Cosas extrañas de esta campaña política
Ahora que ha pasado el 2 de mayo tienen que darme la razón en cuanto a las encuestas. Creo que las compañías que las hacen, sin dudar de su seriedad, deben dedicarse a vender mangueras hidráulicas.
Pero, no es de las encuestas que pretendo hablar y no sé cómo empecé con ellas. Lo que voy a decir ahora lo analicé antes de las elecciones, así es que no será por efecto de los resultados de las mismas. Noté que hubo una campaña electoral extraña y ya lo dije antes. Parte de sus efectos podrían atribuirse a lo que viene sucediendo desde el referéndum, en donde las bases sobrepasaron a las dirigencias políticas y al hecho de existir tantos candidatos a legisladores y representantes, en donde cada uno halaba para sí y no para el equipo.
Vimos a los tres candidatos presidenciales separados de los demás; vimos a un Alberto sin el apoyo de sus vices y de muchos legisladores cuyas propagandas eran sólo para ellos. Por momento les faltó estrategia a sus jefes de campaña para hacerlo más notorio como candidato; daba la impresión de un Alberto solo cargando con su campaña. Sin embargo, no podemos negar el gran papel que hizo el resultado de su presentación y el total de votos recibidos.
Mireya centró mucho su campaña en ella y su figura presidencial descuidando el apoyo a los legisladores y representantes y hasta su propio alcalde. Resultando, ella triunfó, pero sin alcaldía y con no suficientes legisladores que le permitan una gobernabilidad. Es como si fuera un muñeco con cabeza hipertrofiada y cuerpo endeble.
En cuanto a Martín, no hay razón para no haber triunfado con un número plural de legisladores, que son la base de los votos presidenciales. Se ve a las claras que esos ciudadanos pedían el voto para ellos, no importando a cuál cabeza se lo daban. Privaron los votos cruzados y perdieron la presidencia pero controlan la Asamblea y la Alcaldía.
Todo esto lo veo diferente a las campañas anteriores a las que estoy acostumbrada. La política se ha jugado en forma poco ortodoxa; el liderazgo ha sido parcial; el apoyo también ha sido pobre y los gastos exorbitantes. ¿Qué hay detrás? ¿Alta política o intereses personales, o política errada? No me atrevería a especular; lo cierto es que tenemos personajes que saben demasiado y otros que son ingenuos.
La verdad es que es válida la preocupación de muchos. La futura presidenta tendrá mucho cuidado con lo que hace, políticamente hablando. ¿Qué significan los tantos legisladores PRD en este gobierno arnulfista? Por otro lado, ¿qué significado tiene la Sra. Mireya con una asamblea que no controla, a menos que entre en arreglo y termine maniatada? El presidente Pérez Balladares sabe mucho, y si se lo permiten, manejará la futura política y el gobierno a su antojo. Así de sencillo; analicen y verán que tengo razón.
Lo cierto es que debemos aprender de las experiencias, y que los partidos políticos necesitan refrescamiento, cambios profundos y una nueva visión de la política y sus actuaciones. Ya pasó la era del ganado simulado a la gente que llevan a votar. Ahora el pueblo independiente controla con su voto el desenvolvimiento de los actos políticos y los dirigentes políticos se quedan dándoles las buenas noches a las vacas (como dicen en mi pueblo). Tienen que entender la necesidad de un cambio para retornar el control de esas agrupaciones.
La voluntad popular se manifestó y hay que respetarla. De aquí en adelante el país debe ser lo primero. No sé si la gente votó con conciencia, pero esa fue su voluntad.
Pero, no es de las encuestas que pretendo hablar y no sé cómo empecé con ellas. Lo que voy a decir ahora lo analicé antes de las elecciones, así es que no será por efecto de los resultados de las mismas. Noté que hubo una campaña electoral extraña y ya lo dije antes. Parte de sus efectos podrían atribuirse a lo que viene sucediendo desde el referéndum, en donde las bases sobrepasaron a las dirigencias políticas y al hecho de existir tantos candidatos a legisladores y representantes, en donde cada uno halaba para sí y no para el equipo.
Vimos a los tres candidatos presidenciales separados de los demás; vimos a un Alberto sin el apoyo de sus vices y de muchos legisladores cuyas propagandas eran sólo para ellos. Por momento les faltó estrategia a sus jefes de campaña para hacerlo más notorio como candidato; daba la impresión de un Alberto solo cargando con su campaña. Sin embargo, no podemos negar el gran papel que hizo el resultado de su presentación y el total de votos recibidos.
Mireya centró mucho su campaña en ella y su figura presidencial descuidando el apoyo a los legisladores y representantes y hasta su propio alcalde. Resultando, ella triunfó, pero sin alcaldía y con no suficientes legisladores que le permitan una gobernabilidad. Es como si fuera un muñeco con cabeza hipertrofiada y cuerpo endeble.
En cuanto a Martín, no hay razón para no haber triunfado con un número plural de legisladores, que son la base de los votos presidenciales. Se ve a las claras que esos ciudadanos pedían el voto para ellos, no importando a cuál cabeza se lo daban. Privaron los votos cruzados y perdieron la presidencia pero controlan la Asamblea y la Alcaldía.
Todo esto lo veo diferente a las campañas anteriores a las que estoy acostumbrada. La política se ha jugado en forma poco ortodoxa; el liderazgo ha sido parcial; el apoyo también ha sido pobre y los gastos exorbitantes. ¿Qué hay detrás? ¿Alta política o intereses personales, o política errada? No me atrevería a especular; lo cierto es que tenemos personajes que saben demasiado y otros que son ingenuos.
La verdad es que es válida la preocupación de muchos. La futura presidenta tendrá mucho cuidado con lo que hace, políticamente hablando. ¿Qué significan los tantos legisladores PRD en este gobierno arnulfista? Por otro lado, ¿qué significado tiene la Sra. Mireya con una asamblea que no controla, a menos que entre en arreglo y termine maniatada? El presidente Pérez Balladares sabe mucho, y si se lo permiten, manejará la futura política y el gobierno a su antojo. Así de sencillo; analicen y verán que tengo razón.
Lo cierto es que debemos aprender de las experiencias, y que los partidos políticos necesitan refrescamiento, cambios profundos y una nueva visión de la política y sus actuaciones. Ya pasó la era del ganado simulado a la gente que llevan a votar. Ahora el pueblo independiente controla con su voto el desenvolvimiento de los actos políticos y los dirigentes políticos se quedan dándoles las buenas noches a las vacas (como dicen en mi pueblo). Tienen que entender la necesidad de un cambio para retornar el control de esas agrupaciones.
La voluntad popular se manifestó y hay que respetarla. De aquí en adelante el país debe ser lo primero. No sé si la gente votó con conciencia, pero esa fue su voluntad.