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¿Cuándo darán crédito por algo?


La existencia de un clima de gobernabilidad es una de las condiciones esenciales para que la democracia se consolide. Otras, son la superación de la pobreza extrema y la seguridad ciudadana. Para que exista gobernabilidad es necesario que todos los sectores de la sociedad, en el ámbito de sus respectivas competencias, cumplan con eficacia sus responsabilidades. En consecuencia, crear al clima de gobernabilidad es una responsabilidad de todos: Del gobierno, de los partidos políticos, de los grupos de presión (sindicatos, gremios profesionales, organizaciones cívicas), las iglesias, y también de los medios de comunicación.
Cuanto hace el gobierno y los otros sectores de la sociedad puede ser aumentado, disminuido o distorsionado en su proyección, según sea el grado de objetividad que apliquen los medios de comunicación al transmitir la información.
En el caso de los medios de comunicación, me valgo de dos ejemplos específicos para ilustrar lo que sostengo: Uno es la apreciación mal encaminada, y negativa, que se ha venido haciendo sobre las gestiones para concertar un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos; el otro, es la mezquindad para reconocer avances concretos y cuantificables en la situación económica de la nación.
Cuando el gobierno dio pasos concretos para iniciar el proceso para suscribir un TLC con los Estados Unidos, las reacciones fueron de escepticismo negativo, y éstas no disminuyeron ni cuando como resultado de la visita de la presidenta Moscoso al presidente Bush se anunció la intención de iniciar su negociación. Es tan reciente lo ocurrido que es fácil recordar que se adujo, desde que no estábamos preparados para arrancar el proceso hasta que era mejor que el tema se dejara pendiente para que lo manejara el próximo gobierno.
El desarrollo de los acontecimientos ha demostrado que de parte de los Estados Unidos hay voluntad para avanzar en el proceso de las negociaciones del TLC. Además, también es viable que, utilizando los modelos de tratados ya concertados con países como Chile o Singapur, ese avance sea rápido y que el tratado pueda ser suscrito por la presidenta Moscoso. Sin embargo, todavía persiste el negativismo y la actitud subyacente de no darle crédito al actual gobierno por sus gestiones.
En el caso de la economía, es también fácil recordar que cuando el Gobierno pronosticaba que ésta crecería más del 3% en el año 2003, "expertos"y políticos de oposición encontraron amplia cabida en los medios para rebatir, unos sin fundamento y otros por interés, los anuncios oficiales. Y la mayoría de los medios opinaba igual.
Las cifras demuestran que los pronósticos oficiales son correctos: la economía ha entrado en una fase de recuperación. Lo justo y objetivo sería que, al igual que antes se le achacaba al Gobierno, injustamente, toda la responsabilidad por el funcionamiento de la economía, ahora se le dé, por lo menos, algún crédito por la recuperación. Sin embargo, eso es pedir peras al olmo.
Los factores externos y entre ellos de manera especial el estado de la economía de los Estados Unidos nos afectan grandemente. Pero cuando se trataba de atacar el gobierno ni siquiera eran tomados en cuenta. Ahora, cuando se evidencian los signos de recuperación, ella se debe, según los eternos detractores, o a factores externos o a la recuperación de la confianza de los compradores. En síntesis, para achacar culpas sí, pero para dar crédito no. Ni de lejos sueño con que los sectores políticos de oposición se vuelvan objetivos de la noche a la mañana, y menos cuando la campaña electoral comienza a tomar vapor. Pero sí creo que a los medios de comunicación les corresponde, por la enorme influencia que tienen en la formación de la opinión pública, asumir un comportamiento más objetivo y a tono con su responsabilidad de contribuir al clima de gobernabilidad.

101 años de Panamá América

 
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