Crisis civilizatoria
No cabe duda que estamos en un mundo al revés y que las prioridades se antojan disparatadas, pero son la realidad.
EN JUNIO de 1967, hace casi una eternidad, prologaba Erich Kahler la segunda edición de su obra: Historia Universal del Hombre, la que había escrito originalmente 25 años antes (en 1942). Sin embargo, pese a los incesantes y enormes cambios experimentados en los cinco lustros que transcurrieron entre las dos ediciones, a lo que nosotros agregaríamos, y a los más amplios e inimaginables que se han dado de 1967 a la fecha (2006), siguen siendo vigentes las conclusiones a las que se refería Kahler y que lo motivaron a no cambiarlas en su nueva edición. Él afirmaba que los hechos transcurridos no refutaban el curso general del proceso histórico, sino antes bien se confirmaba por los "acontecimientos más recientes" y que ciertos peligros ya señalados en la primera edición de su obra, se habían manifestado en grado aterrador. Este grado de "terror" en el que vive la humanidad hoy día, estarán los lectores de acuerdo conmigo, se ha acrecentado hasta límites impensables por Kahler.
Concluía nuestro autor el prólogo de referencia con la advertencia de que "a menos que los pueblos del mundo sean capaces de crear un verdadero órgano de solidaridad humana, no habrá paz, ni orden, ni seguridad y riqueza, y de hecho estará en peligro aun la propia pervivencia de la humanidad". De existir Kahler, volvería a dejar sin cambios su obra ya que también los sucesos contemporáneos le darían la razón, máxime la erección de una potencia que actúa con "ataques preventivos" y unilaterales, transgrediendo el orden y el derecho internacionales y depredando sistemáticamente el ambiente global.
Las prioridades de quienes rigen los destinos de la humanidad no las constituyen la satisfacción de las necesidades básicas de las grandes mayorías en el mundo, sino la apropiación de los recursos naturales y la maximización de las ganancias por parte de unos pocos, no importando la depredación a nivel mundial del ambiente y la depauperización de miles de millones de seres, lo que en efecto, como decía Kahler, pone en peligro la propia supervivencia de la especie. "El mundo al revés está a la vista" como nos señala Eduardo Galeano en su famosa obra: Patas Arriba La Escuela del Mundo al Revés, Editorial SXXI.
"Aprendimos a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido a vivir juntos como hermanos" nos decía Martin Luther King, ganador del Premio Nobel de la Paz en 1964. En un reciente seminario celebrado en la ciudad de México, sobre la vigencia del Tratado de Tlatelolco, para evitar la proliferación nuclear, señalaba el químico Benjamín Ruíz Loyola: "Si se utilizara la energía nuclear para conseguir alimentos en lugar de hacer bombas, todo el mundo tendría comida". Esto debería ser de especial interés para América Latina, la región más inequitativa de la tierra y en donde se concentra, por ejemplo, el 10% de los niños desnutridos menores de 5 años de todo el mundo; cuando por sus recursos, podría alimentar varias veces su población total actual. En un informe de la Comisión Económica para la América Latina (CEPAL) en septiembre de 2005, apuntaba que el índice de subnutrición era muy elevado, en toda el área y que los porcentajes mayores recaían en Nicaragua 27%, Guatemala y Panamá 26%; (Cuba 3%). En cuanto a los avances en el cumplimiento de la meta del milenio en materia de reducción de la subnutrición en la región, en porcentajes alrededor del 2002, en conjunto América Latina y el Caribe tienen un 48% de avance; Panamá -13%, es decir ese porcentaje constituye un retraso significativo; México 0%, no ha avanzado; en cambio Costa Rica tiene un avance de 87%; Guyana un avance de 114% y Cuba un avance de 125%.
