Cultura salva a Buenos Aires
Como nunca antes, esta capital ha tenido que recurrir a su luminosa tradición cultural y a su carácter cosmopolita para hacer frente a una desastrosa crisis económica y el estado precario en que vive la sociedad argentina. El resultado es que, a pesar de un improcedente malestar social, ha surgido una paradójica vitalidad en las artes, la música y la literatura, que aún hoy inspira envidia en capitales más prosperas y estables como Brasilia y Montevideo. Cierto que la famosa Calle Florida, una vez quizás la arteria comercial más elegante de Latinoamérica que algunos comparaban a la Quinta Avenida, hoy está echada a menos, con matices que se parecen más a un "suk de Marrakesh" que a la famosa avenida neoyorquina. Pero el verdadero espíritu de la ciudad ya no se encuentra en esa popular zona céntrica. Está en el todavía lujoso Barrio Norte que circunda La Recoleta, el maravilloso San Telmo con sus antiguas casas restituidas, y los grandes parques y avenidas de Palermo, así como en suburbios como Palermo, Belgrano, Olivos y San Isidro.
En abril algunos órganos de la prensa internacional informaron la venta de una parte de la colección pictórica de Amalia Lacroze de Fortabat, dueña de la primera fortuna argentina, como símbolo de "los efectos devastadores de la crisis económica", según El País de Madrid. La nota, en gran medida, estaba basada en la suspensión de dos importantes exposiciones previstas por el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, la de Roy Liechtenstein y la muestra conjunta de Diego Rivera y Frida Kahlo, que estaba presupuestada en 800,000 dólares. Lo notable es que a pesar de la falta de recursos, la vida cultural continúa a un nivel aún no superado por otras capitales del continente. En San Telmo, para tomar un ejemplo, la cineasta Narcisa Hirsch acaba de estrenar un exitoso documental sobre la odisea que enfrentan los niños pobres en el cinturón industrial de Buenos Aires que sufre uno de los peores índices de desempleo de su historia. Una vecina, la periodista Stella Calloni, indaga los cargos de corrupción elevados contra muchos políticos y líderes sindicales. Un hecho insólito, como ilustración, es que la esposa del poderoso sindicato de los obreros gastronómicos es la ministra de Trabajo.
Por otro lado, el Teatro Colón, uno de los cuatro centros líricos más cotizados del mundo, continúa poniendo en escena ambiciosas obras como el oratorio "Juana de Arco en la Hoguera" de Honegger, el Don Carlo de Verdi y Salome de Richard.
Una de las figuras que más se ha destacado por su desafío a la catástrofe financiera, además de Emilio Basaldua, director del Colón, es Jeanette Arata de Erize quien, a la edad de 81 años, ha logrado, mediante las amistades consolidadas en el mundo musical a través de sus largos años como presidenta del Mozarteum Argentino, continúa reclutando los mejores conjuntos orquestales y solistas como si nada hubiese pasado. Un dramático reconocimiento de la obra que viene realizando el Mozarteum desde hace 50 años, fue protagonizado por el famoso cellista ruso Mstislav Rostropovich, quien al final de un concierto y respondiendo a los aplausos del público en un copado Teatro Colón apareció en el escenario con un enorme ramo de flores, cruzó toda la sala para hincarse ante el palco de la señora de Erize. Poco después, tanto Rostropovich como la presidenta del Mozarteum fueron objeto de sendas decoraciones del gobierno del Primer Ministro Vladimir Putin durante una recepción ofrecida en la embajada rusa.
"¿Culto a la Muerte?". Hace unos años, V.S. Naipaul, el último Nobel de Literatura, ridiculizó a Buenos Aires usando con insistencia la palabra neurosis para describir tanto lo que vio aquí, al enfocar a un supuesto "culto a la muerte" porque quedó impresionado con la elaborada tumba de Eva Perón en La Recoleta y el continuo homenaje que su imagen evoca en el pueblo. Pero Naipaul, nacido en la isla caribeña de Trinidad y un apasionado de la sofisticada vida de Londres, estaba totalmente desubicado en Buenos Aires. Según él, los argentinos habían renunciado a su historia para adoptar otra impuesta desde fuera desde Europa. ¿Y cómo no iba ser así si la vasta mayoría de los argentinos son de origen europeo? Pero para él se quedaron sin pasado propio (sin mitos, sin héroes, sin leyes, sin costumbres) y sin un futuro claro. A los argentinos les encanta el autoflagelo, pero no cuando viene, para ellos, de un advenedizo como Naipaul, no causó ninguna gracia. Pero eso fue hace treinta años, y todos coinciden que desde entonces la situación argentina, aunque ha mejorado palpablemente en lo político, considerando que dejó atrás un siniestro pasado político marcado por la represión de la dictadura militar, sufre de un deterioro económico que ha llevado a la miseria a un país que alguna vez fue uno de los siete más ricos del mundo.
