Cooperativismo y ciudadana estudiantil
HOY POR HOY las cooperativas panameñas mueven más de 900 millones de balboas de la economía y afilian a alrededor de 200 mil personas con un impacto en cerca de un millón más, lo que habla del hecho que el cooperativismo es una fuerza social y económica. Pero, lamentablemente, esta fuerza no está empoderada, pues no se reconoce a sí misma como tal y no aparece en el mapa de los grandes decisores del país, ni tampoco con peso específico en los espacios decisivos en cuanto a la definición de políticas públicas, estrategias socioeconómicas y el accionar de los movimientos sociales y ciudadanos.
La conclusión es, pues, evidente: bajo perfil y poca incidencia y visibilidad. Por ello creo que el cooperativismo debe desarrollar capacidad prepositiva, de presencia e incidencia en la construcción de un modelo de desarrollo incluyente y equitativo y una democracia más participativa en Panamá. En sus orígenes y esencia encontramos la inspiración para hacerlo.
El cooperativismo es parte de la economía social o solidaria que ocupa un lugar diferenciado tanto de la economía estatal como de la economía privada de naturaleza capitalista. Además, realiza procesos de decisión democráticos al democratizar el poder de decisión. Ubica la primacía de las personas y del trabajo sobre el capital en el reparto de las rentas, el cual define una lógica de distribución de los beneficios sobre la base de criterios como el principio cooperativo del retorno, la dotación de patrimonios colectivos, la remuneración limitada al capital, o incluso la regla de no distribución de beneficios. La finalidad de servicio a sus miembros o a la colectividad antes que el lucro, y los miembros aprenden y viven valores y conductas solidarias y democráticas.
El cooperativismo es un aporte fundamental para lograr coaligar riqueza, distribución y equidad. Pero no es una tarea fácil, pues existe una mercado asimétrico en el cual es difícil navegar en igualdad de condiciones, y que es manejado por grandes poderes políticos y económicos.
Como la cooperativa utiliza los medios y caminos del mercado para lograr su objetivo de establecer relaciones económicas diferentes entre personas, comunidades y cooperativas en función de mejorar la calidad de vida de la comunidad y su convivencia social, se corre el peligro de perder de vista la dimensión social del cooperativismo y que el fin no es la maximización de beneficios, sino maximizar el servicio que puede prestar a sus miembros y a la sociedad.
En la tradición de los fundadores del cooperativismo, los socios cooperativos deben hacer suyos valores éticos de honestidad, transparencia, responsabilidad y vocación social; auto ayuda, auto responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad puede aportar al diseño de un desarrollo humano con economía social, solidaria, incluyente y equitativa.
Si miramos ahora la situación de la juventud estudiantil es fácil apreciar que existe en muchos centros educativos una crisis de comunidad educativa y el impacto de la descomposición social reinante que lleva a situaciones de violencia fuera y dentro de las aulas. Uno de los factores es una educación memorística y repetitiva, que deja de lado la capacidad de pensar, actuar y la construcción de valores. Un elemento fundamental para paliar esto es el fomento de la ciudadanía estudiantil a través de incremento de la asociatividad estudiantil en forma de asambleas, asociaciones, federaciones y ahora agregamos una muy importante, el cooperativismo juvenil estudiantil. En Panamá esta experiencia sólo existe en 24 centros educativos, pese a que está vigente la fundamentación legal para impulsarla por parte del Ministerio de Educación en conjunto con el movimiento cooperativo. En este esquema, las cooperativas existentes apadrinarían la iniciativa estudiantil, para facilitar y orientar su accionar.
El cooperativismo escolar potenciaría los valores de solidaridad, la participación activa y el ejercicio democrático del poder en el trabajo colectivo. Aportaría a los jóvenes una estructura decisional con repartición de tareas y responsabilidades referentes a la gestión de sus cooperativas y a los servicios que éstas ofrecen, lo que significaría un aprendizaje básico importante para toda la vida.
Panamá posee el récord negativo de tener uno de los niveles asociativos más bajos del continente. Por ello cuando animamos a que las personas participen en determinados tipos de organizaciones también pueden aportar mayor valor agregado a la sociedad que la mera resolución de necesidades materiales personales y familiares, y contribuir a la conformación de una ciudadanía política y social activa que contribuya al logro del desarrollo humano, así como afianzar principios vitales para alcanzar y construir una verdadera democracia como lo son la igualdad política, el pluralismo político y la solidaridad.
El cooperativismo como elemento de la asociatividad estudiantil y juvenil haría un aporte a la conformación de un tejido asociativo en la sociedad, comprometido con el fortalecimiento de la democracia en el resto de las esferas de la vida social, así como en su propio interior, porque como afirman Walzer y Putnam "la civilidad que hace posible la democracia política sólo puede ser aprendida en las redes asociacionales, en tanto ellas constituyen un espacio privilegiado para cultivar la responsabilidad personal, la mutua obligación, la autolimitación y la cooperación voluntaria. Las prácticas sociales que de ellas resultan remiten a la solidaridad, el otro eje clave en el proceso de construcción de la ciudadanía. Es en el mundo de la sociedad civil donde la gente se conecta y se hace responsable una de la otra".
raulleis@hotmail.com
Para los trabajos de pintura explicó Colamarco, se quitará la pintura existente, hasta llegar al acero, luego se le pondrá una cobertura antióxido y varias capas de pintura epóxica que se traerá del exterior".
En la tercera etapa se sustituirán las losas del tablero por losas de concreto prefabricado, trabajos que se estiman en B/.34 millones. La licitación pública se realizaría en el 2009.
