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Cristiano 09, Michael Jackson, crisis y entretenimiento


Los medios de comunicación social son una bendición para nuestra época: permiten que injusticias como Tiananmen o catástrofes como la de los Abruzos sean conocidas por el mundo y se despierte nuestra solidaridad. Sin embargo, a veces se vuelven contra nosotros. En los últimos días hemos visto cómo la guerra por las primicias y audiencia llevó a las cadenas de televisión a invadir los espacios hogareños de una familia que ansía recobrar a su hija desaparecida.

Los medios nos crean expectativas, nos emocionan. Nos hacen vestirnos de “marea roja”, comprar licor, ver los partidos y soñar con la Copa Oro. Los medios hacen que el Bernabeu se llene de 80 mil fanáticos para recibir a Cristiano Ronaldo. Claro, los medios sólo invitan. Lo demás es responsabilidad del club. Ellos pondrán a la venta cien mil camisetas con el 09 del jugador a un precio de 119 dólares para empezar a recuperar la inversión. Una estudiante decía: “Yo quiero una”. Otra espetaba: ¿Cómo puede suceder eso cuando hay niños que mueren de hambre en la montaña? Ése es el mundo que dice estar en crisis.

¿Quién paga los salarios de los galácticos? Nosotros los que consumimos. ¿Está bien eso? A principio de año, en Estados Unidos hablaban de los altos salarios de los ejecutivos y su rol en la crisis económica mundial. ¿Quién paga el entretenimiento?

Hemos visto el funeral de Michael Jackson. Sin duda, es un icono de este mundo del entretenimiento. El ser humano necesita entretenimiento, necesita, descanso, necesita hacer algo más que no sea trabajar. Estados Unidos es la meca del entretenimiento. En el servicio alguno de los que tomó la palabra dijo algo así como: “He is most than a king; He is the greatest entertainer ever been”. (No es tan fácil traducir la frase: “El es más que un rey; él es el más grander artista del entretenimiento de la historia). Lo que sí es cierto es que su muerte es una gran pedagoga. Como todas las muertes. Dios es muy bueno y misericordioso. Dice la Biblia que hasta quien dé un vaso de agua recibirá recompensa. Que Dios vea sus limitaciones y tome en cuenta sus buenas obras. Como dice una parte de la misa “No mires nuestros pecados, sino la fe de tu iglesia”.

La muerte es una pedagoga, pues ante ella los que quedamos vivos anhelamos consuelo, respuesta y sabemos que hay algo más. Y todos corremos a poner en balanza los acontecimientos de la vida. Qué oportunas son las palabras de San Juan de la Cruz: Al atardecer de la vida seremos juzgados en el amor. Todos los artistas, los ejecutivos, los deportistas, seremos juzgados en el amor.

Sartre decía que la vida era una nada. La vida es lo que tú y yo hagamos. No hay destino. Cada uno ha recibido algo y seremos más humanos si lo utilizamos para amar.

101 años de Panamá América

 
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