Cumpliendo el Acuerdo META
El discurso del legislador Laurentino Cortizo como Presidente de la Asamblea Legislativa al inicio de la segunda legislatura del actual período anual de sesiones, fue serio, conciso y preciso. De hecho rindió cuentas al país del cumplimiento progresivo del Acuerdo META por parte de la primera directiva electa en virtud de dicho acuerdo y de la nueva mayoría legislativa integrada por los legisladores del PDC y del PRD que lo avalan.
Cuando en agosto del 2000 se anunció la firma del Acuerdo para el Mejoramiento y la Transformación de la Asamblea, se desarrolló una intensa controversia. En ese entonces, escribí lo siguiente: "La prueba de fuego del Acuerdo reside en el cumplimiento de este compromiso. Por el momento, incluso quienes aprueban el Acuerdo, abrigan dudas sobre su cumplimiento. Por ello, los dos partidos han dejado constancia solemne del Acuerdo por escrito y en público para que la opinión pública esté en condiciones de reclamarles su ejecución. Si cumplen lo prometido, ayudarán a rescatar a nuestra principal institución de representación democrática. Si no lo cumplen, la dejarán hundirse más en su estado de postración. En el PDC estamos dispuestos a hacer todo lo que está a nuestro alcance por cumplir y, si no se pudiera por cualquiera razón, lo diríamos con toda franqueza".
Podemos decir con toda verdad que el Acuerdo META se está cumpliendo. Al rendir cuentas, el presidente Cortizo comenzó por destacar el programa de austeridad real que se está implementando en la Asamblea. De hecho, la Asamblea es la única institución que tiene por solicitud propia una presupuesto en el 2001 que es menor que el presupuesto del 2000: B/38.2 millones el año pasado vs B/37.9 este año. Quien conoce el impulso incontenible de la burocracia estatal a crecer y a gastar más y más, valora esta reducción de B/236,900 como un hecho revolucionario. Cuando se compara el último cuatrimestre del 2000, bajo la nueva directiva, con el último cuatrimestre de 1999, se comprueba un ahorro de B/600,000, en alquiler de equipos de oficina, información y publicidad, viajes y viáticos al exterior, consumo de combustible, alimentos para consumo humano y consultorías y servicios especiales. En Enero de este año se gastaron en teléfonos B/33,000, mientras que Enero del año pasado se gastaron B/104,000.
Estos ahorros permitieron por primera vez en muchos años establecer una partida de B/1,000,000 para mantenimiento, reparación y habilitación, algo excepcional en el Estado. La nueva directiva ha reparado facilidades que se encontraban en un estado deplorable. Ha rehabilitado salones de reunión y de recepción de visitantes distinguidos, así como el Pleno de la Asamblea. Además, estableció la primera oficina para recibir el público en general. Esto se ha hecho como consecuencia de la decisión de rescindir el contrato firmado por autoridades pasadas de la Asamblea, en virtud del cual se pensaba construir una nueva sede por B/30 millones bajo condiciones harto dudosas.
Por otra parte, la página Web de la Asamblea, que ha recibido un reconocimiento del Parlamento Latinoamericano como una de las mejores de nuestro hemisferio, ofrece información sobre los Legisladores, el orden del día de las comisiones y del pleno y el presupuesto del "rgano Legislativo, con indicaciones sobre solicitudes de precio y licitaciones. Ninguna otra entidad del Estado ofrece más información sobre sus actividades.
La directiva actual ha organizado formalmente el trabajo de la Asamblea, como no se había hecho antes, en función de tres objetivos: la transparencia, la modernización y el uso adecuado y austero de sus recursos. Cabe señalar que, si el Ejecutivo administrara de igual manera su presupuesto, no estaría proponiendo una reforma tributaria para aumentar en B/100 millones los ingresos estatales y podríamos abordar la simplificación del sistema tributario y el incremento de su equidad sin las dudas y objeciones que ahora todos tenemos.