Si los cálculos no fallan, en el verano de 2010, el puente, que está próximo a cumplir 45 años, tendrá un nuevo maquillaje, destacó el titular del MOP.
El próximo 31 de agosto se realizará la licitación para el mantenimiento de la estructura. Una firma canadiense, otra estadounidense y una francesa están interesadas en el proceso, dijo el ministro.
La conclusión es, pues, evidente: bajo perfil y poca incidencia y visibilidad. Por ello creo que el cooperativismo debe desarrollar capacidad prepositiva, de presencia e incidencia en la construcción de un modelo de desarrollo incluyente y equitativo y una democracia más participativa en Panamá. En sus orígenes y esencia encontramos la inspiración para hacerlo.
El cooperativismo es parte de la economía social o solidaria que ocupa un lugar diferenciado tanto de la economía estatal como de la economía privada de naturaleza capitalista. Además, realiza procesos de decisión democráticos al democratizar el poder de decisión. Ubica la primacía de las personas y del trabajo sobre el capital en el reparto de las rentas, el cual define una lógica de distribución de los beneficios sobre la base de criterios como el principio cooperativo del retorno, la dotación de patrimonios colectivos, la remuneración limitada al capital, o incluso la regla de no distribución de beneficios. La finalidad de servicio a sus miembros o a la colectividad antes que el lucro, y los miembros aprenden y viven valores y conductas solidarias y democráticas.
El cooperativismo es un aporte fundamental para lograr coaligar riqueza, distribución y equidad. Pero no es una tarea fácil, pues existe una mercado asimétrico en el cual es difícil navegar en igualdad de condiciones, y que es manejado por grandes poderes políticos y económicos.
Como la cooperativa utiliza los medios y caminos del mercado para lograr su objetivo de establecer relaciones económicas diferentes entre personas, comunidades y cooperativas en función de mejorar la calidad de vida de la comunidad y su convivencia social, se corre el peligro de perder de vista la dimensión social del cooperativismo y que el fin no es la maximización de beneficios, sino maximizar el servicio que puede prestar a sus miembros y a la sociedad.
En la tradición de los fundadores del cooperativismo, los socios cooperativos deben hacer suyos valores éticos de honestidad, transparencia, responsabilidad y vocación social; auto ayuda, auto responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad puede aportar al diseño de un desarrollo humano con economía social, solidaria, incluyente y equitativa.
Si miramos ahora la situación de la juventud estudiantil es fácil apreciar que existe en muchos centros educativos una crisis de comunidad educativa y el impacto de la descomposición social reinante que lleva a situaciones de violencia fuera y dentro de las aulas. Uno de los factores es una educación memorística y repetitiva, que deja de lado la capacidad de pensar, actuar y la construcción de valores. Un elemento fundamental para paliar esto es el fomento de la ciudadanía estudiantil a través de incremento de la asociatividad estudiantil en forma de asambleas, asociaciones, federaciones y ahora agregamos una muy importante, el cooperativismo juvenil estudiantil. En Panamá esta experiencia sólo existe en 24 centros educativos, pese a que está vigente la fundamentación legal para impulsarla por parte del Ministerio de Educación en conjunto con el movimiento cooperativo. En este esquema, las cooperativas existentes apadrinarían la iniciativa estudiantil, para facilitar y orientar su accionar.
El cooperativismo escolar potenciaría los valores de solidaridad, la participación activa y el ejercicio democrático del poder en el trabajo colectivo. Aportaría a los jóvenes una estructura decisional con repartición de tareas y responsabilidades referentes a la gestión de sus cooperativas y a los servicios que éstas ofrecen, lo que significaría un aprendizaje básico importante para toda la vida.
Panamá posee el récord negativo de tener uno de los niveles asociativos más bajos del continente. Por ello cuando animamos a que las personas participen en determinados tipos de organizaciones también pueden aportar mayor valor agregado a la sociedad que la mera resolución de necesidades materiales personales y familiares, y contribuir a la conformación de una ciudadanía política y social activa que contribuya al logro del desarrollo humano, así como afianzar principios vitales para alcanzar y construir una verdadera democracia como lo son la igualdad política, el pluralismo político y la solidaridad.
El cooperativismo como elemento de la asociatividad estudiantil y juvenil haría un aporte a la conformación de un tejido asociativo en la sociedad, comprometido con el fortalecimiento de la democracia en el resto de las esferas de la vida social, así como en su propio interior, porque como afirman Walzer y Putnam "la civilidad que hace posible la democracia política sólo puede ser aprendida en las redes asociacionales, en tanto ellas constituyen un espacio privilegiado para cultivar la responsabilidad personal, la mutua obligación, la autolimitación y la cooperación voluntaria. Las prácticas sociales que de ellas resultan remiten a la solidaridad, el otro eje clave en el proceso de construcción de la ciudadanía. Es en el mundo de la sociedad civil donde la gente se conecta y se hace responsable una de la otra".
raulleis@hotmail.com
Para los trabajos de pintura explicó Colamarco, se quitará la pintura existente, hasta llegar al acero, luego se le pondrá una cobertura antióxido y varias capas de pintura epóxica que se traerá del exterior".
En la tercera etapa se sustituirán las losas del tablero por losas de concreto prefabricado, trabajos que se estiman en B/.34 millones. La licitación pública se realizaría en el 2009.
Si los cálculos no fallan, en el verano de 2010, el puente, que está próximo a cumplir 45 años, tendrá un nuevo maquillaje, destacó el titular del MOP.
El próximo 31 de agosto se realizará la licitación para el mantenimiento de la estructura. Una firma canadiense, otra estadounidense y una francesa están interesadas en el proceso, dijo el ministro.