Curados de espantos
Es un reto a la conciencia que 90 mil niños y niñas trabajen en las calles y en los campos en un país con tres y medio millones de habitantes, y en donde se proclama a diestra y siniestra la aspiración de entrar al primer mundo. Lo peor es que la situación está invisibilizada para muchos que no la perciben como problema, e incluso hasta la justifican, sin caer en cuenta que la existencia del trabajo infantil es al mismo tiempo consecuencia y causas de muchos y graves problemas sociales.
Como bien lo señala un estudio de la OIT, la inserción temprana al trabajo de niños, niñas y adolescentes encuestados, guarda estrecha relación con el contexto -económico, familiar, social, legal, cultural, y político- en el que se desarrollan, y que conforme a cómo operan y se interrelacionan, les limita o no crecer en el marco de sus derechos.
Como parte de las respuestas a estos grandes retos y por invitación del IPEL (Instituto Panameño de Estudios Laborales), escribí una obra teatral alusiva al tema con el título Curados de Espantos y que se estrena hoy a las ocho de la noche, montado por el Teatro de los Trabajadores en el Auditorium Ascanio Arosemena de la ACP.
Con el IPEL tengo una larga relación desde hace muchos años pues han hecho una gran labor educativa y cultural con los y las trabajadores. Ellos - por ejemplo editaron y reeditaron luego, mi libro Voces de Lucha, con testimonios históricos del quehacer sindical, y que incluye la obra teatral Primero de Mayo, además que les he colaborado en cursos, concursos, investigaciones
El argumento de la obra es la siguiente: Un grupo de 3 jóvenes emprendedores tiene la idea de hacer un negocio en base a elaborar una guía de espantos o fantasmas de Panamá, como se ha hecho en otras ciudades. Recorren diversos lugares buscando su objetivo, sin percibir la presencia real del trabajo infantil el cual no ven ni perciben. Los tres amigos quieren visibilizar lo que es invisible o inexistente (los espantos) pero invisibilizan lo existente (trabajo infantil). La idea es que el público no solo los descubra sino que se comprometa, y por ello la obra finalmente propicia el debate informado a través de un teatro foro.
La idea es que el público en las diversas presentaciones -que se realizarán por todo el territorio del país- luego de ver el montaje fueran sensibilizados con el problema del trabajo infantil en Panamá, y con una clara disposición a ser parte activa en la transformación del problema en solución.
No olvidemos que la niñez goza de los mismos derechos humanos que todas las demás personas. Asimismo, al no tener los conocimientos, la experiencia o el desarrollo físico de los adultos ni el poder de defender sus propios intereses en un mundo de adultos, los niños y niñas también tienen derechos específicos a ser protegidos en razón de su edad.
El principio de la abolición efectiva del trabajo infantil implica garantizar que cada niña y cada niño tienen la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial físico y mental. Apunta a eliminar todo trabajo que ponga en peligro la educación y el desarrollo de los niños, como las llamadas “ peores formas de trabajo infantil", absolutamente inaceptables y cuya abolición requiere una acción urgente e inmediata, afirma la OIT. (Raulleisr@hotmail.com)