El presidente Cortizo no se limitó a los aspectos administrativos. Destacó que la Asamblea "permitió un debate abierto que resultó en la aprobación de 22 de los 30 proyectos presentados por el "rgano Ejecutivo, lo que representa más del doble de las leyes aprobadas en similar período del año pasado". Los proyectos fueron mejorados sustancialmente por los legisladores. Entre éstos estuvo la Ley del Presupuesto General del Estado, que fue aprobada después de intensos debates "muchos días antes que en los años anteriores, estableciendo una práctica saludable, que confiamos sea una pauta para el futuro".
Por otra parte, la Asamblea aprobó 17 proyectos presentados por iniciativa legislativa, entre otros los siguientes de índole social: la Ley que autoriza al Banco Hipotecario Nacional a condonar préstamos como resultado de los terremotos que afectaron a Bocas del Toro; la Ley que dicta normas protectoras de las jubilaciones y pensiones; la Ley para subsidiar el consumo básico de electricidad con un descuento de hasta 20% para clientes cuyo consumo no es mayor de 100KM/H por mes; la Ley de medicamentos para proteger al consumidor de la tendencia alcista en los precios correspondientes, etc...
El trabajo legislativo fue intenso. Se realizaron 332 reuniones de comisiones y 62 reuniones de subcomisiones, y se efectuaron 49 giras de trabajo a través de todas las provincias del país, el doble de giras que las realizadas en años anteriores. También se nombraron 126 consultores ad honorem para que asesoren a las comisiones y al Pleno con respecto a proyectos de ley en sus respectivas áreas de especialización.
La Asamblea, al mismo tiempo que se vincula de esta manera a la sociedad civil, se ha convertido en un espacio donde los diferentes sectores del país pueden dar a conocer sus aspiraciones y opiniones. A 16 grupos se les concedió cortesía de sala en el Pleno, entre ellos a maestros y profesores, transportistas, porcinocultores, arroceros, enfermeras, jubilados, y a muchos más en comisiones y subcomisiones. El Parlamento le hizo honor a su nombre, pues en su seno el país en su pluralismo habló y buscó resolver sus conflictos y problemas a través de la palabra y no de la violencia.
Bajo la actual directiva la Asamblea ha sido no sólo más ordenada y austera, sino mucho más trabajadora y productiva.
Estas realidades le permitieron al presidente Cortizo formular con autoridad moral comentarios políticos atinados y aleccionadores. Primero, expresó la convicción democrática de la nueva mayoría legislativa en estos términos: "Hace seis meses reiteramos nuestro más estricto respeto por el voto popular que eligió a la Señora Mireya Moscoso como Presidenta de nuestro país y como contrapartida, reclamamos igual respeto y consideración a la decisión del pueblo panameño, consagrada en las urnas, que dispuso que la mayoría en el "rgano Legislativo recayera en fuerzas políticas diferentes a la del Ejecutivo". En otras palabras, tanta validez democrática tiene el papel de la presidenta Mireya Moscoso como la tiene el papel de la Directiva de la Asamblea integrada por legisladores de la oposición. Por ello se deben mutuo respeto institucional, como condición de su servicio al pueblo panameño.
Cuando se anunció el Acuerdo META, el oficialismo lo criticó duramente, argumentando que la gobernabilidad del país requería que la misma alianza política que controlaba el Ejecutivo dirigiera la Asamblea, pues de otra manera la oposición entorpecería la obra de gobierno. Cortizo destacó que, de acuerdo con un documento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la gobernablidad incluye ocho componentes: una visión estratégica del desarrollo del país, la búsqueda de la participación y del consenso, la capacidad de eficacia y eficiencia, el estado de derecho, la rendición de cuentas y la adecuada representación política, el derecho ciudadano a la información, la transparencia en el manejo de los recursos del Estado y la promoción del desarrollo económico, ambiental y social con equidad. Pero la gobernabilidad no incluye el control de los "rganos del Estado por un solo partido o alianza política, ni menos aún el control de un "rgano del Estado sobre los otros.
