Criminalidad y seguridad en Panamá
¿Cómo se puede reducir el índice de criminalidad en Panamá? Además de consolidar el sistema de justicia, mejorar el sistema carcelario y combatir el crimen en todas sus formas, ¿cuál es el análisis social necesario para prevenir el fenómeno “criminalidad”?
Como criminólogo, aquí me limito a manifestar cuáles podrían ser los factores causantes del aumento de la criminalidad en Panamá y la consiguiente inseguridad. Interesa analizar la cantidad y la tipología de personas que perpetran delitos que van en contra de la seguridad física y patrimonial de los ciudadanos.
Para analizar el fenómeno, es necesario investigar entre los diferentes niveles de criminalidad: hay que visualizar el territorio para poder localizar las áreas más peligrosas o de alto riesgo de criminalidad. A menudo se oye hablar de mafia juvenil y de delitos juveniles, pero la máquina del crimen, trabaja bajo tierra a diferentes niveles.
Es debido a esto que nos limitamos a señalar algunos brazos de ese pulpo invisible que genera crimen, sin mencionar las naciones fuentes en donde se produce la problemática, ya que sería sólo dar voz a comentarios de pueblo, vox populi y no tenemos interés en ofender a nadie: es a través de un observatorio del crimen y/o forense que registre, ponga en evidencia y estudie en el territorio, que se podrá claramente y sin duda alguna, confirmar o desmentir estas voces.
Para la lectura social del fenómeno o la diagnosis hay que tener en cuenta que se debe distinguir por condiciones sociales; en Panamá podemos hallar personas que pertenecen a niveles elevados con amplia disponibilidad económica que viven en barriadas suficientemente custodiadas y, al otro extremo, tenemos barrios desacreditados o pobres en donde las personas viven, o peor aún, le sobreviven al día.
Algunas tipologías de la criminalidad que se pueden identificar en Panamá son:
1. El alto nivel de delincuencia juvenil, que va desde el individuo, hasta las pandillas y bandas; 2. La pequeña criminalidad, o sea, el criminal individual; 3. El narcotráfico con los países limítrofes y no solo con éstos; 4. La violencia doméstica física y psíquica (denuncias por maltratos familiares al niño, al hombre y a la mujer); 5. El crimen organizado, las mafias extraterritoriales y el desmesurado interés por el enriquecimiento ilícito; 6. El tráfico de armas, de drogas y el lavado del dinero; 7. La explotación del trabajo infantil (explotación de menores); 8. La explotación sexual (de mujeres y menores); 9. La inmigración ilegal; 10. La corrupción que se puede encontrar a todos los niveles de la sociedad, inclusive en los poderes administrativos del Estado.
Creer que sólo la pobreza es la causante de la criminalidad, ¡es un error!