Cotidianidades
Dentro de lo cotidiano, lo que sucede día a día, debo recordar y agradecer a los que nos acompañaron en la celebración eucarística y el brindis con motivo de S. Ignacio de Loyola. Apreciamos la lealtad y confianza en la labor de la Compañía de Jesús en Panamá. Se trató, como es usual, de mantener un tono discreto en la celebración y es digno de notar que el Sujeto Apostólico se estrenó en ese día en la organización de la Liturgia de la Fiesta.
.. Presidió la celebración eucarística el Padre Fidel Sancho Bratos, actual Rector del colegio, quizás no tan conocido por muchos ex alumnos, ya que su labor apostólica la he llevado a cabo en la República de Honduras, en distintas estaciones misioneras de esa región. Por seis años ya, ha llevado a cabo grandes realizaciones dentro del plantel y sobre todo, él mismo ha participado "full time" en el Servicio Social Javeriano supervisando las obras comenzadas anualmente por los estudiantes en el Servicio Social Javeriano a fin de que hayan sido terminadas en sitios apartados de la geografía social panameña, según el lema tan educativo: "Cumplimos lo que prometemos".
Durante la celebración dio su testimonio el Padre Roberto Martínez Palma, joven sacerdote jesuita guatemalteco, coordinador de la Pastoral de Primaria, muy apreciado por profesores y profesoras, alumnos y alumnas de la Primaria del Colegio, dada su creatividad pastoral y su movimiento MAS (Movimiento de Amigos para Servir), recordándonos que su vocación irrumpió en su decisión de seguir otras banderas apostólicas de la iglesia por el carismático y recordado Fernando García Pascual, ya fallecido, quien estuvo un tiempo en Panamá recién fundado el colegio, con grandes éxitos apostólicos.
Este año se están celebrando tres centenarios jesuitas: el de San Ignacio de Loyola (1491-1556), el de San Francisco Javier (1506-1582) y el del Beato saboyano Pierre Favre (1506-15469 compañero fundador de la Compañía de Jesús.
Otro evento dentro de lo cotidiano que quiero mencionar es la celebración de la eucaristía en el ya famoso templo de Cristo Redentor, con motivo de los 35 años de fundación del Distrito Especial de San Miguelito.
Por esas casualidades que solemos llamar a ciertas situaciones, providenciales, que nos ocurren, me tocó, en nombre del Arzobispo, presidir la Eucaristía con motivo de esta celebración. Tuve la oportunidad de informarles que yo también soy parte de la historia que celebrábamos ya que en el año 1963, siendo Obispo Auxiliar Monseñor Marcos Gregorio McGrath, de feliz memoria, se le solicitó al Padre Víctor Manuel Ruano Marroquín, jesuita salvadoreño, hoy ya difunto, activo y celoso apóstol con el objeto de que atendiera a los primeros moradores de esa región de San Miguelito donde el IVU (Instituto de Vivienda y Urbanismo) estaba en un plan de construcción de viviendas populares y adonde se había comenzado a concentrar densamente una población inmigrante local, según el estilo sociológico como se han ido formando nuestros asentamientos humanos.
Acaba de llegar de terminar estudios sacerdotales y de asumir responsabilidades en el colegio Javier y me invitó colaborar el Padre Ruano, quien además de ser misionero rural en el área centroamericana, era profesor y párroco transitorio Los servicios religiosos. Los ofrecíamos en una barraca cedida por el IVU, en donde antes guardaban los implementos de la construcción, y se había convertido en templo temporal. Estábamos rodeados de un lodazal, causado por la lluvia de siempre y el movimiento de tierra.. Era un periodo pre distrito especial.
Efectivamente, una llamada del Obispo auxiliar Marcos Gregorio me pidió, en ausencia de Ruano, que atendiera a unos padres norteamericanos oriundos de la Arquidiócesis de Chicago que venían a trabajar en esa región y que por favor hiciera las transferencias correspondientes. Así conocía al gran inspirador de todo lo que, después en medio de vicisitudes, llegó a ser el Distrito Especial de San Miguelito. "Al César lo que es del César", el Padre León Mahon, norteamericano, es a quien hay que reconocerle toda clase de méritos ya que dio lo mejor de su vida y sus talentos y lealtad a la Iglesia.