No obstante, cualquier visitante de inmediato se topa con los que podrían llamarse los "fieles de la cultura porteña". Entre éstos sobresalen figuras como el actor y escenógrafo Sergio Renan, ex secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y ex asesor de Guido di Tella, el fallecido Ministro de Relaciones Exteriores y uno de los más destacados economistas con una cátedra en ciencias políticas en la Universidad de Oxford, así como el secretario de cultura de la ciudad de Buenos Aires, el embajador Jorge Telerman. "No cabe duda de que Argentina siempre ha tenido un alto nivel cultural, lo que en momentos como éstos no sólo no se deja abatir, sino que de cierto modo viene al rescate de nuestra persona, de nuestra dignidad," reflexiona Renan, quien con Rostropovich alcanzó renombre mundial cuando ambos ofrecieron la premiere de la opera de Shostakovich "Lady Macbeth of Mtsensk" primero en Italia y luego en Buenos Aires.
La titulación y el catastro de la propiedad son funciones ajenas a la competencia de la Administración del Canal de Panamá, que se ha fijado metas en pugna con claras disposiciones constitucionales y legales. Las anteriores consideraciones contribuyen a abonar el criterio expuesto por los profesionales que sostienen que "la nueva cuenca occidental no tiene sustentación técnica, ni económica, ni social, ni ambiental, ni política. A juicio de estos profesionales no es una buena solución para aumentar el recurso hídrico del Canal y no es necesaria, ya que existen proyectos dentro de la cuenca existente que ofrecen el volumen de agua que se requiere para el Canal actual y para un Canal expandido a un costo económico, social y ambiental, mucho menor."
* Demógrafa, Premio de Población de las Naciones Unidas
** Profesor de Economía de la Universidad de Panamá
*** Profesor de Arquitectura de la Universidad de Panamá
Manifestó que una ley de este tipo no se ha aprobado en Panamá porque los distintos gobiernos que han estado en el poder no le han dado la importancia que se requiere al tema de la transparencia en las contrataciones e inversiones.
En abril algunos órganos de la prensa internacional informaron la venta de una parte de la colección pictórica de Amalia Lacroze de Fortabat, dueña de la primera fortuna argentina, como símbolo de "los efectos devastadores de la crisis económica", según El País de Madrid. La nota, en gran medida, estaba basada en la suspensión de dos importantes exposiciones previstas por el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, la de Roy Liechtenstein y la muestra conjunta de Diego Rivera y Frida Kahlo, que estaba presupuestada en 800,000 dólares. Lo notable es que a pesar de la falta de recursos, la vida cultural continúa a un nivel aún no superado por otras capitales del continente. En San Telmo, para tomar un ejemplo, la cineasta Narcisa Hirsch acaba de estrenar un exitoso documental sobre la odisea que enfrentan los niños pobres en el cinturón industrial de Buenos Aires que sufre uno de los peores índices de desempleo de su historia. Una vecina, la periodista Stella Calloni, indaga los cargos de corrupción elevados contra muchos políticos y líderes sindicales. Un hecho insólito, como ilustración, es que la esposa del poderoso sindicato de los obreros gastronómicos es la ministra de Trabajo.
Por otro lado, el Teatro Colón, uno de los cuatro centros líricos más cotizados del mundo, continúa poniendo en escena ambiciosas obras como el oratorio "Juana de Arco en la Hoguera" de Honegger, el Don Carlo de Verdi y Salome de Richard.
