CSS: Estertores o demagogia (II)
El 8 de octubre de 2002, en un artículo de opinión publicado en este diario, expresamos que “...es necesario mantenerse pendientes y rechazar cualquier aumento a la edad de jubilación propuesta por la OIT y, muy subliminalmente, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuando expresa que al 2010 la población envejecida (mayor de 60 años) será del 10% de la población total... sugiriendo equiparar la edad de jubilación de hombres y mujeres”.
Bajo la concepción del envejecimiento de la población, hay quienes plantean aumentar, nuevamente, la edad de jubilación o equiparar a las mujeres a los 62 años. Pretenden romper la cadena por el eslabón más débil, la mujer.
Hemos brindando alternativas que a pocos interesa conocer.
Nuestra propuesta está basada en la reorganización del sistema de beneficiarios y una adecuación económica real, objetiva sobre la seguridad médica del trabajador.
En cuanto a las propuestas de los candidatos presidenciales, se comentó que el Lic. Martín Torrijos expuso que solucionaría el problema de la Caja de Seguro Social (CSS) cuando asumiera la Presidencia de la República, sin embargo a la fecha se desconoce el mecanismo a emplear.
Por su parte, el expresidente Guillermo Endara señaló la realización de una encuesta, a quienes cotizamos, como verdaderos dueños de la CSS. Siento que lo hizo bajo el firme raciocinio de un estadista, convencido de que la Caja está cargando con un peso que no le corresponde.
La comunidad espera una propuesta seria, objetiva, creíble y realizable, de cada uno de los candidatos porque la CSS tiene diferentes problemas que resolver, entre otros, los mecanismos de administración. La institución se politiza de acuerdo a la ideología o participación política de quien la dirige, por una parte; por otra, el nombramiento de tantos jubilados con salarios que van por encima (algunas veces) del doble del recibido antes de jubilarse.
Otra de las situaciones es el pago de las cuotas obrero-patronal, donde generalmente el gobierno tiene retraso. Pero, qué decir de la empresa privada, la cual algunas veces lo evade. Además, la importancia que la Administración de la CSS históricamente ha dado a esta situación, hasta hace pocos meses, lo que permitió recuperar millones de balboas; pero ya es pataleo de “ahoga’o”, salvo que se busque reelección; sin embargo, como hemos expresado antes, la reelección inmediata es un irrespeto a la inteligencia.
Dichosamente, a pesar de mantener como vecinos países con serios problemas económicos, sociales y políticos, aún vivimos en paz, con bastante seguridad; pero pareciera que tanto los organismos internacionales, como las políticas internas (especialmente de quienes manejan los recursos económicos), están empujando a la población hacia niveles de pobreza insostenibles. Ello resulta peligroso, por lo que es necesario reflexionar y cambiar el rumbo.
Las equivocaciones de hoy repercutirán negativamente en las nuevas generaciones.
Insistimos, se requiere voluntad política, deponer intereses personales, ideológicos o partidistas; y trabajar juntos por una reestructuración económica, política, administrativa y social en la cual se rompan paradigmas y se fuercen las estructuras tradicionales a nuevos sistemas de administración y cooperación.
Debemos estar pendientes e impedir cualquier aumento en la edad de jubilación y mucho menos a las mujeres, quienes son el 49.5% de la población panameña; no obstante, sólo el 31.7% participa de la población ocupada y generalmente su salario, en el nivel profesional, es hasta el 50% inferior al de los hombres, independientemente su nivel académico.
Nuestra propuesta completa (con ejemplos) para la CSS, puede leerla en un artículo que publiqué en este periódico, el 20 de septiembre de 2002.
Dios te salve Panamá.
(victorianos@hotmail.com)
Bajo la concepción del envejecimiento de la población, hay quienes plantean aumentar, nuevamente, la edad de jubilación o equiparar a las mujeres a los 62 años. Pretenden romper la cadena por el eslabón más débil, la mujer.
Hemos brindando alternativas que a pocos interesa conocer.
Nuestra propuesta está basada en la reorganización del sistema de beneficiarios y una adecuación económica real, objetiva sobre la seguridad médica del trabajador.
En cuanto a las propuestas de los candidatos presidenciales, se comentó que el Lic. Martín Torrijos expuso que solucionaría el problema de la Caja de Seguro Social (CSS) cuando asumiera la Presidencia de la República, sin embargo a la fecha se desconoce el mecanismo a emplear.
Por su parte, el expresidente Guillermo Endara señaló la realización de una encuesta, a quienes cotizamos, como verdaderos dueños de la CSS. Siento que lo hizo bajo el firme raciocinio de un estadista, convencido de que la Caja está cargando con un peso que no le corresponde.
La comunidad espera una propuesta seria, objetiva, creíble y realizable, de cada uno de los candidatos porque la CSS tiene diferentes problemas que resolver, entre otros, los mecanismos de administración. La institución se politiza de acuerdo a la ideología o participación política de quien la dirige, por una parte; por otra, el nombramiento de tantos jubilados con salarios que van por encima (algunas veces) del doble del recibido antes de jubilarse.
Otra de las situaciones es el pago de las cuotas obrero-patronal, donde generalmente el gobierno tiene retraso. Pero, qué decir de la empresa privada, la cual algunas veces lo evade. Además, la importancia que la Administración de la CSS históricamente ha dado a esta situación, hasta hace pocos meses, lo que permitió recuperar millones de balboas; pero ya es pataleo de “ahoga’o”, salvo que se busque reelección; sin embargo, como hemos expresado antes, la reelección inmediata es un irrespeto a la inteligencia.
Dichosamente, a pesar de mantener como vecinos países con serios problemas económicos, sociales y políticos, aún vivimos en paz, con bastante seguridad; pero pareciera que tanto los organismos internacionales, como las políticas internas (especialmente de quienes manejan los recursos económicos), están empujando a la población hacia niveles de pobreza insostenibles. Ello resulta peligroso, por lo que es necesario reflexionar y cambiar el rumbo.
Las equivocaciones de hoy repercutirán negativamente en las nuevas generaciones.
Insistimos, se requiere voluntad política, deponer intereses personales, ideológicos o partidistas; y trabajar juntos por una reestructuración económica, política, administrativa y social en la cual se rompan paradigmas y se fuercen las estructuras tradicionales a nuevos sistemas de administración y cooperación.
Debemos estar pendientes e impedir cualquier aumento en la edad de jubilación y mucho menos a las mujeres, quienes son el 49.5% de la población panameña; no obstante, sólo el 31.7% participa de la población ocupada y generalmente su salario, en el nivel profesional, es hasta el 50% inferior al de los hombres, independientemente su nivel académico.
Nuestra propuesta completa (con ejemplos) para la CSS, puede leerla en un artículo que publiqué en este periódico, el 20 de septiembre de 2002.
Dios te salve Panamá.
(victorianos@hotmail.com)