El informe de la CEPAL destaca que "resolver la paradoja del problema del hambre, en el subcontinente es ante todo un imperativo ético, pues viola un derecho universal inalienable". Asimismo, al ser la desnutrición la consecuencia más directa del hambre, se incurre en grandes costos sociales que afectan de manera ostensible a nuestras sociedades en materias de: a)Salud; b) Educación; y c)Productividad.
Con los resultados anteriores, hay gobiernos tan abyectos en nuestra región, como por ejemplo el de Fox en México, que afirma que no sólo se debe continuar en la misma línea, sino que hay que profundizarla. En un país, en el que indica la Fundación Día de la Nutrición Infantil y Universal Iberoamericana: se requerirían 60 años para tratar de erradicar la desnutrición en México ya que incluso en 700 municipios de la República, de los 1,500 existentes, las condiciones no sólo no han mejorado, sino que han empeorado. Sin embargo, según informaciones del Banco Mundial, recogidas por el diario La Jornada, 30 de abril de 2006, en el gobierno de Fox se consolidó la tendencia creciente a importar equipo bélico y ya para el año de 2005 las compras ascendieron a 265 millones de dólares, lo que representó un incremento de 516% con respecto al año de 1995, a un año del levantamiento zapatista; y un crecimiento de 2,108% sobre las compras de armamento del exterior, que realizó el Ejército en el año de 1992(12 millones de dólares).
No cabe duda que estamos en un mundo al revés y que las prioridades se antojan disparatadas, pero son la realidad. No graciosamente se juegan la vida miles de mexicanos y en general, latinoamericanos, para tratar de encontrar un paliativo a una vida sin futuro en sus países, emigrando a Estados Unidos. Es necesario que se reviertan las prioridades, que las grandes mayorías hagan valer sus derechos y den un vuelco al timón que ahora nos lleva al peligro de desaparecer como especie.
Lo que también busca es lograr una mejor vida mediante la práctica de hábitos y actitudes orientadas al aseo, al orden, al respeto y a la solidaridad.
Para el empresario Enrique De Obarrio, "Embellece tu escuela y estudia mejor" es un excelente iniciativa gubernamental, ya que los colegios son templos donde se pasa la mayor parte de la vida.
EN JUNIO de 1967, hace casi una eternidad, prologaba Erich Kahler la segunda edición de su obra: Historia Universal del Hombre, la que había escrito originalmente 25 años antes (en 1942). Sin embargo, pese a los incesantes y enormes cambios experimentados en los cinco lustros que transcurrieron entre las dos ediciones, a lo que nosotros agregaríamos, y a los más amplios e inimaginables que se han dado de 1967 a la fecha (2006), siguen siendo vigentes las conclusiones a las que se refería Kahler y que lo motivaron a no cambiarlas en su nueva edición. Él afirmaba que los hechos transcurridos no refutaban el curso general del proceso histórico, sino antes bien se confirmaba por los "acontecimientos más recientes" y que ciertos peligros ya señalados en la primera edición de su obra, se habían manifestado en grado aterrador. Este grado de "terror" en el que vive la humanidad hoy día, estarán los lectores de acuerdo conmigo, se ha acrecentado hasta límites impensables por Kahler.
Concluía nuestro autor el prólogo de referencia con la advertencia de que "a menos que los pueblos del mundo sean capaces de crear un verdadero órgano de solidaridad humana, no habrá paz, ni orden, ni seguridad y riqueza, y de hecho estará en peligro aun la propia pervivencia de la humanidad". De existir Kahler, volvería a dejar sin cambios su obra ya que también los sucesos contemporáneos le darían la razón, máxime la erección de una potencia que actúa con "ataques preventivos" y unilaterales, transgrediendo el orden y el derecho internacionales y depredando sistemáticamente el ambiente global.
Las prioridades de quienes rigen los destinos de la humanidad no las constituyen la satisfacción de las necesidades básicas de las grandes mayorías en el mundo, sino la apropiación de los recursos naturales y la maximización de las ganancias por parte de unos pocos, no importando la depredación a nivel mundial del ambiente y la depauperización de miles de millones de seres, lo que en efecto, como decía Kahler, pone en peligro la propia supervivencia de la especie. "El mundo al revés está a la vista" como nos señala Eduardo Galeano en su famosa obra: Patas Arriba La Escuela del Mundo al Revés, Editorial SXXI.
