default

Cualquier parecido no es mera coincidencia


Confieso que acabé tan agotada siguiendo al mismo tiempo las noticias sobre las misses y las de la realidad nacional, que al terminar el concurso necesité unos días para reponerme. Me quería concentrar en hacer mi lista de favoritas, pero ¡qué va!, no había forma. De repente, cuando más enfrascada estaba en decidir entre una u otra, se encendían unas lucecitas de alerta: que si el Parque Nacional de Coiba, que si la nueva empresa del Aeropuerto de Tocumen, que si la propuesta de crear un Comité Ejecutivo en la ARI y luego la solicitud de tierras para venderlas y crear un fideicomiso (¿para instalar Internet en las escuelas públicas? ¿Cómo va a ser, si la mayoría carece de los medios más elementales y de seguridad?, me dije). Y una bastante rarona, que luego ni siquiera se ha vuelto a mencionar: que habían reorganizado la fenecida Air Panama. De ñapa, otra sobre una varita mágica extraviada. ¡Cómo no iba a acabar yo medio aturdida! Por más que me esforzaba en darle toda la atención a esa actividad tan relevante organizada con motivo del Centenario de nuestra República, las lucecitas aparecían y me hacían perder la concentración.
Lo que sí me dejó con la boca abierta y me distrajo del todo, fue la nueva modalidad surgida de ministros-empresarios (casi los mismos siempre, se fijó usted), porque si malamente pueden con la múcura cómo van a poder... bueno es de esperar que ellos nos expliquen el asunto, ¿no?
Ya repuesta, después de unos días de asueto, arreció el “revulú” en el Partido Arnulfista. Tal como se esperaba, El Ungido fue untado, y la cosa se puso peor después de la junta de embarre. Va y hasta uno de los precandidatos acaba jugando pin-pon en la mesa contigua, que no contraria, ¿eh?
Aunque bomba de profundidad fue la que lanzó el dueño del Partido Solidaridad (con mucho atraso, creo, pero retumbó bastante); hasta pensé que iba a parar preso, pero nada de nada. Y me pregunto, ¿será que su candidato anda necesitando un empujoncito para la próxima encuesta? Por lo pronto el susodicho candidato no hizo otra cosa que repetir lo dicho; cosa extraña en él ¿no?, porque normalmente se desboca, aunque no tanto como su “media naranja”, la verdad sea dicha.
Por cierto: ¿qué será de ella? ¿Habrán recomendado su silenciamiento los asesores de imagen?
En medio de la bronca de los arnulfistas me llamó mucho la atención que uno de los precandidatos y el candidato del bando contiguo trataran de marcar distancia con lo de la torcedera de brazos. Así que me puse a “vidajenear” en algunos periódicos viejos, porque yo recordaba que los arnulfistas eran duchos en esos menesteres, y efectivamente, encontré unas cuantas historias. Además, me divertí mucho leyendo en qué bando andaban ellos (y otros) en cada una de las escaramuzas.
Y para muestra de lo que anduve vidajeneando, ahí les van unas perlitas que encontré en un artículo escrito por Althea Foster de Chavarría, en el periódico La Prensa de fecha 3-9-1991: “Miembros del Partido Arnulfista (PA) denunciaron ayer la clausura de la sede central del partido, al igual que la persecución de que están siendo víctimas los arnulfistas simpatizantes de Mireya Moscoso de Gruber que trabajan en el Gobierno.”
“Según los denunciantes, la orden de cierre del local fue emitida por George Weeden, asesor del Presidente Guillermo Endara, y ejecutada por Raúl Piad, del directorio nacional del PA.”
(...) “Una fuente, que pidió la estricta reserva de su nombre, aseguró que asesores y allegados de Endara, entre los que mencionó a Hernán Delgado, George Weeden, Rogelio Cruz y Toty Barés, ‘en componenda’ con el Partido Liberal Auténtico ‘están manipulando, presionando e influyendo para que las personas elegidas para conformar las nóminas a convencionales renuncien, o de lo contrario podrían ser destituidas de sus cargos públicos’.”
“Precisó, así mismo (sic.), que el propósito principal (...) es escoger ‘de a dedo’ a los convencionales que irán el 29 de septiembre a la convención del PA en Penonomé, donde será escogido el nuevo presidente de esta organización política que preside actualmente Endara” (...)
Y por ahí entresaqué estas otras perlitas de un artículo de Manuel Álvarez Cedeño, publicado en La Prensa el 23-9-1991: “El legislador y asesor de Endara, Francisco Artola, fue proclamado ayer en Antón presidente de la lista que le disputará la presidencia del Partido Arnulfista a Mireya de Gruber “(...)
(...) “La lista del asesor de Endara también la integran el Ministro de Gobierno, Juan Chevalier, como primer vicepresidente; el legislador Rolando Martinelli, como segundo vicepresidente; el viceministro de la Presidencia, Miguel Batista, como Secretario General; el viceministro de Gobierno, José Miguel Alemán; y José Serracín.”
(...) Artola afirmó que el Partido Arnulfista irá con ‘nómina propia’ a los comicios presidenciales de 1994, y sobre Mireya de Gruber dijo que el partido ‘no puede dejarse en manos de frágiles y débiles’.”
¿Qué tal? Y eso que me he referido únicamente al año 1991.
No tenemos duda, entonces, que la ley en mención deviene en un factor que le resta eficiencia al mercado por razón obvia, y tal como lo decía Carlos Marx cuando acotaba que “la producción, en última instancia, es consumo, y si no hay este último, hay recesión”.

La ANAM sostiene que los indígenas no han aprovechado el sentido de lo que se buscaba con los permisos comunitarios porque solo han pensado” en el dinero”.
El Ing. Raúl Gutiérrez, lamentó que los aborígenes no hayan aprovechado el objetivo de esas autorizaciones, que era que ellos se inmiscuyerán en el aprovechamiento forestal de sus bosques.
"Pero estos indígenas qué es lo quieren.. quieren recibir dinero de manera cómoda y contratan una empresa para que extraigan la madera", lamentó Gutiérrez.
Otro problema es que los indígenas no son buenos en gestión comunitaria y no saben administrar el dinero, dijo.
Señaló que la ANAM ha planteado a los indígenas que vendan la madera con valor agregado, en bloques, tablas, aserradas para que ganen más, pero que sean ellos los que la trabajen.
"Ellos no quieren trabajar lamentablemente, quieren trabajar arriba del tractor", sostuvo Gutiérrez.

Por otro lado, el Ing. Forestal Dimas Arcia manifestó que es posible acercar los permisos comunitarios a la realidad, siempre y cuando la autoridad defina una política concreta y clara sobre un programa de bosques comunitarios en la región.
Denunció que los permisos comunitarios como están concebidos, tienen sus contradicciones porque aunque las comunidades se pueden adaptar a los bosques, no están preparadas forestalmente para manejarlos.
Manifestó que está situación complica la supervisión y control de la ANAM, permitiendo irregularidades durante el proceso porque no se logra ni la sostenibilidad del bosque ni el desarrollo de las comunidades.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América