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De mal en peor


Perder no es agradable para nadie y mucho menos hacerlo dos veces consecutivas, pareciera ser la causa de falta de arrojo del precandidato presidencial, el Ing. Alberto Vallarino, y no lo culpo. Dice un antiguo aforismo que "perder para conocer, no es perder". ¿Es este el caso del Ing. Vallarino? Creo que no y de allí su frágil pre candidatura. La irresolución del Ing. Vallarino le ha restado esplendor y ovación a su candidatura. Está en franca clavada y todavía no toca fondo. Parece que está en grandes negociaciones con "los mismos de siempre", los que la ciudadanía rechaza por sus desdeñables prácticas en contra del interés común.
Hagamos una sucinta referencia a su situación actual política: En primer lugar, la actual precandidatura del Ing. Vallarino no cuenta con el apoyo general y armónico del Partido Popular, que fue su "barco bandera" en la contienda pasada y que le representó ciento cuarenta y pico mil votos. Una poderosa facción del mismo parece inclinarse a apoyar al candidato del PRD, Martín Torrijos.
Por otro lado, el Partido Liberal, que sucumbió en las pasadas elecciones al no alcanzar los votos necesarios para subsistir, hoy día en proceso de reinscripción, carece de toda fuerza electoral significativa. Sus principales dirigentes se han diseminado, lo que lo convierte en una contorsión electoral.
Los "saltamontes" de antaño, (11 en total) que representaban una relativa fuerza electoral y apoyaron al Ing. Vallarino, hoy día carecen de toda consideración electoral. Son parias que buscan sobrevivir a costa de las circunstancias y del bolsillo del candidato.
La presunta fuerza electoral que poseía la exalcaldesa del Distrito de Panamá, candidata a la vice presidencia de la República y a la Alcaldía del Distrito Capital, en la campaña pasada, hoy día parece no representar ninguna pujanza política de consideración. No hay que olvidar que en la actualidad carece de todo el andamiaje burocrático que tenía en la Alcaldía y que su sucesor ha cautivado a muchos capitalinos por su labor.
Los independientes que apoyaron al Ing. Vallarino ya no son tan numerosos, pues las incoherencias, indecisiones e indeterminaciones han hecho vacilar a muchos.
Ante esta situación algunos de los estratagemas políticos del Ing. Alberto Vallarino parecen estar contemplando la opción de una alianza con los partidos Solidaridad, Liberal Nacional y Cambio Democrático, los acomodadizos de siempre, además del arnulfismo, pero se olvidan de que el Gobierno no da para cubrir las desmesuradas exigencias de tantos, por lo que estas negociaciones les auguro el más rotundo fracaso. En este mismo discernimiento, el Dr. Joaquín Fernando Franco, denunció en su columna del jueves 24 de octubre de 2002, publicada en estas mismas páginas, la desdeñable actual práctica de los que él ha tenido a bien llamar, "amigos pro-tempore", que pone en crisis la "partidogracia". Enfatizó Franco que "los que hemos participado en política vernacular por una buena cantidad de tiempo, nos sentimos asombrados, por no decir atónitos, de las posiciones y conductas de muchos politicastros que no tienen ningún rubor en presentarse casi diariamente al escenario nacional, haciendo alarde de sus nuevas vestiduras partidarias. Estos no pasan de ser apreciados en su justa medida.
222 Los que son partidarios de verdad saben que en el momento que no puedan ordeñar más la ubre generosa, abandonarán el establo para buscar otras; esta clase de políticos está en lo que está.
Algunos en el terreno de las payasadas son objeto del ridículo y de las sornas. Tenemos infinidad de casos en donde los que se han cambiado de partido logran inmediatamente un consuelo a sus inmediatas necesidades o aspiraciones. Estos son los "suertudos", pero la mayoría del común, en estas circunstancias, reciben poco o no reciben nada frente a los coopartidarios leales, de sacrificio y de permanencia que pujan por no dejarse atropellar por los nuevos que, en algunos casos, hasta cuentan con el apoyo de los principales jefes del partido al cual se han arrimado. Hay quienes llegan "limpios" al poder y se enriquecen rápidamente por sus influencias. Hacen dinero sin importarles con leyes, decretos y reglamentos. Atropellan sin importarles con nada. Los que han sido perjudicados por ellos llevan el inventario, y las pruebas de sus arbitrariedades. Así como pueden evadir la justicia, pueden caer dentro en ella y pagar duro sus arrogancias y el no me importa. ¡Hasta en la cárcel!".
"Vamos a ver muchas cosas de esta naturaleza en los días venideros. Veremos a recién cambiados hablando de su partido, cuando no son más que amigos pro- tempore. Los que son partidarios de verdad saben que en el momento que no puedan ordeñar más la ubre generosa, abandonarán el establo para buscar otras; esta clase de políticos está en lo que está. Y nos referimos a los dirigentes. La situación económica está mala y la masa popular tiene que acomodarse en donde encuentren alivio a sus necesidades inmediatas. Esto es humano y natural, pero los que tienen alguna posición de dirigencia o de estimación social, éstos son a los que aludimos, porque nos estamos cansando de estas actuaciones que desprestigian la partidogracia". ¿Será capaz Vallarino de un resurgir? Pudiera ser, pero ello implicaría un cambio diametralmente opuesto a lo que ha sido su táctica y notamos en él una falta total de entusiasmo. ¡Qué lástima!
(egrimal@cablaeonda.net)

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