Cualidades de los magistrados y jueces
Conciudadanos : Soy de opinión que debemos dejar constancia de nuestras reflexiones e inquietudes y aportar, tal vez en forma muy docente, nuestras apreciaciones relacionadas a la calidad de nuestros servidores públicos y qué cualidades deben poseer. Inquieto, especialmente por los últimos acontecimientos relacionado al comportamiento de algunos de nuestros jueces y magistrados, pensé que sería apropiado apuntar mis preocupaciones al respecto. Creo que ninguna misión es tan delicada, como la del magistrado y el juez (a), ya que sobre ellos recae el deber de dictaminar en los casos particulares sobre la culpabilidad de las personas y sobre la aplicación de determinadas penas, como también les corresponde, fallar en toda contienda referente a la adjudicación de la propiedad privada. Su responsabilidad figura entre las mayores, pues, tienen el poder y a veces el peligro de cometer injusticias con frecuencia irreparables. Entre las cualidades que han de adornar a los magistrados y jueces, figuran las siguientes: a) Han de luchar contra las prevenciones que los moverían a no tomar en cuenta las circunstancias atenuantes, contra el partidismo político, que los incitaría a considerar como criminales a los enemigos de su partido y como inocentes a sus correligionarios. No deben dejarse arrastrar por preferencias personales, por promesas o regalos, por influencias extrañas, tendientes ha hacer desviar el fallo de la justicia.
b) Han de instruirse debidamente acerca de cada asunto en que hayan de fallar, para hacerlo siempre con pleno conocimiento de causa, han de conocer las leyes aplicables en cada caso determinado, luchar contra los ardides de una hábil defensa o acusación etc.., en una palabra, distinguidos miembros de nuestra sociedad, han de fallar siempre a conciencia y con plena ilustración.
c) No deben dejarse llevar nunca por sentimientos de baja venganza, por el vil temor o por una falsa compasión, pues más consideración y compasión merecen las víctimas sacrificadas y las posibles víctimas futuras, que el victimario sin contar con que el propietario legítimo tiene siempre derecho a que se le reconozca lo que es de él.
d) Deben estar determinados a sufrir cualquier mal, la destitución y la muerte, antes de torcer el fallo de la Justicia. Para ello deben recordar la grave responsabilidad que pesaría sobre ellos, en caso de asegurar la impunidad del culpable o condenar a un inocente, o al despojar de su haber al legítimo propietario. Estas graves responsabilidades exigen que el Poder Judicial de nuestra querida Patria, Panamá , sea distinto a los poderes Legislativo y Ejecutivo, que esté formado por un cuerpo de jueces idóneos y de reconocida honradez profesional y que tengan facultades suficientes para obrar en su ramo con entera independencia, sin tener que atender halagos o amenazas de los otros poderes.
Lo anteriormente expuesto obedece a mis reiteradas preocupaciones en que nos han sumido los últimos acontecimientos en el campo judicial de nuestra querida Patria y nos encontramos preocupados por el devenir y el futuro de nuestros hijos y nietos y de nuestros compatriotas con miras a que tenemos la obligación de dejarles una patria digna y en mejores condiciones de cómo la recibimos de nuestros esforzados predecesores. Ojalá no estemos arando en el mar...
b) Han de instruirse debidamente acerca de cada asunto en que hayan de fallar, para hacerlo siempre con pleno conocimiento de causa, han de conocer las leyes aplicables en cada caso determinado, luchar contra los ardides de una hábil defensa o acusación etc.., en una palabra, distinguidos miembros de nuestra sociedad, han de fallar siempre a conciencia y con plena ilustración.
c) No deben dejarse llevar nunca por sentimientos de baja venganza, por el vil temor o por una falsa compasión, pues más consideración y compasión merecen las víctimas sacrificadas y las posibles víctimas futuras, que el victimario sin contar con que el propietario legítimo tiene siempre derecho a que se le reconozca lo que es de él.
d) Deben estar determinados a sufrir cualquier mal, la destitución y la muerte, antes de torcer el fallo de la Justicia. Para ello deben recordar la grave responsabilidad que pesaría sobre ellos, en caso de asegurar la impunidad del culpable o condenar a un inocente, o al despojar de su haber al legítimo propietario. Estas graves responsabilidades exigen que el Poder Judicial de nuestra querida Patria, Panamá , sea distinto a los poderes Legislativo y Ejecutivo, que esté formado por un cuerpo de jueces idóneos y de reconocida honradez profesional y que tengan facultades suficientes para obrar en su ramo con entera independencia, sin tener que atender halagos o amenazas de los otros poderes.
Lo anteriormente expuesto obedece a mis reiteradas preocupaciones en que nos han sumido los últimos acontecimientos en el campo judicial de nuestra querida Patria y nos encontramos preocupados por el devenir y el futuro de nuestros hijos y nietos y de nuestros compatriotas con miras a que tenemos la obligación de dejarles una patria digna y en mejores condiciones de cómo la recibimos de nuestros esforzados predecesores. Ojalá no estemos arando en el mar...