De fusiones, adquisiciones y consolidaciones
La ola de fusiones y consolidaciones que se esparce por el mundo continúa creciendo. Algunas de las transacciones multi billonarias anunciadas internacionalmente han, inclusive, involucrado operaciones en Panamá, donde se han consolidado sucursales y subsidiarias, algunas de representación y otras industriales, desembocando ocasionalmente el cierre de operaciones.
Las empresas panameñas no han escapado a dicha ola. Durante los últimos diez años han tenido lugar fusiones pequeñas y hasta mega fusiones. La más grande y conocida es la reciente adquisición de Bancomer por Banco General, la cual tuvo un valor de unos B/.140 millones. También se puede mencionar la fusión entre Canal 4 y RPC Radio con Canal 13, produciendo Medcom, la cual también incluye Cable Onda, constituyéndose así en una de las empresas más importantes del país.
Otras quizá menos conocidas incluyen la compra de Supermercados Gago por Super 99, la compra de los derechos de distribución de autos Toyota por Ricardo Pérez a Toyopan y Tesa, la adquisición de Panama Boston (fabricante de aceite y otros) y de Pascual (productor de galletas) por otros grupos de inversionistas panameños, la compra de los derechos de ditribución de autos Chevrolet por Grupo Sílaba a Smoot y Paredes, y la fusión más reciente entre Ce Comunica y Mobil Phone, ambos prestadores de servicios de busca personas (beepers) y otros servicios de telecomunicaciones. Actualmente se conoce que se está negociando la compraventa de La Estrella de Panamá, uno de los periódicos más antiguos de América Latina, por un grupo de inversionistas allegados al gobierno de turno. Ni el interior del país se ha salvado; por ejemplo, en David, Supermercados La Fe fue adquirido por el Grupo Romero.
En ocasiones, empresas panameñas también han sido adquiridas por extranjeras. Por ejemplo, PSINet adquirió Sinfo.Net y Orbinet, las cuales ya se habían fusionado anteriormente. Compañía Panameña de Aceite fue a su vez adquirida por la multinacional Unilever.
Estas fusiones, adquisiciones y consolidaciones son el producto natural del desarrollo de los negocios. Los empresarios que lo resistan pueden perecer y los trabajadores que se opongan se están auto condenando. En ocasiones, algunas de estas amalgamas de empresas sufrirán y hasta fracasarán. Otras se verán obligadas a desprenderse de negocios adquiridos por múltiples razones, lo cual, hay que reconocer, también existe, pero en menor escala y con menos publicidad. Todas, sin embargo, buscan eficiencias para prestar un mejor servicio para sus clientes. Y hemos de aceptar el fenómeno más que nada con resignación, como una realidad de los ajustes y cambios propios de nuestro tiempo.
Las empresas panameñas no han escapado a dicha ola. Durante los últimos diez años han tenido lugar fusiones pequeñas y hasta mega fusiones. La más grande y conocida es la reciente adquisición de Bancomer por Banco General, la cual tuvo un valor de unos B/.140 millones. También se puede mencionar la fusión entre Canal 4 y RPC Radio con Canal 13, produciendo Medcom, la cual también incluye Cable Onda, constituyéndose así en una de las empresas más importantes del país.
Otras quizá menos conocidas incluyen la compra de Supermercados Gago por Super 99, la compra de los derechos de distribución de autos Toyota por Ricardo Pérez a Toyopan y Tesa, la adquisición de Panama Boston (fabricante de aceite y otros) y de Pascual (productor de galletas) por otros grupos de inversionistas panameños, la compra de los derechos de ditribución de autos Chevrolet por Grupo Sílaba a Smoot y Paredes, y la fusión más reciente entre Ce Comunica y Mobil Phone, ambos prestadores de servicios de busca personas (beepers) y otros servicios de telecomunicaciones. Actualmente se conoce que se está negociando la compraventa de La Estrella de Panamá, uno de los periódicos más antiguos de América Latina, por un grupo de inversionistas allegados al gobierno de turno. Ni el interior del país se ha salvado; por ejemplo, en David, Supermercados La Fe fue adquirido por el Grupo Romero.
En ocasiones, empresas panameñas también han sido adquiridas por extranjeras. Por ejemplo, PSINet adquirió Sinfo.Net y Orbinet, las cuales ya se habían fusionado anteriormente. Compañía Panameña de Aceite fue a su vez adquirida por la multinacional Unilever.
Estas fusiones, adquisiciones y consolidaciones son el producto natural del desarrollo de los negocios. Los empresarios que lo resistan pueden perecer y los trabajadores que se opongan se están auto condenando. En ocasiones, algunas de estas amalgamas de empresas sufrirán y hasta fracasarán. Otras se verán obligadas a desprenderse de negocios adquiridos por múltiples razones, lo cual, hay que reconocer, también existe, pero en menor escala y con menos publicidad. Todas, sin embargo, buscan eficiencias para prestar un mejor servicio para sus clientes. Y hemos de aceptar el fenómeno más que nada con resignación, como una realidad de los ajustes y cambios propios de nuestro tiempo.