Cumpliendo promesas económicas
Desde que se instauró el gobierno actual, se hicieron promesas, entre ellas, que para este año la economía superaría la desaceleración que estaba experimentando. No obstante, a mediados de año, a la altura del segundo trimestre, la realidad era otra: los signos de la desaceleración se mantenían por razones endógenas y exógenas entre las que, entidades como el Ministerio de Economía y Finanzas, mencionan la baja de las exportaciones producto del cierre de las bases militares, reducción de la producción de banano y camarones por daños climatológicos, recesión en la producción de la Zona Libre de Colón, la subida del precio del petróleo, que disminuyó el ingreso real del país; y el gasto de bienes y servicios internos.
Otras razones aludidas fueron la terminación, a partir de 1999, de un grupo de macro proyectos de construcción, lo que se agravó por un desfase del gasto público en inversiones, reducción del excesivo crecimiento del crédito bancario y la incertidumbre ligada al cambio de gobierno y la aprobación de varias medias de política económica pendientes. Pero tal situación, lejos de amilanar a los rectores de la economía y las finanzas panameñas, apuntaló su motivación para que lo prometido se fuera concretando al ritmo de acciones fehacientes.
Es así como el equipo conducido por el ministro Norberto Delgado, sin pausa y sin tregua, está logrando que la promesa del repunte económico se haga realidad, lo que está comprobando la Dirección de Estadística y Censo con los datos que está recabando frecuentemente. Según datos concretos, existen varios indicios de un proceso de recuperación en el tercer trimestre.
Por ejemplo, en julio, el rango de crecimiento fue de 1.2% y 1.6% y en agosto, entre 1.5% y 2.2%. Otra evidencia de la recuperación es la evolución preliminar de la Balanza de Pagos.
Los permisos de construcción en julio y agosto, luego de una baja significativa por razón de la conclusión de megaproyectos, aumentaron 18.2%, continuó la dinámica de crecimiento de los puertos, las telecomunicaciones, la Zona Libre de Colón, que afianza su recuperación y crecimiento en el empleo público.Uno de los sectores más significativos de nuestra economía y que el actual gobierno incentiva con una fuerte inyección de 14 millones para promoción para el 2001, es el Turismo, que en julio y agosto propició un aumento en 18.9% en los gastos de los turistas, porcentaje que aumentará con el arribo de cruceros a Panamá. Por otro lado, el crédito al consumidor sigue aumentando al 10% y el crecimiento de las exportaciones totales se estima en 7.8% en esos mismos meses y las exportaciones de bienes en ese mismo lapso alcanzaron un 27%, debido al fuerte aumento de la pesca, en un 69.8% en valores.
Los productos no agropecuarios crecieron en 32%, en tanto que las exportaciones de servicios aumentaron en 0.6%. El breve pantallazo del comportamiento de la economía en los meses de julio y agosto, que se traduce en un efectivo repunte luego de una persistente desaceleración, hace vislumbrar que en efecto, a partir del tercer trimestre, las cosas serán positivas porque para finales del año, todas las actividades presentan crecimiento por el flujo de dinero que hay en la calle.
Para el 2001, con un refuerzo del Presupuesto de Inversiones de B/.200 millones del Fondo Fiduciario y la puesta en marcha de megaproyectos como el segundo puente sobre el Canal, el Ferrocarril, la Línea de Agua de Oriente y otros, son solamente algunos elementos que proyectan a Panamá como un país de promisorio futuro, gracias a una estrategia económica debidamente concebida, adecuadamente estimulada y acertadamente ejecutada.