¡Cuidado! El dengue puede acabar con Panamá
A pesar de la campaña que realiza el Ministerio de Salud, la población no ha tomado conciencia del peligro que significa la amenaza de una epidemia de dengue hemorrágico. En Cuba, hace unos años, ocurrió una epidemia de dengue hemorrágico que le costó la vida a decenas de personas y significó un gasto de más de 100 millones de dólares. Si esto nos sucede, como está la situación grave de nuestra economía, nos hundiríamos en un caos económico.
Entre las medidas que posiblemente se tendría que tomar tenemos: 1- El cierre de las escuelas. 2- El cierre de algunas áreas de trabajo masivo, o en el mejor de los casos, disminución de la fuerza laboral. 3- Disminuiría el movimiento económico del país. 4- Decaída del turismo.
Estas serían algunas de las consecuencias que viviríamos de no tomar conciencia de la situación. Por estas razones le solicito a la empresa privada que, de manera preventiva, apoye la campaña que el Ministerio de Salud efectúa. Debe apoyar financiando avisos televisivos, que tienen gran influencia en la población. Las compañías de seguro, deben ser unas de las primeras en colaborar, como lo hicieron en 1990, cuando se corrió este riesgo y logramos superarlo. Quiero recordarle a las aseguradoras que son ellas las que más se perjudicarán si esta epidemia sucede.
Al Ministerio de Salud le sugiero que convoque a la Cámara de Comercio, APEDE, CAPAC, CONEP y todos los otros gremios empresariales para explicarle el alcance económico que esto puede acarrear.
Indudablemente que lo más lamentable son las muertes que pueden ocurrir, pero he señalado el aspecto económico porque, desgraciadamente, es el más llamativo. No podemos continuar con la apatía irresponsable que hasta ahora se ha tenido con la campaña del Ministerio de Salud. Hay que evitar a toda costa una epidemia de dengue hemorrágico, que nos afectará a todos de una u otra manera. Pensemos en Panamá.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tienen que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net
Entre las medidas que posiblemente se tendría que tomar tenemos: 1- El cierre de las escuelas. 2- El cierre de algunas áreas de trabajo masivo, o en el mejor de los casos, disminución de la fuerza laboral. 3- Disminuiría el movimiento económico del país. 4- Decaída del turismo.
Estas serían algunas de las consecuencias que viviríamos de no tomar conciencia de la situación. Por estas razones le solicito a la empresa privada que, de manera preventiva, apoye la campaña que el Ministerio de Salud efectúa. Debe apoyar financiando avisos televisivos, que tienen gran influencia en la población. Las compañías de seguro, deben ser unas de las primeras en colaborar, como lo hicieron en 1990, cuando se corrió este riesgo y logramos superarlo. Quiero recordarle a las aseguradoras que son ellas las que más se perjudicarán si esta epidemia sucede.
Al Ministerio de Salud le sugiero que convoque a la Cámara de Comercio, APEDE, CAPAC, CONEP y todos los otros gremios empresariales para explicarle el alcance económico que esto puede acarrear.
Indudablemente que lo más lamentable son las muertes que pueden ocurrir, pero he señalado el aspecto económico porque, desgraciadamente, es el más llamativo. No podemos continuar con la apatía irresponsable que hasta ahora se ha tenido con la campaña del Ministerio de Salud. Hay que evitar a toda costa una epidemia de dengue hemorrágico, que nos afectará a todos de una u otra manera. Pensemos en Panamá.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tienen que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net