Cuba y los Derechos Humanos
La muerte del disidente cubano Orlando Zapata Tamayo luego de pasar 85 días en huelga de hambre, ha revivido el repudio internacional por el comportamiento del régimen de la Isla en relación a la violación de los derechos humanos. Zapata había sido condenado a 25 años y 6 meses de prisión por supuesto desacato y desorden público, cuando se trataba de un humilde albañil cuyo único delito fue protestar contra la aplicación de torturas y detenciones arbitrarias. Ya Amnistía Internacional había reconocido a Zapata como prisionero de conciencia, y abogado por su liberación junto al grupo de 200 disidentes, retenidos en cárceles cubanas. A pesar de que Cuba es signataria de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, siempre ha perseguido a todo el que abogue por reformas políticas a favor de mayores libertades individuales, encerrándolos en celdas de castigo bajo condiciones infrahumanas. En una reunión del Consejo de Derechos Humanos en las Naciones Unidas en Ginebra, Francia pidió al Gobierno cubano, que permita al Comité Internacional de la Cruz Roja realizar visitas periódicas a los detenidos en la isla. El embajador británico expresó su preocupación por las condiciones de detención y la mala salud de algunos de ellos y recomendó que Cuba evite usar ese tipo de leyes como la de peligrosidad, propaganda enemiga o desacato a la autoridad, para restringir los derechos de libertad de expresión y asociación. Confiamos en que la presión internacional logre la liberación de presos políticos que hoy sufren en Cuba por luchar a favor de las libertades y los derechos.