Credibilidad e investigación política 2008
La terminación sincrónica de la relación comercial entre tres agencias investigadoras con unos clientes medios de comunicación sometió la permanencia de las encuestas a prueba ácida. Los rompimientos terminan una larga relación entre Ditcher&Neira con La Prensa, Cid-Gallup y PSM Sigmados con EPASA y otros medios.
Ante aquella veda, algunos concluyeron, había hecho crisis y llegado el final del acceso público a información de encuestas. Otros, quienes dudan del buen juicio ciudadano para decidir en quién creer, pidieron más regulación. Mas, las encuestas llegaron para quedarse y dos de aquellos encuestadores otra vez publican en multimedios.
Los investigadores entienden que su credibilidad depende de producir números exactos. Quien maquille resultados en aras de ceder a la discutible idea de que la gente vota a ganador -no muchos deciden su voto por quién va de primero o segundo- entierra su credibilidad. A pesar de los errores a que están sujetas éstas, los electores admiten su función orientadora, es decir, como uno de los elementos que analizan de forma crítica al formar su opinión.
Los medios apelaron a firmas internacionales Unimer e Ipsos. La primera debutó con la pierna izquierda cuando equivocó los resultados en las primarias panameñistas. Tanto Unimer como La Prensa necesitaron salir a explicar resultados obtenidos de una muestra débil y que nunca debieron ser publicados. En la primaria PRD utilizaron una muestra más poderosa y se reivindicaron.
Para abonar al inconcluso debate de la credibilidad de las encuestas puedo decir que en el 2008 compartí mis resultados no sólo con los candidatos, también los sustenté delante de APEDE, cuando no los escribí. Anuncié que Alberto Vallarino perdería con Juan Carlos Varela. También publiqué que Balbina Herrera triunfaría sobre Navarro. Obtuve resultados que anunciaban el hundimiento de "fijos" como el H.D. del Circuito 7.2., y por distancia, contra un modesto Francisco "Ligín" Vega. Este último contribuía con el contundente triunfo en Los Santos de Juan Carlos. A mis amigos chitreanos, pude advertir la llegada de un tremendo candidato, luego de 24 años de sequía PRD, el profesor Carlos Innis, junto al triunfo de Balbina en primarias. En Santiago, a uno como Porfirio "Bolita" Ellis, arriba de H.D. Rubén De León, pero, con Navarro en la primaria presidencial. Y así, de una lista variopinta de candidatos menores.
Estudié los efectos de dos debates televisivos sobre el voto en un poderoso diseño de investigación Antes-Después. Encontré resultados impactantes sobre la intención de voto hacia "Nito" Cortizo que obligaron a revisar mis convicciones.
Los encuestadores actuales pueden presumir del inusual honor de haber sido consultados por los ocho partidos vigentes. La presencia de firmas internacionales nos habla de una competencia mundial. Apenas empieza uno a sentir que las encuestas ganan consideración, cuando entonces aparece algún candidato tercerón quien ejerce su derecho a dudar, y nos hace sentir que todo el debate sobre credibilidad vuelve a punto cero.