CSS en favor de abastecedores
¿Por qué la CSS favorece a los abastecedores que no cumplen con el servicio público contratado? ¿Cuál es la verdadera razón por la que estas graves deficiencias no se denuncian? ¿Qué espera el presidente Torrijos para actuar ante esta situación? ¿Existen responsables? Ante tales preguntas, los asegurados tienen sólo una respuesta: Hay un silencio cómplice en favor de los abastecedores, y ello tiene muchos años de estar ocurriendo.
Iniciamos con una extensa cobertura noticiosa (Panamá América del 25 de junio) sobre este delicado asunto y nuevamente la Dirección Nacional de Compras y Abastos de la Caja de Seguro Social (CSS) se limita a responder con evasivas. Cada vez es mayor el escándalo que envuelve a la entidad, pero esta vez el escrutinio nacional debe sostenerse con mayor severidad, por lo cual insistiremos en que deben tomarse medidas inmediatas, con las leyes y reglamentos que de sobra hay para cumplir con el deber de abastecer de medicamentos a esta maltrecha institución.
Lo que aparentemente el Gobierno no ha querido ver, es que se trata de un inmenso negocio de 87 millones de dólares, que es lo actualmente presupuestado para este renglón de compra de medicinas. Y debería bastar sólo una orden de compra vencida para que se proceda administrativamente y evitar "repetir" la contratación de proveedores inescrupulosos que, como muchos sospechan, trabajan a la sombra con funcionarios que reciben coimas o prebendas por dejar el estado de cosas tal como están.
La Asociación de Representantes y Distribuidores de Productos Farmacéuticos de Panamá también debe decir algo y tomar medidas ejemplares, pues si no lo hace, estará por omisión sumándose a la responsabilidad en la negligencia y corrupción que ha penetrado a la CSS. Lo peor es que Panamá nunca ha debido pagar tan alto precio en materia de salud para que todos cumplan, sencillamente, con su deber.