CSS, matices de una propuesta
Sobre el tema de la Caja de Seguro Social (CSS) he publicado dos artículos en El Panamá América, uno el 26 de noviembre de 2001, titulado "CSS, una propuesta"; y otro el miércoles 3 de abril de 2002, llamado "CSS, una posible solución". En ambos plasmé mis impresiones sobre la realidad de esta institución y realicé mis aportes en pos de la búsqueda de soluciones a los problemas que ésta enfrenta. Para sorpresa mía, en el programa televisivo Otro Enfoque, algunos invitados presentaron planteamientos que coincidían con los que hice en los dos artículos ya mencionados; por ejemplo, el representante del Partido Popular (PP) en la mesa de diálogo del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), señaló que "la autonomía de la CSS debe ser elevada a nivel constitucional"; aspecto que señalé claramente en mi artículo del 26 de noviembre de 2001, cuando indiqué "...sería realmente prudente reorganizar la institución desde el punto de vista legal, con una nueva ley que rija sus lineamientos organizacionales; una ley completa, estructurada, dinámica y efectiva, que podría nacer, por qué no, de un título constitucional sobre seguridad social...".
De igual forma, un economista presente en el programa señaló que la CSS debería operar como un banco, aunque la representante del PP en la mesa del programa de Riesgos Profesionales señaló que esto no podía ser, porque se eliminaba el concepto de solidaridad. Sobre este tanto, en mi artículo del 3 de abril de 2002, indiqué que "...la entidad debe tener libertad financiera, vigilada por el MEF -Ministerio de Economía y Finanzas- y la Contraloría, para hacer inversiones que le garanticen ganancias reales..."; luego añadí que "...la CSS debe poner a funcionar el dinero, debe empezar a operar como una "especie de banco"; es la única manera de evitar el aumento de la edad de jubilación o de la cuota obrero patronal, o bien, de evitar su privatización...". Así mismo, sobre la famosa solidaridad, señalé que "...es necesario determinar claramente que el "único precepto solidario", que debe regir a la CSS, es el cumplimiento de sus metas de seguridad social, es decir, sus compromisos con los asegurados, los beneficiarios y con el sistema de salud de nuestro país... Es necesario aclarar que la CSS no existe para salvar el IDAAN, ni para construir viviendas de interés social, ni para ofrecer préstamos que nunca son cobrados; mucho menos para financiar proyectos públicos que, al final, nunca le son retribuidos a la institución..."
Como verán, mis artículos no estuvieron tan apartados de la realidad; lastimosamente mis opiniones no se tomaron en cuenta. No obstante, mi compromiso de ciudadano me obliga a profundizar en mis aportes para lograr soluciones; por tal razón hablaré del famoso "banco".
La CSS nunca debe transformarse en un banco, tal y como lo señalaron algunos en el mencionado programa televisivo; sin embargo, es necesario que opere de una manera similar, de allí mi concepto de "especie de banco". Es prudente que la entidad tenga una real autonomía financiera para preparar su presupuesto y ponerlo en ejecución sin interferencia del gobierno central, a excepción de la aprobación o rechazo del mismo, tal y como se hace con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP); total, los recursos de la CSS provienen de sus cotizantes y no de las arcas del Estado. De igual forma, la CSS debe tener la potestad de determinar que inversiones realmente le pueden resultar producentes y realizarlas de acuerdo a la elaboración de estrategias que garanticen resultados positivos para las finanzas de ésta, todo esto sin tener que abandonar el concepto de solidaridad, el cual jamás debe ir más allá de lo ya señalado -salud y seguridad social-. A la CSS no se le debe obligar a adquirir compromisos que no le resulten de real beneficio, como es el caso de lo que se hizo con el problema del IDAAN, al obligarla comprar una remesa de bonos por varios millones de dólares; esto sin contar que, tiempo después el Ejecutivo intentó una estrategia similar, pero la directiva de la entidad, afortunadamente, se negó rotundamente.
La CSS requiere independencia financiera y, para lograrlo, se exige una total autonomía administrativa, misma que existe sólo en papel; pero que no funciona realmente. Es necesario elevar la seguridad social a niveles constitucionales, tal y como se hizo con la ACP; además de estructurar una ley que rija el funcionamiento de la institución de manera efectiva y progresista, alejada de los vaivenes políticos.