.. Presidió la celebración eucarística el Padre Fidel Sancho Bratos, actual Rector del colegio, quizás no tan conocido por muchos ex alumnos, ya que su labor apostólica la he llevado a cabo en la República de Honduras, en distintas estaciones misioneras de esa región. Por seis años ya, ha llevado a cabo grandes realizaciones dentro del plantel y sobre todo, él mismo ha participado "full time" en el Servicio Social Javeriano supervisando las obras comenzadas anualmente por los estudiantes en el Servicio Social Javeriano a fin de que hayan sido terminadas en sitios apartados de la geografía social panameña, según el lema tan educativo: "Cumplimos lo que prometemos".
Durante la celebración dio su testimonio el Padre Roberto Martínez Palma, joven sacerdote jesuita guatemalteco, coordinador de la Pastoral de Primaria, muy apreciado por profesores y profesoras, alumnos y alumnas de la Primaria del Colegio, dada su creatividad pastoral y su movimiento MAS (Movimiento de Amigos para Servir), recordándonos que su vocación irrumpió en su decisión de seguir otras banderas apostólicas de la iglesia por el carismático y recordado Fernando García Pascual, ya fallecido, quien estuvo un tiempo en Panamá recién fundado el colegio, con grandes éxitos apostólicos.
Este año se están celebrando tres centenarios jesuitas: el de San Ignacio de Loyola (1491-1556), el de San Francisco Javier (1506-1582) y el del Beato saboyano Pierre Favre (1506-15469 compañero fundador de la Compañía de Jesús.
Otro evento dentro de lo cotidiano que quiero mencionar es la celebración de la eucaristía en el ya famoso templo de Cristo Redentor, con motivo de los 35 años de fundación del Distrito Especial de San Miguelito.
Por esas casualidades que solemos llamar a ciertas situaciones, providenciales, que nos ocurren, me tocó, en nombre del Arzobispo, presidir la Eucaristía con motivo de esta celebración. Tuve la oportunidad de informarles que yo también soy parte de la historia que celebrábamos ya que en el año 1963, siendo Obispo Auxiliar Monseñor Marcos Gregorio McGrath, de feliz memoria, se le solicitó al Padre Víctor Manuel Ruano Marroquín, jesuita salvadoreño, hoy ya difunto, activo y celoso apóstol con el objeto de que atendiera a los primeros moradores de esa región de San Miguelito donde el IVU (Instituto de Vivienda y Urbanismo) estaba en un plan de construcción de viviendas populares y adonde se había comenzado a concentrar densamente una población inmigrante local, según el estilo sociológico como se han ido formando nuestros asentamientos humanos.
Acaba de llegar de terminar estudios sacerdotales y de asumir responsabilidades en el colegio Javier y me invitó colaborar el Padre Ruano, quien además de ser misionero rural en el área centroamericana, era profesor y párroco transitorio Los servicios religiosos. Los ofrecíamos en una barraca cedida por el IVU, en donde antes guardaban los implementos de la construcción, y se había convertido en templo temporal. Estábamos rodeados de un lodazal, causado por la lluvia de siempre y el movimiento de tierra.. Era un periodo pre distrito especial.
Efectivamente, una llamada del Obispo auxiliar Marcos Gregorio me pidió, en ausencia de Ruano, que atendiera a unos padres norteamericanos oriundos de la Arquidiócesis de Chicago que venían a trabajar en esa región y que por favor hiciera las transferencias correspondientes. Así conocía al gran inspirador de todo lo que, después en medio de vicisitudes, llegó a ser el Distrito Especial de San Miguelito. "Al César lo que es del César", el Padre León Mahon, norteamericano, es a quien hay que reconocerle toda clase de méritos ya que dio lo mejor de su vida y sus talentos y lealtad a la Iglesia.