Cumbre de Madrid, ¿UE vs. EU?
La II Cumbre de 15 mandatarios de la Unión Europea (UE) y 33 de América Latina y el Caribe (AL), que se realizó en Madrid los días 17-18 mayo se trató, para algunos, de una reunión social con alcances limitados. Para otros, se ha logrado avanzar en dos ejes: promover un intercambio comercial y luchar contra el denominado terrorismo. Europa occidental y AL fueron los dos pilares occidentales que tuvo EU para erigir su liderazgo contra Moscú en la guerra fría. Durante la bipolaridad, EU controlaba al primero mediante la OTAN y al segundo mediante la OEA. EU nunca permitió que ambos bloques continentales crearan una entidad permanente y menos una en la cual Washington no participase. Con la caída del bloque soviético se ha generado un nuevo panorama. Por una parte los antiguos aliados de EU pueden aflorar más sus diferendos con éste y por otra parte AL busca afanosamente una vía para escapar a una unipolaridad que le va asfixiando. Desde 1989, la UE ha venido cambiando. Se ha fortalecido y en la mayor parte de ésta rige una moneda común. Para dentro de 5 años la UE apunta a casi duplicar sus miembros. Moscú ya no es el enemigo y casi en los mismos días que se realizaba la cumbre, Rusia entró como miembro asociado a la OTAN que originalmente nació contra ésta.
El dólar y el euro compiten por capturar las antiguas economías planificadas que se han abierto al mercado. Para la UE su principal eje de expansión es el este de su continente, pero allí se topa con unos EU activos que invierten y que mantienen tropas en media docena de países ex socialistas. AL no es una prioridad económica para la UE y a ella destina apenas el 5% de su comercio exterior (una cifra inferior al que tiene con la pequeña Suiza). Sin embargo, la UE necesita abrir puertas en ese mercado. Si EU quiere avanzar en el patio oriental de la UE, la UE quiere avanzar en el patio trasero de los EU.
Inmediatamente después del desplome del muro de Berlín, el rey español y Fidel Castro co-auspiciaron las cumbres iberoamericanas. El gran pivote de dichos acuerdos es España, que es el segundo inversionista extranjero en lo que fueron sus colonias americanas y el que aspira a tener su propia versión de la Mancomunidad Británica de Naciones, la Comunidad Portuguesa-parlante o la Francofonía que tienen otros miembros de la UE. El intento de crear un acuerdo estratégico EU-LA tiene como objetivo permitir que ambas regiones incrementen su intercambio comercial.
El cónclave de Madrid produjo una resolución en la cual AL y la UE se delimitan del unilateralismo, piden que se respete los acuerdos ambientalistas de Kioto, que se conforme el tribunal penal internacional y que se reconozca a Cuba. Así, ambas regiones marcan distancia con Washington. Para la UE América Latina no es uno de sus ejes principales. Pese a que al sur de los EU está la región del Tercer Mundo más occidentalizada, menos convulsiva y más adaptada a los sistemas de democracias liberales, AL tiene una participación relativamente marginal en el comercio y la producción mundiales. Para América Latina la UE es fundamental. Para los países del Cono Sur es su principal socio comercial y para la mayor parte del resto es el segundo después de EU. La UE es quien más inversiones no militares y más asistencia da a AL. A pesar que Europa pide que AL abra más su comercio interno, la UE mantienen aranceles altos para los productos agropecuarios generando graves pérdidas para exportadores del Tercer Mundo. Chile y México son los que más lejos han llegado en hacer acuerdos de libre comercio con la UE. Posibles acuerdos con el Mercosur se ven coartados por el desplome argentino y por el proteccionismo europeo.
El presidente peruano Alejandro Toledo sostuvo que AL no quiere que le envíen donativos sino que les permitan abrir sus mercados para que puedan exportarles sus productos. Mas, la UE no tiene visos de generar una fuerte reestructuración de su proteccionismo agropecuario. Si ha de hacerlo, lo realizará en beneficio de los países del este europeo (que producen bienes agropecuarios similares a los de AL) a quienes quiere integrar.
Gran parte de la cumbre estuvo enfocada en atacar al llamado terrorismo. Mas, como lo sostuvo el Finantial Times ésta no es una prioridad para una región económicamente deprimida. AL es posiblemente la zona del Tercer Mundo que menos violencia política tiene. En la primera cumbre de Río no se habló del terrorismo y en la cumbre iberoamericana de Lima (noviembre 2001) no se explicitó ningún grupo terrorista en las Américas. El incidir en la campaña antiterrorista ha sido vista por algunos como un intento de no abordar los problemas más centrales: la desigualdad en el intercambio y la pobreza. Los intentos de los presidentes Aznar y Pastrana de transformar a las FARC en terroristas está preparando las condiciones para un escalamiento de la guerra interna en ese país que podría eventualmente crear una repetición de la violencia afgana o balcánica en plena Sudamérica.
Un tema que no abordó la cumbre fue la situación de las últimas 14 colonias europeas que quedan en las Américas. En el continente que primero se liberó de Europa ahora queda casi la mitad de las dependencias ultramarinas de la UE. En Sudamérica hay una, la Guyana Francesa, fronteriza al norte con Brazil donde en mayo más del 50% votó por la única candidata negra radical en los comicios franceses. Mientras se daba la cumbre de Madrid, la prensa británica más atención le daba mucho mayor atención a la discusión entre Aznar y Blair por el peñón de Gibraltar.
