De huelgas médicas
El costo de la vida continúa su imparable carrera contra las grandes mayorías, mientras los problemas sociales no hacen más que agravarse y multiplicarse, sin respuesta alguna a los mismos.
Las demandas populares inmediatas pretenden ser satisfechas con acciones cada día más demagógicas y espectaculares, pero que no resuelven. Con sus improvisaciones, la ?patria nueva? del team Martín lo que ha logrado es mayores frustraciones. Entre tanto, el corifeo se gasta setenta y un mil balboas diarios en auto alabanzas en prensa, radio y televisión.
Es, en medio de esta situación, que los gremios médicos agrupados en la Comisión Medica Negociadora Nacional, conocida como COMENENAL, luego de infructuosas conversaciones con las autoridades gubernamentales, se han visto prácticamente obligados a decretar un paro prorrogable de sus labores profesionales.
Haciendo uso de un derecho, los galenos han levantado las banderas de la reivindicación económica de orden salarial, lo cual dista mucho de ser un delito o una arrogancia.
Poco o nada han tardado las autoridades de los principales órganos estatales en repartir entre sus reconocidos PGP?s y tradicionales espoliques, todo el veneno que es capaz de producirse en las mentalidades totalitarias y en la de los cómplices de camino, para intentar manipular a la opinión pública en contra de la reivindicación de los profesionales de la medicina.
El daño mortal producido por el dietilenglicol empieza a aparecer apenas como una sombra, ante el daño moral que siembran con sus falsas acusaciones, con sus epítetos y etiquetas, con sus insultos irresponsables hacia centenares de mujeres y hombres que, con justo derecho, aspiran a que se les respete su calidad de vida para? proteger nuestras vidas.
Sabido es que la mayoría de las infraestructuras del sistema de salud del país está más que descuidada. Los cuarteles de los ?tongos comisionados? están más y mejores equipados que los hospitales, clínicas y centros de salud, aunque los policías sigan mal pagados.
Sabemos que el actual Gobierno jamás ha dejado de pensar en la privatización de la Caja de Seguro Social y que ya han demostrado ?hasta la saciedad- no dejar de escatimar esfuerzos para saquear la Caja, hacerla más y más insegura y, sobre todo, asocial.
¿A quiénes pretenden engañar cuando nos dicen que no hay dinero para atender la solicitudes de los médicos? Lo mismo dijeron con los educadores, lo mismo nos dicen cuando de educación, vivienda, seguridad ciudadana, justicia, se trata.
Las precedentes huelgas y paros de los médicos nos permiten no olvidar que los que hoy atacan esta protesta social, ?son los mismos con las mismas?.