El Presidente de la Asamblea enfatizó que la nueva directiva de la Asamblea, aunque era opositora, no sólo no había desestabilizado al Estado y al país, sino que había contribuido a la fortalecer nuestra democracia y por ende había sido factor de mayor estabilidad. En otras palabras, la responsabilidad con la cual la oposición dirige actualmente la Asamblea, tramitando las propuestas del Ejecutivo y las de iniciativa legislativa, pero al mismo tiempo fiscalizando al Ejecutivo, debatiendo sus proyectos y ofreciendo alternativas que mejoran, complementan o sustituyen las del Ejecutivo, representa una experiencia democrática más auténtica y más madura. Podemos decir que gracias al Acuerdo META, el país vive una gobernabilidad con alternativas y fiscalización.
Con esta convicción democrática y esta práctica de la gobernabilidad, el presidente Cortizo pudo lanzar un reto, muy beneficioso para el país, tanto al Ejecutivo como al Judicial: "Nosotros hemos asumido nuestra responsabilidad constitucional. No debemos, ni queremos, ni podemos asumir las responsabilidades que competen a los otros "rganos del Estado". Y lo que no dijo, pero sugirió: ¡Que lo otros asuman sus responsabilidades!
El Acuerdo META es un acuerdo para mejorar y transformar la Asamblea. No hay duda que se ha comenzado a cumplir en la realidad de los hechos y que el país se está beneficiando. Los que apoyamos dicho Acuerdo lo hicimos en buena parte, porque veíamos la falta de rumbo de la que adolece el país por carencia de liderazgo presidencial y temíamos que el desprestigio de nuestras instituciones nos condujera a una suerte análoga a Ecuador, Perú o Venezuela. Hemos comenzado a conjurar esa eventualidad, por lo menos de parte de la Asamblea.
Lo que la mayoría del Acuerdo META ha comenzado, lo debe continuar, profundizar y consolidar, si es posible con la participación de los demás Legisladores. "Por sus frutos lo conoceréis", dice la frase evangélica. Los primeros frutos del Acuerdo META son buenos. Es de esperar que el Acuerdo de más y mejores. (ariyan.@sinfo.net)
Cuando en agosto del 2000 se anunció la firma del Acuerdo para el Mejoramiento y la Transformación de la Asamblea, se desarrolló una intensa controversia. En ese entonces, escribí lo siguiente: "La prueba de fuego del Acuerdo reside en el cumplimiento de este compromiso. Por el momento, incluso quienes aprueban el Acuerdo, abrigan dudas sobre su cumplimiento. Por ello, los dos partidos han dejado constancia solemne del Acuerdo por escrito y en público para que la opinión pública esté en condiciones de reclamarles su ejecución. Si cumplen lo prometido, ayudarán a rescatar a nuestra principal institución de representación democrática. Si no lo cumplen, la dejarán hundirse más en su estado de postración. En el PDC estamos dispuestos a hacer todo lo que está a nuestro alcance por cumplir y, si no se pudiera por cualquiera razón, lo diríamos con toda franqueza".
Podemos decir con toda verdad que el Acuerdo META se está cumpliendo. Al rendir cuentas, el presidente Cortizo comenzó por destacar el programa de austeridad real que se está implementando en la Asamblea. De hecho, la Asamblea es la única institución que tiene por solicitud propia una presupuesto en el 2001 que es menor que el presupuesto del 2000: B/38.2 millones el año pasado vs B/37.9 este año. Quien conoce el impulso incontenible de la burocracia estatal a crecer y a gastar más y más, valora esta reducción de B/236,900 como un hecho revolucionario. Cuando se compara el último cuatrimestre del 2000, bajo la nueva directiva, con el último cuatrimestre de 1999, se comprueba un ahorro de B/600,000, en alquiler de equipos de oficina, información y publicidad, viajes y viáticos al exterior, consumo de combustible, alimentos para consumo humano y consultorías y servicios especiales. En Enero de este año se gastaron en teléfonos B/33,000, mientras que Enero del año pasado se gastaron B/104,000.
