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CSS: inversión productiva o deuda externa


La seguridad social se fundamenta en la solidaridad intergeneracional, donde la generación activa de trabajadores debe contar con empleo bien remunerado en niveles suficientes, con el fin de aportar las cotizaciones que financien las jubilaciones y pensiones de los trabajadores retirados. Las cotizaciones, por tanto, representan cerca del 80% de los ingresos del sistema. Con el propósito de cumplir con este ciclo de financiamiento por cuotas, la administración de la Caja de Seguro Social (CSS) ha querido darle un uso más productivo a los cuantiosos recursos que, por razones de diversificación y seguridad, tiene colocados en depósito a plazo fijo en la banca pública nacional.
Este uso más productivo puede lograrse a través de la Banca de Segundo Piso, la cual busca realizar préstamos con los depósitos de la CSS de forma "indirecta" (segundo piso), sin que tenga que asumir la institución el riesgo de cobrar los préstamos. Esto es deseable, ya que la CSS no es un intermediario financiero especializado. Estos préstamos podrían ser realizados por la Caja de Ahorros (CA) y el Banco Nacional de Panamá (BNP), los cuales con base en su experiencia, conocimiento del mercado y especialización en intermediación financiera, utilizarían los depósitos como fuente de capital y concederían préstamos de manera directa (primer piso). Así se contribuye efectivamente el ciclo de financiamiento intergeneracional de la seguridad social, ya que se apoya la inversión productiva y se incrementa la rentabilidad de las reservas de la CSS.
En cuanto al riesgo derivado de los préstamos otorgados por agentes no especializados, cabría recordar la experiencia de COFINA que prestaba de forma directa (primer piso); no obstante, al carecer de la especialización financiera necesaria, no pudo recuperar buena parte de los capitales prestados.
Esta estrategia financiera de banca de segundo piso ya fue implementada con buenos resultados con la CA, a través de préstamos a jubilados y pensionados. Consideramos que podría extrapolarse hacia el área hipotecaria, sobre todo de interés social, lográndose así importantes efectos multiplicadores sobre la economía nacional. Sin embargo, por ser la CA un banco relativamente pequeño, no estaría en capacidad de recibir grandes capitales. Esto, en primer instancia, parece impedir ampliar el programa de banca de segundo piso con la CA.
Por otro lado, esta la posibilidad de trabajar con le BNP, éste a diferencia de la CA, no es un "banco pequeño" por lo que no habría problemas de "poca espalada financiera". El BNP sí está en capacidad de canalizar, a un riesgo razonable, grandes recursos hacia el agro, la industria, el turismo, los préstamos personales por sólo mencionar algunos. La CSS ha puesto a disposición del BNP cuantiosos recursos para el desarrollo de este programa, sin embargo, hasta ahora, no ha habido respuesta favorable por parte del banco. Esto nos hace pensar que el problema no es técnico, sino de voluntad y compromiso con el desarrollo del país, ya que el BNP no está cumpliendo su mandato de impulsor del crecimiento económico nacional. Más bien, se dedica a colocar los recursos de la CSS en el extranjero a cambio de intereses exiguos. Lo preocupante es que al utilizar los capitales de la Caja de esta forma, el BNP deja de cumplir con la Ley Orgánica de la CSS, la que le exige que pague como mínimo el interés prevaleciente en el mercado financiero local.
Lo anteriormente expuesto implica que la CSS está sufriendo pérdidas millonarias todos los años y, más grave aún, no se estén generando las inversiones productivas que requiere la economía nacional para su crecimiento, con lo que no se contribuye con el ciclo de financiamiento intergeneracional de la seguridad social.
En contraposición, se propone la inversión de B/.500 millones de las reservas de la CSS (21.3%) en Valores del Estado a una rentabilidad mínima de 6.5%. Dado que, de los instrumentos de deuda que emite el Estado, sólo los de largo plazo pueden generar un interés tan alto, concluimos que los B/.500 millones serán enviados al extranjero, específicamente al mercado secundario, en la forma de bonos de deuda externa. Esto, a nuestro criterio, incumplirá el artículo 36 de la Ley Orgánica, en cuanto a que se hará una inversión en condiciones riesgosas (afectada por la volatilidad de los mercados financieros internacionales) y sin propender al desarrollo económico y social del país.
En adición a esto, se concentraría aproximadamente el 59.8% de las reservas de la Institución en Valores del Estado (B/. 1,399.4 millones), con lo que casi se sobre pasaría el 60% permitido por la ley. Más aún, nos acercaríamos a los valores máximos para este indicador, alcanzados en la historia reciente sólo durante el período pre y post invasión norteamericana.
Por otra parte, la CSS sería dueña de aproximadamente el 62.3% y 21.5% de la deuda interna y externa del Estado respectivamente, lo que la afectaría en caso de incumplimiento o atraso, independientemente del carácter interno o externo de la misma. Finalmente, se realizará esta inversión en un momento no óptimo, ya que, al caer los intereses en los países desarrollados, la coyuntura ha hecho que los bonos de los países emergentes (donde se ubica Panamá) se aprecien temporalmente. Esto significa que compraríamos los bonos "a premio", es decir, pagando por ellos más del 100% de su valor nominal, cuando su precio de liquidación en el mercado, dada la debilidad fiscal del país, tiende a ser menor al 100% de su valor nominal En pocas palabras, compraríamos caro para, en caso de ser necesario, vender barato. Así, no nos queda duda, expondríamos a la Caja a la especulación y volatilidad de los mercados financieros internacionales.
Consideramos que, dado el mandato social que resta por cumplir para desarrollar económica y socialmente este país, deberíamos todos los ciudadanos, como uno solo, exigirle a la CA y al BNP que asuman su papel de banca de fomento propulsora del desarrollo. Los grandes capitales necesarios para el crecimiento del país ya existen a lo interno, lo que no existe es voluntad para utilizarlos. El capital contable de la CA puede ser incrementado para permitirle asumir mayores capitales, mientras que el BNP no ha cumplido en apoyar a los sectores productivos.
Finalmente, con el fin de darle sostenibilidad financiera de largo plazo al sistema, debemos exigirle al BNP que cumpla con la Ley y le pague a la CSS el interés justo por sus depósitos. Todo lo anteriormente propuesto, entonces, se apegará estrictamente a lo normado por la Ley Orgánica de la Caja en cuanto a que los capitales de la institución se inviertan de la forma más segura y rentable y, a su vez, propendiendo al desarrollo económico y social del país.
*Subdirector de Planificación de la CSS

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