"Aprendimos a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido a vivir juntos como hermanos" nos decía Martin Luther King, ganador del Premio Nobel de la Paz en 1964. En un reciente seminario celebrado en la ciudad de México, sobre la vigencia del Tratado de Tlatelolco, para evitar la proliferación nuclear, señalaba el químico Benjamín Ruíz Loyola: "Si se utilizara la energía nuclear para conseguir alimentos en lugar de hacer bombas, todo el mundo tendría comida". Esto debería ser de especial interés para América Latina, la región más inequitativa de la tierra y en donde se concentra, por ejemplo, el 10% de los niños desnutridos menores de 5 años de todo el mundo; cuando por sus recursos, podría alimentar varias veces su población total actual. En un informe de la Comisión Económica para la América Latina (CEPAL) en septiembre de 2005, apuntaba que el índice de subnutrición era muy elevado, en toda el área y que los porcentajes mayores recaían en Nicaragua 27%, Guatemala y Panamá 26%; (Cuba 3%). En cuanto a los avances en el cumplimiento de la meta del milenio en materia de reducción de la subnutrición en la región, en porcentajes alrededor del 2002, en conjunto América Latina y el Caribe tienen un 48% de avance; Panamá -13%, es decir ese porcentaje constituye un retraso significativo; México 0%, no ha avanzado; en cambio Costa Rica tiene un avance de 87%; Guyana un avance de 114% y Cuba un avance de 125%.
El informe de la CEPAL destaca que "resolver la paradoja del problema del hambre, en el subcontinente es ante todo un imperativo ético, pues viola un derecho universal inalienable". Asimismo, al ser la desnutrición la consecuencia más directa del hambre, se incurre en grandes costos sociales que afectan de manera ostensible a nuestras sociedades en materias de: a)Salud; b) Educación; y c)Productividad.
Con los resultados anteriores, hay gobiernos tan abyectos en nuestra región, como por ejemplo el de Fox en México, que afirma que no sólo se debe continuar en la misma línea, sino que hay que profundizarla. En un país, en el que indica la Fundación Día de la Nutrición Infantil y Universal Iberoamericana: se requerirían 60 años para tratar de erradicar la desnutrición en México ya que incluso en 700 municipios de la República, de los 1,500 existentes, las condiciones no sólo no han mejorado, sino que han empeorado. Sin embargo, según informaciones del Banco Mundial, recogidas por el diario La Jornada, 30 de abril de 2006, en el gobierno de Fox se consolidó la tendencia creciente a importar equipo bélico y ya para el año de 2005 las compras ascendieron a 265 millones de dólares, lo que representó un incremento de 516% con respecto al año de 1995, a un año del levantamiento zapatista; y un crecimiento de 2,108% sobre las compras de armamento del exterior, que realizó el Ejército en el año de 1992(12 millones de dólares).
No cabe duda que estamos en un mundo al revés y que las prioridades se antojan disparatadas, pero son la realidad. No graciosamente se juegan la vida miles de mexicanos y en general, latinoamericanos, para tratar de encontrar un paliativo a una vida sin futuro en sus países, emigrando a Estados Unidos. Es necesario que se reviertan las prioridades, que las grandes mayorías hagan valer sus derechos y den un vuelco al timón que ahora nos lleva al peligro de desaparecer como especie.
Lo que también busca es lograr una mejor vida mediante la práctica de hábitos y actitudes orientadas al aseo, al orden, al respeto y a la solidaridad.
Para el empresario Enrique De Obarrio, "Embellece tu escuela y estudia mejor" es un excelente iniciativa gubernamental, ya que los colegios son templos donde se pasa la mayor parte de la vida.