Estos ahorros permitieron por primera vez en muchos años establecer una partida de B/1,000,000 para mantenimiento, reparación y habilitación, algo excepcional en el Estado. La nueva directiva ha reparado facilidades que se encontraban en un estado deplorable. Ha rehabilitado salones de reunión y de recepción de visitantes distinguidos, así como el Pleno de la Asamblea. Además, estableció la primera oficina para recibir el público en general. Esto se ha hecho como consecuencia de la decisión de rescindir el contrato firmado por autoridades pasadas de la Asamblea, en virtud del cual se pensaba construir una nueva sede por B/30 millones bajo condiciones harto dudosas.
Por otra parte, la página Web de la Asamblea, que ha recibido un reconocimiento del Parlamento Latinoamericano como una de las mejores de nuestro hemisferio, ofrece información sobre los Legisladores, el orden del día de las comisiones y del pleno y el presupuesto del "rgano Legislativo, con indicaciones sobre solicitudes de precio y licitaciones. Ninguna otra entidad del Estado ofrece más información sobre sus actividades.
La directiva actual ha organizado formalmente el trabajo de la Asamblea, como no se había hecho antes, en función de tres objetivos: la transparencia, la modernización y el uso adecuado y austero de sus recursos. Cabe señalar que, si el Ejecutivo administrara de igual manera su presupuesto, no estaría proponiendo una reforma tributaria para aumentar en B/100 millones los ingresos estatales y podríamos abordar la simplificación del sistema tributario y el incremento de su equidad sin las dudas y objeciones que ahora todos tenemos.
El presidente Cortizo no se limitó a los aspectos administrativos. Destacó que la Asamblea "permitió un debate abierto que resultó en la aprobación de 22 de los 30 proyectos presentados por el "rgano Ejecutivo, lo que representa más del doble de las leyes aprobadas en similar período del año pasado". Los proyectos fueron mejorados sustancialmente por los legisladores. Entre éstos estuvo la Ley del Presupuesto General del Estado, que fue aprobada después de intensos debates "muchos días antes que en los años anteriores, estableciendo una práctica saludable, que confiamos sea una pauta para el futuro".
Por otra parte, la Asamblea aprobó 17 proyectos presentados por iniciativa legislativa, entre otros los siguientes de índole social: la Ley que autoriza al Banco Hipotecario Nacional a condonar préstamos como resultado de los terremotos que afectaron a Bocas del Toro; la Ley que dicta normas protectoras de las jubilaciones y pensiones; la Ley para subsidiar el consumo básico de electricidad con un descuento de hasta 20% para clientes cuyo consumo no es mayor de 100KM/H por mes; la Ley de medicamentos para proteger al consumidor de la tendencia alcista en los precios correspondientes, etc...
El trabajo legislativo fue intenso. Se realizaron 332 reuniones de comisiones y 62 reuniones de subcomisiones, y se efectuaron 49 giras de trabajo a través de todas las provincias del país, el doble de giras que las realizadas en años anteriores. También se nombraron 126 consultores ad honorem para que asesoren a las comisiones y al Pleno con respecto a proyectos de ley en sus respectivas áreas de especialización.
La Asamblea, al mismo tiempo que se vincula de esta manera a la sociedad civil, se ha convertido en un espacio donde los diferentes sectores del país pueden dar a conocer sus aspiraciones y opiniones. A 16 grupos se les concedió cortesía de sala en el Pleno, entre ellos a maestros y profesores, transportistas, porcinocultores, arroceros, enfermeras, jubilados, y a muchos más en comisiones y subcomisiones. El Parlamento le hizo honor a su nombre, pues en su seno el país en su pluralismo habló y buscó resolver sus conflictos y problemas a través de la palabra y no de la violencia.
