Cristiana sepultura a una moratoria
Parece que Costa Rica sigue demostrando ser uno de los países más progresistas de América. Ha recapacitado una decisión tomada en el 2002 de prohibir las actividades mineras (exploraciones y extracciones) que representan una alternativa de desarrollo socio-económico importante y viable para muchos países.
Fue precisamente este ejemplo en el que se basaron, en noviembre del año pasado, algunas asociaciones ambientalistas con presencia en Panamá, cuando solicitaron al Presidente de la República una moratoria a la actividad minera. En su solicitud mencionan que Panamá debería igualar a Costa Rica, suspender la minería metálica a cielo abierto, y abocarse a otras actividades que, a criterio de los expertos ambientales, representarían “una verdadera y permanente fuente de desarrollo sostenible”. Sin embargo, sólo seis años después, el gobierno del presidente Oscar Arias -ex Premio Nobel de la Paz- a través de un nuevo decreto, ha eliminado la moratoria minera en Costa Rica.
Hacemos referencia a la noticia publicada en el periódico La Nación de Costa Rica (www.nacion.com), del 24 de abril, donde se resaltan algunos puntos de interés del nuevo decreto: “El Gobierno firmó esta semana un decreto que permitirá la concesión de nuevos proyectos de minería de oro y otros minerales a cielo abierto en el país. En un comunicado de prensa distribuido ayer, el Gobierno dice que considera que la actividad puede realizarse siempre y cuando cuente con la viabilidad ambiental, social y económica. Además, el decreto sostiene que el Estado vigilará todo el proceso de exploración y explotación de los proyectos hasta su cierre técnico. Las empresas deberán incluir controles que garanticen la protección de los recursos hídricos superficiales y subterráneos. Entre otras salvaguardas, el decreto pide que por cada árbol talado en la explotación minera, el concesionario siembre tres”.
Ante esto, queda en evidencia que el Disneylandia de los ambientalistas ha cambiado. Recapacitar es de sabios. La sostenibilidad y la minería podrán, al menos en Costa Rica, marchar juntos.