¿Cuál es el real mérito del juez Garzón?
El mérito del juez Garzón, según mi criterio, consiste en que sus acciones son una de las causas del desarrollo social, económico y político de España: país que hace algunos años era el menos importante de Europa. El presidente Aznar que, en una gran medida, ha sido uno de los principales protagonistas de ese indiscutible crecimiento y cambio ibérico, ha tenido la dicha de que su mandato haya coincidido con el desempeño transparente, fuerte y justo del juez Garzón porque, como dijo una vez el presidente Kennedy: "La fuerza sin justicia es tiranía y la justicia sin fuerza es impotencia, por lo tanto hay que hermanar la justicia con la fuerza para que lo justo sea fuerte y lo fuerte justo".
Así se evidencia que cada Organo del Estado debe ejercer las funciones que le corresponden, conforme a la Constitución y a la Ley. Los gobernantes, que son subalternos y mandatarios de quienes los eligen (mandantes), tienen la obligación de prestarle eficientemente los servicios públicos a los usuarios y de administrar con probidad y honestidad los bienes públicos que son el producto del pago de las tasas, impuestos, derechos y contribuciones que efectúan quienes otorgan el poder, con dicho fin, Por ello, a mi juicio, quien le roba al pueblo, a los contribuyentes que somos todos; debe recibir un severo y ejemplar castigo. Eso es lo que hace Garzón, actuar y condenar, conforme a derecho, a quienes delinquen.
Cuando se actúa así, naturalmente la seguridad jurídica es una realidad pública, por consiguiente la mayoría respetará la Ley porque las reglas del juego no sólo son claras e iguales para todos en la práctica; sino respetadas por la ciudadanía. Ello obligará a los ciudadanos a lograr honradamente sus objetivos y metas por el camino del personal esfuerzo; es decir nadie podrá adquirir riquezas en base al juega vivo, a la trampa, al soborno, a la coima y al crimen en general.
Garzón le está enseñando a las naciones que una justicia bien administrada es capaz de cambiar el subdesarrollo por el desarrollo humano. La real justicia es el verdadero control de las administraciones públicas; como lo ha demostrado el gran letrado español. Los gobernantes, legisladores y jueces tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir la Ley, como también de ponderar la honestidad y condenar la corrupción. Al respecto. el gran sabio Confucio dijo: "Si promueves al honesto en desmedro del corrupto, el pueblo obedecerá. Si promueves al corrupto en perjuicio del honesto, el pueblo se opondrá". Los jueces en España y en Latinoamérica han sido vehementemente cuestionados por siglos y aún se les critica severamente.
Mi apreciado profesor de Derecho, Jorge Fábrega P,. en su obra: "Abogados y Jueces a través de la Literatura Universal". Expresa que en la Conferencia pronunciada por Diego María Grehuet en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación española en febrero de 1916 sobre el tema: La Juricatura en la Estrella de Sevilla y en los intereses creados, el autor afirma: "El Juez de los intereses creados es lo que debe ser lógicamente, un leguleyo, trapisondista y enredador atento a la maraña de trámite con el único propósito de devengar costas. Esta es la justicia andariega, la que pretende a todo trance convertir cada suceso en un hecho justiciable y a la que el cohecho y la prevaricación mantienen y engordan; y ese tipo de juez, ese curial encanecido en la maraña y el trampantojo de un formulario grotesco, que con una coma hace de la absolución condena y de la condena absolución, y que es tan cobarde que llama pedir en razón a ver que cae airadamente una espada sobre los autores para suspender el curso de las actuaciones... ese tipo de curial encanecido, es un producto legítimo, es un fruto natural de la corrupción del medio...".
La fama de Garzón para mí no está en las órdenes de arresto contra Pinochet, contra etarras y corruptos; su proeza, según mi entendimiento, se encuentra en el hecho de haberse atrevido a romper y tratar de cambiar esas prácticas nocivas de la justicia que datan de más de dos siglos y de darle un certero golpe a la cultura nefasta de la justicia de los intereses creados, pilla, callejera, injusta, corrupta y despreciable, que tanto daño le ha ocasionado a la humanidad y, sobre todo, a los pueblos iberoamericanos.
Así se evidencia que cada Organo del Estado debe ejercer las funciones que le corresponden, conforme a la Constitución y a la Ley. Los gobernantes, que son subalternos y mandatarios de quienes los eligen (mandantes), tienen la obligación de prestarle eficientemente los servicios públicos a los usuarios y de administrar con probidad y honestidad los bienes públicos que son el producto del pago de las tasas, impuestos, derechos y contribuciones que efectúan quienes otorgan el poder, con dicho fin, Por ello, a mi juicio, quien le roba al pueblo, a los contribuyentes que somos todos; debe recibir un severo y ejemplar castigo. Eso es lo que hace Garzón, actuar y condenar, conforme a derecho, a quienes delinquen.
Cuando se actúa así, naturalmente la seguridad jurídica es una realidad pública, por consiguiente la mayoría respetará la Ley porque las reglas del juego no sólo son claras e iguales para todos en la práctica; sino respetadas por la ciudadanía. Ello obligará a los ciudadanos a lograr honradamente sus objetivos y metas por el camino del personal esfuerzo; es decir nadie podrá adquirir riquezas en base al juega vivo, a la trampa, al soborno, a la coima y al crimen en general.
Garzón le está enseñando a las naciones que una justicia bien administrada es capaz de cambiar el subdesarrollo por el desarrollo humano. La real justicia es el verdadero control de las administraciones públicas; como lo ha demostrado el gran letrado español. Los gobernantes, legisladores y jueces tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir la Ley, como también de ponderar la honestidad y condenar la corrupción. Al respecto. el gran sabio Confucio dijo: "Si promueves al honesto en desmedro del corrupto, el pueblo obedecerá. Si promueves al corrupto en perjuicio del honesto, el pueblo se opondrá". Los jueces en España y en Latinoamérica han sido vehementemente cuestionados por siglos y aún se les critica severamente.
Mi apreciado profesor de Derecho, Jorge Fábrega P,. en su obra: "Abogados y Jueces a través de la Literatura Universal". Expresa que en la Conferencia pronunciada por Diego María Grehuet en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación española en febrero de 1916 sobre el tema: La Juricatura en la Estrella de Sevilla y en los intereses creados, el autor afirma: "El Juez de los intereses creados es lo que debe ser lógicamente, un leguleyo, trapisondista y enredador atento a la maraña de trámite con el único propósito de devengar costas. Esta es la justicia andariega, la que pretende a todo trance convertir cada suceso en un hecho justiciable y a la que el cohecho y la prevaricación mantienen y engordan; y ese tipo de juez, ese curial encanecido en la maraña y el trampantojo de un formulario grotesco, que con una coma hace de la absolución condena y de la condena absolución, y que es tan cobarde que llama pedir en razón a ver que cae airadamente una espada sobre los autores para suspender el curso de las actuaciones... ese tipo de curial encanecido, es un producto legítimo, es un fruto natural de la corrupción del medio...".
La fama de Garzón para mí no está en las órdenes de arresto contra Pinochet, contra etarras y corruptos; su proeza, según mi entendimiento, se encuentra en el hecho de haberse atrevido a romper y tratar de cambiar esas prácticas nocivas de la justicia que datan de más de dos siglos y de darle un certero golpe a la cultura nefasta de la justicia de los intereses creados, pilla, callejera, injusta, corrupta y despreciable, que tanto daño le ha ocasionado a la humanidad y, sobre todo, a los pueblos iberoamericanos.