Datos personales, a la carta
Como si se tratara de un extravagante menú, hace pocos días me llegó al correo electrónico con ?ofertas? de bases de datos, donde por una módica suma, que no sobrepasaba los $200.00, tendría acceso a teléfonos, fax, apartados, correos electrónicos de más de 170,000 personas.
Cómo consiguió ese agente económico toda esa cantidad de datos, que se comercian libremente - lo más seguro, sin nuestra autorización- y que lucra sin miramientos, con información personal y confidencial
La Ley 06 de 2002 ?Ley de Transparencia- sólo se dedicó a regular dos situaciones: Una, sobre datos personales que posean instituciones públicas sobre nosotros, a fin de que podamos adicionar, modificar o corregir alguno; y dos, sobre la información pública de las actividades que realiza el Estado, a la cual el ciudadano tiene derecho a saber.
Sobre el uso de las bases de datos por parte de agentes económicos, no hay legislación alguna, por ende, queda al libre albedrío de estos agentes, decidir cómo usan la información y si comercializan o no.
En la mayoría de las tiendas, cada vez que usted realiza una transacción, se genera una base de datos sobre todo los que usted compra, sean libros, artículos electrónicos, películas de alquiler, entre otros, de forma tal que se llegan a conocer sus compras habituales, que serían el fundamento para la próxima campaña de mercadeo, pero bajo ningún concepto podemos darnos el lujo de que nuestros datos sean usados libremente sin autorización y para fines desconocidos por el usuario.
También se debe regular sobre las llamadas sobre ventas de productos, paquetes vacacionales y crediticios, y demás, ya que los agentes económicos no conocen de horas o día hábiles para llamar, sino que a veces lo hacen cuando el cliente está en su horario de descanso. Llaman los domingo cuando el cliente está en su día libre, o descansando en un día feriado.
Por ende, urge que se realice una legislación que regule el tratamiento de los datosn personales, tal como sucede en España, y que de una vez por todas se proteja el derecho a la confidencialidad y se ejercite la tutela efectiva de los derechos de tercera generación, como lo es el Derecho a la Protección de la Información.