CSS: La agonía del coloso
No hay tema más desconocido por los panameños que el régimen del Seguro Social. La fantasía y la desinformación han llevado inclusive a hablar de quiebra, y aún así la reacción de la sociedad en su conjunto ha sido nula. Es preciso entender que el Seguro Social no es una entidad de beneficencia, sino una administradora de dineros que deben manejarse con criterio puramente financiero. Las pintorescas sociedades "civil y política" al cabo de 2 años de "diálogo", no han ofrecido conducta a seguir por ninguna de estas "sociedades".
Invalidez, Vejez y Muerte es un programa de seguro colectivo, por lo cual el promedio de vida del asegurado incide en la cantidad de prima (cuota) necesaria para cubrir el ofrecimiento. El promedio de vida del panameño en 1984 había subido de 68 años a 73 años, pero más importante aún es que la expectativa de vida del asegurado después de los 60 años de edad ronda por los 20 años adicionales. La proyección presentada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es que la relación "trabajador-jubilado" en el modelo actual no alcanzará para financiar las jubilaciones, por ende, es necesario que el sistema tenga acumulada una reserva que compense el déficit. En el momento hay un déficit billonario a esta reserva. ¿Su causa? Entre otras: Las jubilaciones especiales y las anticipadas sin el financiamiento correspondiente. La disminución del rendimiento del fondo al eliminar durante años los préstamos con garantía hipotecaria y el depósito del excedente del Banco Nacional a un interés por debajo de lo conveniente.
La CSS... agoniza. Diferentes tipos de virus en forma aguda y crónica la han llevado a esta situación. El virus de una sociedad complaciente por jubilaciones que no se costearon, los gobiernos de turno (todos) que retrasan el compromiso del pago de las cuotas del Seguro Social mermándole de obtener intereses por los dineros ausentes. Las juntas directivas dóciles ante gobernantes por pingües prebendas. Un sistema de atención de la enfermedad anacrónica con erogaciones excesivas por repetición de las consultas y las largas esperas para obtener las prestaciones por las cuales pagan una sociedad de asegurados cuyas voces de protesta se pierden como gotas de lluvia en el mar. Periódicas acusaciones en los medios sobre malos manejos históricos en la compra de suministros, quedando sólo en cuestionamientos sin castigo para nadie de importancia.
La CSS... agoniza, ante una sociedad con un silencio cómplice por los desafueros, la privación de su autonomía financiera, el no pago de las cuotas por parte del gobierno y de los empresarios, con leyes que tipifican este delito como "administrativo" y no penal... Todo parecería una conjura. De la boca del cuerpo que agoniza sólo se escuchan dos frases, "quieren privatizar la Caja" y "hay que cambiar el modelo económico en Panamá" sin definir en qué sentido. Diversas sugerencias para cambiar el modelo de atención de la enfermedad a un sistema más humano y menos costoso son recibidos con indiferencia por la Administración.
El tiempo entre carnavales, Semana Santa, bailongos, fiestas patrias y toda clase de celebraciones no le dan tiempo a nuestra sociedad para darse cuenta de que el corazón de su seguridad... la CSS... agoniza.
Invalidez, Vejez y Muerte es un programa de seguro colectivo, por lo cual el promedio de vida del asegurado incide en la cantidad de prima (cuota) necesaria para cubrir el ofrecimiento. El promedio de vida del panameño en 1984 había subido de 68 años a 73 años, pero más importante aún es que la expectativa de vida del asegurado después de los 60 años de edad ronda por los 20 años adicionales. La proyección presentada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es que la relación "trabajador-jubilado" en el modelo actual no alcanzará para financiar las jubilaciones, por ende, es necesario que el sistema tenga acumulada una reserva que compense el déficit. En el momento hay un déficit billonario a esta reserva. ¿Su causa? Entre otras: Las jubilaciones especiales y las anticipadas sin el financiamiento correspondiente. La disminución del rendimiento del fondo al eliminar durante años los préstamos con garantía hipotecaria y el depósito del excedente del Banco Nacional a un interés por debajo de lo conveniente.
La CSS... agoniza. Diferentes tipos de virus en forma aguda y crónica la han llevado a esta situación. El virus de una sociedad complaciente por jubilaciones que no se costearon, los gobiernos de turno (todos) que retrasan el compromiso del pago de las cuotas del Seguro Social mermándole de obtener intereses por los dineros ausentes. Las juntas directivas dóciles ante gobernantes por pingües prebendas. Un sistema de atención de la enfermedad anacrónica con erogaciones excesivas por repetición de las consultas y las largas esperas para obtener las prestaciones por las cuales pagan una sociedad de asegurados cuyas voces de protesta se pierden como gotas de lluvia en el mar. Periódicas acusaciones en los medios sobre malos manejos históricos en la compra de suministros, quedando sólo en cuestionamientos sin castigo para nadie de importancia.
La CSS... agoniza, ante una sociedad con un silencio cómplice por los desafueros, la privación de su autonomía financiera, el no pago de las cuotas por parte del gobierno y de los empresarios, con leyes que tipifican este delito como "administrativo" y no penal... Todo parecería una conjura. De la boca del cuerpo que agoniza sólo se escuchan dos frases, "quieren privatizar la Caja" y "hay que cambiar el modelo económico en Panamá" sin definir en qué sentido. Diversas sugerencias para cambiar el modelo de atención de la enfermedad a un sistema más humano y menos costoso son recibidos con indiferencia por la Administración.
El tiempo entre carnavales, Semana Santa, bailongos, fiestas patrias y toda clase de celebraciones no le dan tiempo a nuestra sociedad para darse cuenta de que el corazón de su seguridad... la CSS... agoniza.