De buses, licitaciones y fianzas
Lamentable el camino recorrido por la licitación del sistema de modernización de transporte, bautizado como Transmóvil. Aunque prevalezca el criterio oficial de supuesta transparencia, el proceso ha estado lleno de tantas irregularidades que pocos se atreverían a abogar en su favor.
La primera interrogante es la decisión oficial de realizarlo en las postrimerías de la actual administración, sobre todo cuando, a raíz del incendio del bus en el que murieron 18 personas, el gobierno de Martín Torrijos contó con todo el respaldo del país para hacer lo que hubiera querido: transmóvil, monorriel, metro o carreteras en el espacio. Tal era la inconformidad popular que cualquiera medida hubiera sido bien recibida.
A menos de tres meses de terminar su periodo, sin embargo, el gobierno se empeña sospechosamente en ejecutar el Transmóvil, transacción millonaria de por medio. Y surge lo de una fianza supuestamente falsa que no fue considerada en la primera etapa del proceso sino en la segunda, porque, según ha trascendido, una de las partes interesadas llamó la atención al respecto.
La empresa china Higer ofertó el precio más bajo: 116 mil por bus, contra 181 mil y 185 mil de las otras dos concursantes, porque omitió intermediarios. Era la ganadora sin objeciones, y entonces apareció lo de la fianza falsa. La ATTT anunció la descalificación de Higer aun sin haberle notificado el "descubrimiento", lo que también arroja dudas sobre un proceso que, en el mejor de los casos, debía ser suspendido y dejado para la administración que comienza en julio próximo. ¿Se pierde algo?