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De la oposición y sus eternos males


EL diccionario de la lengua Española define oposición, como "minoría que se opone a los actos del gobierno". Define también el término oposicionista, como "partidario de la oposición política", y el término opositor como "persona que hace oposición".
Ninguna de estas palabras parece conjugarse ni tampoco parece existir en el cotidiano actuar de los panameños.
Me temo que es por eso que el actual gobierno hace lo que le da la gana en este país.
No existe una verdadera oposición. Lo que quizás tenemos en Panamá, son pequeños grupos de panameños que estamos interesados en mejorar la actual situación de nosotros mismos, en una actitud mezquina, sin interesarnos por el futuro de Panamá como nación. Veamos algunos ejemplos.
Hace poco, ocurrió una tragedia que exaltó los ánimos y produjo en toda la nación panameña la sensación de que estábamos realmente desprotegidos frente a cualquiera situación de emergencia. Esto fue el envenenamiento por la sustancia conocida como dietilenglicol, altamente tóxica y que costó la vida a cientos de panameños, y que dejó secuelas permanentes en los que han sobrevivido.
La supuesta oposición no hizo, ni ha hecho ningún pronunciamiento al respecto, permitiendo así, que el gobierno maneje la situación, cómodamente.
Hubo escaramuzas por parte de los familiares de los afectados, pronunciamientos por algunas personas que pertenecen a estos grupos que he precitado, pero un pronunciamiento enérgico, coherente y cohesionado por parte de los partidos que deben estar en oposición. No lo ha habido.
Lo último que ha ocurrido en Panamá que me llama poderosamente la atención, y que demuestra la absoluta falta de unión, falta de organización y falta de liderazgo en la supuesta fuerza opositora, fue el pronunciamiento del secretario general del senado, norteamericano, quien irrespetuosamente, se pronunció en contra de la elección, del diputado Pedro Miguel González, como Presidente de la Asamblea Nacional de Diputados de la República de Panamá.
En materia diplomática, no hay más grande irrespeto hacia una nación soberana, es considerada una falta grave, inmiscuirse en los asuntos internos de otro país soberano, sin embargo, no he escuchado un pronunciamiento de la oposición panameña como tal, salvo, como es costumbre, el pronunciamiento aislado, de algunos señores miembros de partidos políticos.
He visto con desasosiego, con frustración, como ningún órgano del Estado, ni mucho menos la Cancillería, a quién corresponde hacerlo, ha puesto en su lugar a tan atrevido personaje.
¿Qué nos está pasando? ¿Qué nos hace falta para que reaccionemos y le hagamos una verdadera oposición al PRD? Vienen las elecciones del 2009, y no estamos organizados, todos tiran para su propio lado, pelean por sus propios intereses, ¿qué nos pasa, o es que nos vamos a dejar ganar por el PRD, nuevamente?
Ciertamente, debemos buscar una solución para este gran mal.
Humildemente deseo sugerir lo siguiente:
Debe haber una gran encuesta nacional interpartidaria, (entre miembros inscritos en los partidos políticos de oposición), sobre cuál debe ser el candidato de la fuerza política opositora.
Este primer escarceo, permitirá saber cuál es el candidato con mayor aceptación por el electorado.
Nos permitirá saber también, cuáles son los planes de gobierno de unos y otros, y a la postre, nos permitirá complementar unos con otros para obtener el mejor y más elaborado plan de gobierno.
El candidato que salga favorecido, tendrá la certeza de que la fuerza opositora, lo apoyará íntegramente.
¿Será esto posible? ¿Tendremos los panameños la capacidad de deponer nuestros intereses personales, por el bien del país de Panamá? ¿Seremos capaces los partidos políticos de oposición, de llegar a este gran acuerdo nacional?
Amanecerá y veremos, yo apuesto a que lo lograremos.
(*) De la provincia de Panamá.

101 años de Panamá América

 
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