Darién, crítico equilibrio fronterizo
¿Qué sabemos exactamente de lo que ocurrió en la frontera entre Panamá y Colombia? Solo se han confirmado algunos hechos: número de guerrilleros muertos y heridos, sitio del enfrentamiento y las improvisadas declaraciones oficiales panameñas. Pero, 15 días después del incidente, otra versión ha surgido, el grupo insurgente FARC-EP afirmó que el Servicio Nacional de Fronteras de Panamá se ha involucrado deliberadamente en el conflicto interno colombiano. Hasta tanto no se conozca toda la verdad, el país enfrenta un complicado problema de seguridad.
Por lo pronto, resulta absolutamente indigno para el Estado panameño el comunicado de las FARC, el que se dirige al Gobierno panameño como si se tratase de una organización oficial de otra nación. Deben rechazarse estas declaraciones de las desprestigiadas y peligrosas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pues están ligadas a las organizaciones del narcotráfico, que todos saben operan en distintas fronteras.
La frontera panameña con Colombia ha experimentado en varias oportunidades violaciones esporádicas de su soberanía de parte de las fuerzas irregulares colombianas. Pese a estos hechos, es preciso mantener el equilibrio de siempre, pues el conflicto colombiano es grave, complejo y, por el momento, no tiene salida en el vecino país. Por estas razones, es peligroso que se den declaraciones hostiles y no diplomáticas (que son igualmente firmes) de parte de las autoridades panameñas, pues pudiesen convertir la frontera en un sitio beligerante de un conflicto que no nos pertenece. Es imprescindible sostener la paz mediante la diplomacia y nunca con las armas.