Cosas y casos del Fondo Fiduciario
Es mucho lo que se ha escrito y sigue escribiéndose en relación con el uso o no uso del FF para: a) La compra de bonos Brady, con el objetivo de aliviar la carga de la deuda; b) Resolver problemas de carácter social que agobian al pueblo panameño, y c) Una tercera posición (la del Ing. A. Vallarino, entre otros) que propone, juiciosamente, una mejor colocación del FF de manera que rinda mejores dividendos que servirían, en forma sostenida, como se dice ahora, a resolver problemas de carácter social.
Dejarlos como están no parece una propuesta, por lo que corresponde a los especialistas en cuestiones sociales y financieras encontrar la mejor forma de usar el FF, teniendo en cuenta, como lo plantea la Iglesia, que lo primero es atender las necesidades de la gente, y segundo, agregaría yo, debe ser la implantación de reformas urgentes y radicales en el sistema educativo panameño a fin de preparar a nuestra juventud para los retos que le esperan en el nuevo siglo, siglo en que el conocimiento y la información, la ciencia y la tecnología reemplazarán la función del capital como paradigma y motor de la humanidad.
Propongo, pues, que una vez liberado el FF se constituya una comisión integrada por economistas, banqueros, sociológos, ejecutivos de empresa, educadores y técnicos computacionales, y se les dé un plazo no menor de seis meses para que elaboren un proyecto realista, es decir, uno que pueda funcionar rápida y eficazmente en la solución de algunos problemas nacionales mediante el buen uso del FF.
La improvisación no sólo es mala, sino que ha sido relegada al basurero de la economía por los tiempos modernos.
Una segunda proposición es que los políticos mantengan sus manos alejadas del FF, ya que el populismo y el compadrazgo también han pasado de nada en esta era de conocer a fondo, de realizar a tiempo y de ver resultados concretos en un plazo determinado.
Sí, en verdad, la Sra. Mireya Moscoso desea pasar a la historia de nuestra Patria como una estadista y no como una politiquera más, tiene aquí la oportunidad de demostrar que el gran espíritu que la anime en una dura campaña electorera, mantiene su frescura, su honestidad y carisma en la Presidencia de la República.
Dejarlos como están no parece una propuesta, por lo que corresponde a los especialistas en cuestiones sociales y financieras encontrar la mejor forma de usar el FF, teniendo en cuenta, como lo plantea la Iglesia, que lo primero es atender las necesidades de la gente, y segundo, agregaría yo, debe ser la implantación de reformas urgentes y radicales en el sistema educativo panameño a fin de preparar a nuestra juventud para los retos que le esperan en el nuevo siglo, siglo en que el conocimiento y la información, la ciencia y la tecnología reemplazarán la función del capital como paradigma y motor de la humanidad.
Propongo, pues, que una vez liberado el FF se constituya una comisión integrada por economistas, banqueros, sociológos, ejecutivos de empresa, educadores y técnicos computacionales, y se les dé un plazo no menor de seis meses para que elaboren un proyecto realista, es decir, uno que pueda funcionar rápida y eficazmente en la solución de algunos problemas nacionales mediante el buen uso del FF.
La improvisación no sólo es mala, sino que ha sido relegada al basurero de la economía por los tiempos modernos.
Una segunda proposición es que los políticos mantengan sus manos alejadas del FF, ya que el populismo y el compadrazgo también han pasado de nada en esta era de conocer a fondo, de realizar a tiempo y de ver resultados concretos en un plazo determinado.
Sí, en verdad, la Sra. Mireya Moscoso desea pasar a la historia de nuestra Patria como una estadista y no como una politiquera más, tiene aquí la oportunidad de demostrar que el gran espíritu que la anime en una dura campaña electorera, mantiene su frescura, su honestidad y carisma en la Presidencia de la República.