Una de las figuras que más se ha destacado por su desafío a la catástrofe financiera, además de Emilio Basaldua, director del Colón, es Jeanette Arata de Erize quien, a la edad de 81 años, ha logrado, mediante las amistades consolidadas en el mundo musical a través de sus largos años como presidenta del Mozarteum Argentino, continúa reclutando los mejores conjuntos orquestales y solistas como si nada hubiese pasado. Un dramático reconocimiento de la obra que viene realizando el Mozarteum desde hace 50 años, fue protagonizado por el famoso cellista ruso Mstislav Rostropovich, quien al final de un concierto y respondiendo a los aplausos del público en un copado Teatro Colón apareció en el escenario con un enorme ramo de flores, cruzó toda la sala para hincarse ante el palco de la señora de Erize. Poco después, tanto Rostropovich como la presidenta del Mozarteum fueron objeto de sendas decoraciones del gobierno del Primer Ministro Vladimir Putin durante una recepción ofrecida en la embajada rusa.
"¿Culto a la Muerte?". Hace unos años, V.S. Naipaul, el último Nobel de Literatura, ridiculizó a Buenos Aires usando con insistencia la palabra neurosis para describir tanto lo que vio aquí, al enfocar a un supuesto "culto a la muerte" porque quedó impresionado con la elaborada tumba de Eva Perón en La Recoleta y el continuo homenaje que su imagen evoca en el pueblo. Pero Naipaul, nacido en la isla caribeña de Trinidad y un apasionado de la sofisticada vida de Londres, estaba totalmente desubicado en Buenos Aires. Según él, los argentinos habían renunciado a su historia para adoptar otra impuesta desde fuera desde Europa. ¿Y cómo no iba ser así si la vasta mayoría de los argentinos son de origen europeo? Pero para él se quedaron sin pasado propio (sin mitos, sin héroes, sin leyes, sin costumbres) y sin un futuro claro. A los argentinos les encanta el autoflagelo, pero no cuando viene, para ellos, de un advenedizo como Naipaul, no causó ninguna gracia. Pero eso fue hace treinta años, y todos coinciden que desde entonces la situación argentina, aunque ha mejorado palpablemente en lo político, considerando que dejó atrás un siniestro pasado político marcado por la represión de la dictadura militar, sufre de un deterioro económico que ha llevado a la miseria a un país que alguna vez fue uno de los siete más ricos del mundo.
No obstante, cualquier visitante de inmediato se topa con los que podrían llamarse los "fieles de la cultura porteña". Entre éstos sobresalen figuras como el actor y escenógrafo Sergio Renan, ex secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y ex asesor de Guido di Tella, el fallecido Ministro de Relaciones Exteriores y uno de los más destacados economistas con una cátedra en ciencias políticas en la Universidad de Oxford, así como el secretario de cultura de la ciudad de Buenos Aires, el embajador Jorge Telerman. "No cabe duda de que Argentina siempre ha tenido un alto nivel cultural, lo que en momentos como éstos no sólo no se deja abatir, sino que de cierto modo viene al rescate de nuestra persona, de nuestra dignidad," reflexiona Renan, quien con Rostropovich alcanzó renombre mundial cuando ambos ofrecieron la premiere de la opera de Shostakovich "Lady Macbeth of Mtsensk" primero en Italia y luego en Buenos Aires.
La titulación y el catastro de la propiedad son funciones ajenas a la competencia de la Administración del Canal de Panamá, que se ha fijado metas en pugna con claras disposiciones constitucionales y legales. Las anteriores consideraciones contribuyen a abonar el criterio expuesto por los profesionales que sostienen que "la nueva cuenca occidental no tiene sustentación técnica, ni económica, ni social, ni ambiental, ni política. A juicio de estos profesionales no es una buena solución para aumentar el recurso hídrico del Canal y no es necesaria, ya que existen proyectos dentro de la cuenca existente que ofrecen el volumen de agua que se requiere para el Canal actual y para un Canal expandido a un costo económico, social y ambiental, mucho menor."
* Demógrafa, Premio de Población de las Naciones Unidas
** Profesor de Economía de la Universidad de Panamá
*** Profesor de Arquitectura de la Universidad de Panamá
Manifestó que una ley de este tipo no se ha aprobado en Panamá porque los distintos gobiernos que han estado en el poder no le han dado la importancia que se requiere al tema de la transparencia en las contrataciones e inversiones.