Bajo la actual directiva la Asamblea ha sido no sólo más ordenada y austera, sino mucho más trabajadora y productiva.
Estas realidades le permitieron al presidente Cortizo formular con autoridad moral comentarios políticos atinados y aleccionadores. Primero, expresó la convicción democrática de la nueva mayoría legislativa en estos términos: "Hace seis meses reiteramos nuestro más estricto respeto por el voto popular que eligió a la Señora Mireya Moscoso como Presidenta de nuestro país y como contrapartida, reclamamos igual respeto y consideración a la decisión del pueblo panameño, consagrada en las urnas, que dispuso que la mayoría en el "rgano Legislativo recayera en fuerzas políticas diferentes a la del Ejecutivo". En otras palabras, tanta validez democrática tiene el papel de la presidenta Mireya Moscoso como la tiene el papel de la Directiva de la Asamblea integrada por legisladores de la oposición. Por ello se deben mutuo respeto institucional, como condición de su servicio al pueblo panameño.
Cuando se anunció el Acuerdo META, el oficialismo lo criticó duramente, argumentando que la gobernabilidad del país requería que la misma alianza política que controlaba el Ejecutivo dirigiera la Asamblea, pues de otra manera la oposición entorpecería la obra de gobierno. Cortizo destacó que, de acuerdo con un documento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la gobernablidad incluye ocho componentes: una visión estratégica del desarrollo del país, la búsqueda de la participación y del consenso, la capacidad de eficacia y eficiencia, el estado de derecho, la rendición de cuentas y la adecuada representación política, el derecho ciudadano a la información, la transparencia en el manejo de los recursos del Estado y la promoción del desarrollo económico, ambiental y social con equidad. Pero la gobernabilidad no incluye el control de los "rganos del Estado por un solo partido o alianza política, ni menos aún el control de un "rgano del Estado sobre los otros.
El Presidente de la Asamblea enfatizó que la nueva directiva de la Asamblea, aunque era opositora, no sólo no había desestabilizado al Estado y al país, sino que había contribuido a la fortalecer nuestra democracia y por ende había sido factor de mayor estabilidad. En otras palabras, la responsabilidad con la cual la oposición dirige actualmente la Asamblea, tramitando las propuestas del Ejecutivo y las de iniciativa legislativa, pero al mismo tiempo fiscalizando al Ejecutivo, debatiendo sus proyectos y ofreciendo alternativas que mejoran, complementan o sustituyen las del Ejecutivo, representa una experiencia democrática más auténtica y más madura. Podemos decir que gracias al Acuerdo META, el país vive una gobernabilidad con alternativas y fiscalización.
Con esta convicción democrática y esta práctica de la gobernabilidad, el presidente Cortizo pudo lanzar un reto, muy beneficioso para el país, tanto al Ejecutivo como al Judicial: "Nosotros hemos asumido nuestra responsabilidad constitucional. No debemos, ni queremos, ni podemos asumir las responsabilidades que competen a los otros "rganos del Estado". Y lo que no dijo, pero sugirió: ¡Que lo otros asuman sus responsabilidades!
El Acuerdo META es un acuerdo para mejorar y transformar la Asamblea. No hay duda que se ha comenzado a cumplir en la realidad de los hechos y que el país se está beneficiando. Los que apoyamos dicho Acuerdo lo hicimos en buena parte, porque veíamos la falta de rumbo de la que adolece el país por carencia de liderazgo presidencial y temíamos que el desprestigio de nuestras instituciones nos condujera a una suerte análoga a Ecuador, Perú o Venezuela. Hemos comenzado a conjurar esa eventualidad, por lo menos de parte de la Asamblea.
Lo que la mayoría del Acuerdo META ha comenzado, lo debe continuar, profundizar y consolidar, si es posible con la participación de los demás Legisladores. "Por sus frutos lo conoceréis", dice la frase evangélica. Los primeros frutos del Acuerdo META son buenos. Es de esperar que el Acuerdo de más y mejores. (ariyan.@sinfo.net)