Crisis, S.A.
Hace unos cuantos años, cuando empezaron a circular los novedosos lineamientos de la política económica, la globalización, sospeché que el resultado de esto iba a ser para unos, un globo bonito que iban a lucir, y para otros el continuo esfuerzo de inflarlo.
Desde la caída de la Unión Soviética como polo ideológico, contrario al capitalismo, las izquierdas quedaron sin sostén y sin adeptos. Los libros de marxismo-leninismo, Che Guevara y otros se enmohecen en las librerías, dándole cabida a una juventud sin variedad de lo distinto, siendo seducida por el infinito mundo del confort, quitándole a la vida el aditamento del ideal. Los sindicatos están casi desaparecidos, pero la pobreza está cada vez más pronunciada.
Los desajustes sociales antes eran canalizados a través de válvulas ideológicas, hoy hacen cifra aumentando las estadísticas de secuestros, pandillerismo, asaltos y asesinatos, deteriorándonos a todos la calidad de vida y a los adinerados poniéndolos a dormir asustados. Lo único positivo de esto, es que han aumentado las plazas de trabajo como guardia de seguridad.
Panamá, país de tránsito, en donde el pensamiento nada más, se apega a lo volátil, hace gala de una desaceleración económica, producto de la carencia de nacionalismo, porque hace falta ver más allá del dólar, para entender el dolor que mantiene postrado al país y al crecimiento de la economía. Resulta ser, que muchos de los industriales al bajar los aranceles y sentir al tocar en la puerta de la competitividad, salieron huyendo por la puerta de atrás, metiéndose en la casa de al lado "El
Desde la caída de la Unión Soviética como polo ideológico, contrario al capitalismo, las izquierdas quedaron sin sostén y sin adeptos. Los libros de marxismo-leninismo, Che Guevara y otros se enmohecen en las librerías, dándole cabida a una juventud sin variedad de lo distinto, siendo seducida por el infinito mundo del confort, quitándole a la vida el aditamento del ideal. Los sindicatos están casi desaparecidos, pero la pobreza está cada vez más pronunciada.
Los desajustes sociales antes eran canalizados a través de válvulas ideológicas, hoy hacen cifra aumentando las estadísticas de secuestros, pandillerismo, asaltos y asesinatos, deteriorándonos a todos la calidad de vida y a los adinerados poniéndolos a dormir asustados. Lo único positivo de esto, es que han aumentado las plazas de trabajo como guardia de seguridad.
Panamá, país de tránsito, en donde el pensamiento nada más, se apega a lo volátil, hace gala de una desaceleración económica, producto de la carencia de nacionalismo, porque hace falta ver más allá del dólar, para entender el dolor que mantiene postrado al país y al crecimiento de la economía. Resulta ser, que muchos de los industriales al bajar los aranceles y sentir al tocar en la puerta de la competitividad, salieron huyendo por la puerta de atrás, metiéndose en la casa de al lado "El