Los gobiernos de AL, en cambio, han preferido "olvidarse" de la cuestión de los últimos enclaves coloniales, y hasta la situación de Las Malvinas fue ignorada. Miles de manifestantes y una contracumbre del Foro Social Transatlántico se han reunido en Madrid para protestar por lo que ellos ven como un intento de crear más violencia y más opresión sobre el Nuevo Mundo. Las posibilidades de que América Latina haga su propio bloque económico y político son mínimas debido a que ésta está dividida en diversos pactos subregionales, y a que tanto EU como la UE buscan que ésta forme parte de asociaciones económicas mayores con las potencias industrializadas.
(ibigio@lse.ac.uk)
El dólar y el euro compiten por capturar las antiguas economías planificadas que se han abierto al mercado. Para la UE su principal eje de expansión es el este de su continente, pero allí se topa con unos EU activos que invierten y que mantienen tropas en media docena de países ex socialistas. AL no es una prioridad económica para la UE y a ella destina apenas el 5% de su comercio exterior (una cifra inferior al que tiene con la pequeña Suiza). Sin embargo, la UE necesita abrir puertas en ese mercado. Si EU quiere avanzar en el patio oriental de la UE, la UE quiere avanzar en el patio trasero de los EU.
Inmediatamente después del desplome del muro de Berlín, el rey español y Fidel Castro co-auspiciaron las cumbres iberoamericanas. El gran pivote de dichos acuerdos es España, que es el segundo inversionista extranjero en lo que fueron sus colonias americanas y el que aspira a tener su propia versión de la Mancomunidad Británica de Naciones, la Comunidad Portuguesa-parlante o la Francofonía que tienen otros miembros de la UE. El intento de crear un acuerdo estratégico EU-LA tiene como objetivo permitir que ambas regiones incrementen su intercambio comercial.
El cónclave de Madrid produjo una resolución en la cual AL y la UE se delimitan del unilateralismo, piden que se respete los acuerdos ambientalistas de Kioto, que se conforme el tribunal penal internacional y que se reconozca a Cuba. Así, ambas regiones marcan distancia con Washington. Para la UE América Latina no es uno de sus ejes principales. Pese a que al sur de los EU está la región del Tercer Mundo más occidentalizada, menos convulsiva y más adaptada a los sistemas de democracias liberales, AL tiene una participación relativamente marginal en el comercio y la producción mundiales. Para América Latina la UE es fundamental. Para los países del Cono Sur es su principal socio comercial y para la mayor parte del resto es el segundo después de EU. La UE es quien más inversiones no militares y más asistencia da a AL. A pesar que Europa pide que AL abra más su comercio interno, la UE mantienen aranceles altos para los productos agropecuarios generando graves pérdidas para exportadores del Tercer Mundo. Chile y México son los que más lejos han llegado en hacer acuerdos de libre comercio con la UE. Posibles acuerdos con el Mercosur se ven coartados por el desplome argentino y por el proteccionismo europeo.
El presidente peruano Alejandro Toledo sostuvo que AL no quiere que le envíen donativos sino que les permitan abrir sus mercados para que puedan exportarles sus productos. Mas, la UE no tiene visos de generar una fuerte reestructuración de su proteccionismo agropecuario. Si ha de hacerlo, lo realizará en beneficio de los países del este europeo (que producen bienes agropecuarios similares a los de AL) a quienes quiere integrar.
Gran parte de la cumbre estuvo enfocada en atacar al llamado terrorismo. Mas, como lo sostuvo el Finantial Times ésta no es una prioridad para una región económicamente deprimida. AL es posiblemente la zona del Tercer Mundo que menos violencia política tiene. En la primera cumbre de Río no se habló del terrorismo y en la cumbre iberoamericana de Lima (noviembre 2001) no se explicitó ningún grupo terrorista en las Américas. El incidir en la campaña antiterrorista ha sido vista por algunos como un intento de no abordar los problemas más centrales: la desigualdad en el intercambio y la pobreza. Los intentos de los presidentes Aznar y Pastrana de transformar a las FARC en terroristas está preparando las condiciones para un escalamiento de la guerra interna en ese país que podría eventualmente crear una repetición de la violencia afgana o balcánica en plena Sudamérica.
Un tema que no abordó la cumbre fue la situación de las últimas 14 colonias europeas que quedan en las Américas. En el continente que primero se liberó de Europa ahora queda casi la mitad de las dependencias ultramarinas de la UE. En Sudamérica hay una, la Guyana Francesa, fronteriza al norte con Brazil donde en mayo más del 50% votó por la única candidata negra radical en los comicios franceses. Mientras se daba la cumbre de Madrid, la prensa británica más atención le daba mucho mayor atención a la discusión entre Aznar y Blair por el peñón de Gibraltar.
Los gobiernos de AL, en cambio, han preferido "olvidarse" de la cuestión de los últimos enclaves coloniales, y hasta la situación de Las Malvinas fue ignorada. Miles de manifestantes y una contracumbre del Foro Social Transatlántico se han reunido en Madrid para protestar por lo que ellos ven como un intento de crear más violencia y más opresión sobre el Nuevo Mundo. Las posibilidades de que América Latina haga su propio bloque económico y político son mínimas debido a que ésta está dividida en diversos pactos subregionales, y a que tanto EU como la UE buscan que ésta forme parte de asociaciones económicas mayores con las potencias industrializadas.
(ibigio@lse.ac.uk)