente a otros de pre-kinder. Se agregó que los padres de familia se quejaron a la dirección sin resultados adecuados. Después, el Ministerio de Educación se disgusta por las protestas callejeras de los estudiantes y familiares. Yo diría que la copa se está rebasando.
No sé, aún, por quién voy a votar en el 2004, pero sí sé por cuál partido no lo haré. Me refiero al arnulfista. No soy de las que pensaron que votar por doña Mireya significaba no perder el voto. Hoy, todos esos electores, arrepentidos, no son lo valientemente suficientes para aceptar que precisamente eso fue lo que hicieron. No escriben sobre las fallas frecuentes de este gobierno, y han virado su brújula para hacer daño con premeditación y alevosía a Martín Torrijos por ser hijo de un destacado dictador.
Es inconcebible que personas sensatas en vez de ensalzar a un candidato de su predilección para el 2004, prefieren herir a su opositor. ¿Desde cuándo los hijos tienen que llevar a sus espaldas los errores de sus padres?
Miles vivimos los horrores de la dictadura; no la olvidamos, conocemos sus secuelas, pero a mí, particularmente, no me da placer escribir una y otra vez sobre la fase bochornosa de nuestra historia. A esto le llamo cizaña y campaña sucia.
No soy PRD, pero jamás diría que Martincito no es aceptable como candidato de la presidencia de la República sólo porque fue hijo de Omar. Martín no era más que un chiquillo cuando su padre ejercía dictatorialmente el poder. Me inclino a pensar que en las primarias del PRD salió agraciado por sus atributos. ¿Fue acaso Mireya elegida por ser viuda del Dr. Arnulfo Arias? Sí lo fue. Ahí tenemos el resultado de su gestión: mediocre, despilfarradora y hasta corrupta.
Los desfalcos están a la orden del día en instituciones que son pilares de nuestra economía. No justifico ni lo del Banco Nacional de Panamá (BNP) y mucho menos el de la Lotería. Me sorprende que el gerente del BNP diga públicamente que sus auditores no eran efectivos. ¿Por qué no los despidió? Es ridículo también que la Lotería justifique semejante desastre por un sistema de cómputo incompleto. Me duele que esto haya sucedido, pero a pesar de mi sentir, no puedo imaginarme cómo un empleado de semejante institución y responsabilidad, después de 27 años sólo ganaba 450 balboas. Sostengo, sin embargo, que al bajo salario no le da derecho a ningún empleado a trabajar deshonestamente.
El discurso de la señora Presidenta (El Panamá América, 2 de septiembre de 2003) fue atrevido al decir que ha ayudado a salir de la pobreza a un millón de personas. PNUD manifestó (El Panamá América, 28 de agosto de 2003) que de los 2.7 millones de habitantes del país, viven en extrema pobreza 700 mil y un millón de pobreza. La deuda pública ha aumentado por mil millones de dólares (1999 al 2003 (La Prensa, 31-8-03). Mi larga vista no alcanza enfocar cuatro mil millones más en ingresos para poder llevar a cabo la inversión que la señora Presidenta proclama. El Fondo Fiduciario ayudó bastante; la ACP contribuyó también, pero con tanto déficit cada final de año y tanto despilfarro mi cuenta no me da para cinco mil millones en inversión. Todo lo que "el Toro" hizo fue criticado arduamente. Los arnulfistas decían que las carreteras no se comían. Hoy representa la obra cumbre de doña Mireya.
Sintetizo: La gestión en cuatro años ha sido pobre; la ha adornado la corrupción y el nepotismo. No tengo que ir al interior del país para ver sus obras, me basta ir a Colón, ciudad fantasma, para observar lo que este descontrolado gobierno no hizo.
En los periódicos y por televisón se ha comentado que en un colegio de San Miguelito, niños de 10 y 11 años molestaban sexualmente a otros de pre-kinder. Se agregó que los padres de familia se quejaron a la dirección sin resultados adecuados. Después, el Ministerio de Educación se disgusta por las protestas callejeras de los estudiantes y familiares. Yo diría que la copa se está rebasando.
No sé, aún, por quién voy a votar en el 2004, pero sí sé por cuál partido no lo haré. Me refiero al arnulfista. No soy de las que pensaron que votar por doña Mireya significaba no perder el voto. Hoy, todos esos electores, arrepentidos, no son lo valientemente suficientes para aceptar que precisamente eso fue lo que hicieron. No escriben sobre las fallas frecuentes de este gobierno, y han virado su brújula para hacer daño con premeditación y alevosía a Martín Torrijos por ser hijo de un destacado dictador.
Es inconcebible que personas sensatas en vez de ensalzar a un candidato de su predilección para el 2004, prefieren herir a su opositor. ¿Desde cuándo los hijos tienen que llevar a sus espaldas los errores de sus padres?
Miles vivimos los horrores de la dictadura; no la olvidamos, conocemos sus secuelas, pero a mí, particularmente, no me da placer escribir una y otra vez sobre la fase bochornosa de nuestra historia. A esto le llamo cizaña y campaña sucia.
No soy PRD, pero jamás diría que Martincito no es aceptable como candidato de la presidencia de la República sólo porque fue hijo de Omar. Martín no era más que un chiquillo cuando su padre ejercía dictatorialmente el poder. Me inclino a pensar que en las primarias del PRD salió agraciado por sus atributos. ¿Fue acaso Mireya elegida por ser viuda del Dr. Arnulfo Arias? Sí lo fue. Ahí tenemos el resultado de su gestión: mediocre, despilfarradora y hasta corrupta.
Los desfalcos están a la orden del día en instituciones que son pilares de nuestra economía. No justifico ni lo del Banco Nacional de Panamá (BNP) y mucho menos el de la Lotería. Me sorprende que el gerente del BNP diga públicamente que sus auditores no eran efectivos. ¿Por qué no los despidió? Es ridículo también que la Lotería justifique semejante desastre por un sistema de cómputo incompleto. Me duele que esto haya sucedido, pero a pesar de mi sentir, no puedo imaginarme cómo un empleado de semejante institución y responsabilidad, después de 27 años sólo ganaba 450 balboas. Sostengo, sin embargo, que al bajo salario no le da derecho a ningún empleado a trabajar deshonestamente.
El discurso de la señora Presidenta (El Panamá América, 2 de septiembre de 2003) fue atrevido al decir que ha ayudado a salir de la pobreza a un millón de personas. PNUD manifestó (El Panamá América, 28 de agosto de 2003) que de los 2.7 millones de habitantes del país, viven en extrema pobreza 700 mil y un millón de pobreza. La deuda pública ha aumentado por mil millones de dólares (1999 al 2003 (La Prensa, 31-8-03). Mi larga vista no alcanza enfocar cuatro mil millones más en ingresos para poder llevar a cabo la inversión que la señora Presidenta proclama. El Fondo Fiduciario ayudó bastante; la ACP contribuyó también, pero con tanto déficit cada final de año y tanto despilfarro mi cuenta no me da para cinco mil millones en inversión. Todo lo que "el Toro" hizo fue criticado arduamente. Los arnulfistas decían que las carreteras no se comían. Hoy representa la obra cumbre de doña Mireya.
Sintetizo: La gestión en cuatro años ha sido pobre; la ha adornado la corrupción y el nepotismo. No tengo que ir al interior del país para ver sus obras, me basta ir a Colón, ciudad fantasma, para observar lo que este descontrolado gobierno no hizo.