La CSS solicita a gritos una transformación integral, que rompa todos los esquemas arraigados a un sistema decadente que debe pertenecer al pasado; para convencernos de esto, hagamos un repaso de la cantidad de irregularidades que en su momento se han dado gracias a este modelo de "autonomía a medias"; créanme que al hacerlo, se percatarán de que este cambio es fundamental. En otra ocasión seguiremos hablando sobre el tema, tratando mis propuestas a profundidad.
(augusto2312@hotmail.com)
De igual forma, un economista presente en el programa señaló que la CSS debería operar como un banco, aunque la representante del PP en la mesa del programa de Riesgos Profesionales señaló que esto no podía ser, porque se eliminaba el concepto de solidaridad. Sobre este tanto, en mi artículo del 3 de abril de 2002, indiqué que "...la entidad debe tener libertad financiera, vigilada por el MEF -Ministerio de Economía y Finanzas- y la Contraloría, para hacer inversiones que le garanticen ganancias reales..."; luego añadí que "...la CSS debe poner a funcionar el dinero, debe empezar a operar como una "especie de banco"; es la única manera de evitar el aumento de la edad de jubilación o de la cuota obrero patronal, o bien, de evitar su privatización...". Así mismo, sobre la famosa solidaridad, señalé que "...es necesario determinar claramente que el "único precepto solidario", que debe regir a la CSS, es el cumplimiento de sus metas de seguridad social, es decir, sus compromisos con los asegurados, los beneficiarios y con el sistema de salud de nuestro país... Es necesario aclarar que la CSS no existe para salvar el IDAAN, ni para construir viviendas de interés social, ni para ofrecer préstamos que nunca son cobrados; mucho menos para financiar proyectos públicos que, al final, nunca le son retribuidos a la institución..."
Como verán, mis artículos no estuvieron tan apartados de la realidad; lastimosamente mis opiniones no se tomaron en cuenta. No obstante, mi compromiso de ciudadano me obliga a profundizar en mis aportes para lograr soluciones; por tal razón hablaré del famoso "banco".
La CSS nunca debe transformarse en un banco, tal y como lo señalaron algunos en el mencionado programa televisivo; sin embargo, es necesario que opere de una manera similar, de allí mi concepto de "especie de banco". Es prudente que la entidad tenga una real autonomía financiera para preparar su presupuesto y ponerlo en ejecución sin interferencia del gobierno central, a excepción de la aprobación o rechazo del mismo, tal y como se hace con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP); total, los recursos de la CSS provienen de sus cotizantes y no de las arcas del Estado. De igual forma, la CSS debe tener la potestad de determinar que inversiones realmente le pueden resultar producentes y realizarlas de acuerdo a la elaboración de estrategias que garanticen resultados positivos para las finanzas de ésta, todo esto sin tener que abandonar el concepto de solidaridad, el cual jamás debe ir más allá de lo ya señalado -salud y seguridad social-. A la CSS no se le debe obligar a adquirir compromisos que no le resulten de real beneficio, como es el caso de lo que se hizo con el problema del IDAAN, al obligarla comprar una remesa de bonos por varios millones de dólares; esto sin contar que, tiempo después el Ejecutivo intentó una estrategia similar, pero la directiva de la entidad, afortunadamente, se negó rotundamente.
La CSS requiere independencia financiera y, para lograrlo, se exige una total autonomía administrativa, misma que existe sólo en papel; pero que no funciona realmente. Es necesario elevar la seguridad social a niveles constitucionales, tal y como se hizo con la ACP; además de estructurar una ley que rija el funcionamiento de la institución de manera efectiva y progresista, alejada de los vaivenes políticos.
La CSS solicita a gritos una transformación integral, que rompa todos los esquemas arraigados a un sistema decadente que debe pertenecer al pasado; para convencernos de esto, hagamos un repaso de la cantidad de irregularidades que en su momento se han dado gracias a este modelo de "autonomía a medias"; créanme que al hacerlo, se percatarán de que este cambio es fundamental. En otra ocasión seguiremos hablando sobre el tema, tratando mis propuestas a profundidad.
(augusto2312@hotmail.com)