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De la CSS y otros temas


La CSS tuvo un déficit neto de 18.5 millones de dólares y no de 50 millones como manifestó la Contraloría General de la República. Esto es concebible porque, aunque algunos programas tuvieron déficit, otros finalizaron con superávit . Según Even Chi Pardo, Director Nacional de Planificación de la CSS, esto se debe por la falta de incremento de las cuotas obrero-patronales. Por otro lado, el director de la institución, Juan Jované, indica algo ilógico: 18 mil menos cotizantes en dos años y una creciente atención de servicios médicos (El Panamá Améric, 12 de febrero de 2003).
A esto hay que agregar que las inversiones de la CSS producen muy poco. Ejemplo, el interés irrisorio que el Banco Nacional (BN) da a los millones de dólares que la Caja mantiene depositados en esa sede bancaria. Además, hay un desbalance en proporción cotizantes y beneficiarios y un descontrol en los gastos. Con estas características, el Seguro Social no prosperará.
La junta directiva está exigiendo ahora 15 días al administrador para poner las cosas al día, y ellos llevan tres semanas peleándose la presidencia. ¿Acaso no fueron ellos los que aprobaron inversiones cuantiosas en la compra de activos fijos en vez de hacer uso de servicios solamente de instituciones privadas? Otro asunto que desvía la atención de quien escucha a Jované, es tratar como correcto lo que algunas veces trata de justificar. Por ejemplo, los 72 millones que el Gobierno le debe a la CSS no produce un déficit. Esto se contabiliza como una cuenta por cobrar y su efecto se refleja en la liquidez de caja. Lo mismo sucede con las cuentas por pagar de la CSS, las cuales deben contabilizarse como una cuenta por pagar en el estado de situación. Un déficit debe reflejarse únicamente en el estado de ganancias y pérdidas. Afecta bastante la liquidez de la institución el hecho de que el Gobierno es muy lento en pagarle lo que le debe, y cuando lo efectúa usa papel, pero no papel moneda.
Por otro lado, Dios nos ampare de las reformas constitucionales que piensa proponer el Legislador Carlos Alvarado y su flamante asesor Mitchel Doens (El Panamá América, 13 de febrero de 2003).
222 Dios nos ampare de las reformas constitucionales que piensa proponer el Legislador Carlos Alvarado...
El paquete fue consultado por el mismo grupo que quiere seguir gozando de las canonjías de los actuales miembros del gobierno, pero nada para el bien del pueblo panameño. Este quiere una Constituyente, y si no saben de qué se trata ni cómo hacerlo, sería una buena idea consultar a los que sí saben. ¿Que corremos peligro? Ya lo conocemos, ya lo hemos sufrido. Préstamos a granel del Banco Nacional, pero no a Sitrachilco. Estos que acaben de hundirse; que sigan las muertes por hambre. El BN, sin embargo, le prestó B/.150 millones al 2% a nuestro gobierno; a PYCSA B/.28.5 millones, sin previo concurso público o privado; a los transportistas B/.30 millones, con un récord anterior deficiente. Una de las fuentes más grandes para esos préstamos fue la peor tratada: la CSS.
Sobre el déficit del Gobierno Nacional y el Canal, estoy de acuerdo con el Dr. Arias Calderón por varias razones: a) En el 2000 y el 2001 no se incluyeron los resultados de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en el balance del sector público; b) el título XIV sobre la ACP, en la Constitución, quiso otorgarle a dicha entidad, en el área financiera, que a la misma le corresponde privativamente su administración, funcionamiento, conservación, mantenimiento y modernización del Canal; c) la contabilidad del Eestado panameño es rudimentaria; es decir, contabiliza las ganancias sólo cuando efectivamente las recibe; la ACP usa el sistema de devengado; o sea, contabiliza las ganancias aunque efectivamente no las haya recibido.
Estoy de acuerdo con el Credit Suisse, pues la fusión desmejora la presentación crediticia del Canal para posibles futuros créditos. Estoy en desacuerdo con el FMI. Una cosa es que la Contraloría lleve las estadísticas de la ACP y otra que se fusionen las cifras en el balance del sector público no financiero. Concluyo como banquera: Según mi juicio, el resultado del sector público pudo ser -3.5% del PIB.

101 años de Panamá América

 
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