De puertos y secuestro del Tribunal Electoral
Pareciera que en cierta medida empieza a pagar dividendos al gobierno de turno el escogimiento de sus dos magistrados. Los dos casos más controversiales que recientemente han llegado a la Corte Suprema; casi por acto de magia cayeron en el despacho del más allegado. Aunque se me explica que es una situación fortuita dada las características del proceso de adjudicación de casos por sorteos que utiliza la Corte, hace mucho tiempo que en cuestiones de políticas deje de creer en “coincidencias”, además estoy muy viejo para cuentos de hada. Si fuese cierto lo de la “coincidencia”, ¿por qué no en un acto de transparencia cívica se inhabilita el magistrado, ya que él tuvo que ver con ambas situaciones como miembro del gobierno actual, particularmente en el caso Afú, a quien pareciera le debe el puesto?
No sólo se tiene la osadía de insultar nuestro intelecto aduciendo que la selección es fortuita, sino que los dos casos más sensacionales y delicados de estos tiempos, caen en manos de suplentes. ¿Es también “coincidencia”? Por lo menos en el caso de los puertos, un suplente salva su voto en una ponencia lógicamente bien estructurada y altamente didáctica. La ciudadanía consciente, salvo los abogados y otros intereses creados alrededor de los puertos, concuerda con la ponencia del Magistrado Fábrega Ponce y repudia el “regalito” de una veintena de millones anuales ante unos beneficios futuros inciertos.
Por el otro lado, el magistrado amigo encarpeta el caso Afú en un acto que podría calificarse como toma de rehén del electorado y todo el proceso electoral. Con sus actos, el magistrado amigo pone en riesgo la independencia del Tribunal Electoral, echando por tierra todo un esfuerzo generacional de luchas por obtener ese objetivo. Aumenta con justificación el temor de que el próximo proceso electoral será viciado. Lo preocupante en ambos casos es la aparente inacción del pleno de la Corte. ¿Qué está pasando allá adentro? ¿Por qué ese silencio que causa mal sabor? A pesar de todo aun guardo fe y confianza en la integridad de la Corte Suprema de Justicia como cuerpo colegiado. Quedan en su seno personalidades de excelente tradición jurídica, connotada integridad, sabiduría y sentido de responsabilidad cívica. Su presencia en su seno, mantiene mi impresión de que la Corte aún guarda compostura; pero debe manifestarse sin demora.
La paciencia de los panameños se está terminando. Vemos en televisión todos los días ejemplos de cómo reaccionan con violencia, repudio a los políticos tradicionales y a las instituciones de Estado, nuestros hermanos sudamericanos cuando se les acaba su paciencia y fe en sus gobernantes e instituciones. ¿Creemos estar exentos? Pueblos como Uruguay de alta tradición democrática, lo creían y vean lo que le pasó. Vean el resurgimiento del populismo y sus consecuencias negativas. Perú y Venezuela ya las sufren; Bolivia y Brasil parecen ser los próximos. Corro apuestas que de seguir las cosas como van, aparecerán en el escenario político próximo a elecciones, “líderes carismáticos” con cantos de sirenas y soluciones mágicas. ¿Queremos eso para Panamá?
Señores magistrados del pleno y señora Procuradora de la Administración con el mayor respeto les ruego: Contribuyan a rescatar nuestra credibilidad en las instituciones del Estado y especialmente en ustedes. Pongan su grano de arena pronto. Resistan presiones. Resuelvan con celeridad y cordura los dos casos mencionados. Liberen al Tribunal Electoral de la condición de rehén en la que lo convertido un magistrado.
Tomen el caso de los puertos. Háganle caso a los argumentos del Magistrado Fábrega Ponce. Queda poco tiempo. No nos sintamos tan seguros que la distancia geográfica nos protege del contagio venezolano y argentino, vivimos un mundo nuevo donde las distancias físicas ya no cuentan. Ayuden a adecentar la Patria, cuando aún hay tiempo para fórmulas de paz, cordura y entendimiento.
Advirtió que el COE cuenta con personas de experiencia y capacitadas en qué hacer ante eventos naturales. Sin embargo, en esa ocasión, a pesar de que fue reactivado desde el año pasado, cuando se hicieron los simulacros de desastre en la provincia, se encontraba inoperante.
Fanovich también hizo un llamado para capacitar a la población para que esté preparada para actuar en situaciones como esas, aclarando que no se busca causar alarma.
No obstante, para José Donderis, aunque la decisión de evacuar a los pacientes del Hospital Regional de David fue acertada, no se tomó en consideración la posibilidad de que el evento hubiera ocasionado heridos, además de los recluidos en el nosocomio y no hubieran podido ser atendidos, porque el área en donde se ubicó temporalmente el hospital no presentaba las condiciones físicas, sanitarias y médicas adecuadas.
Sin embargo, Enrique Fernández, director de la Caja de Seguro Social (CSS), discrepa con Donderis.
A su juicio, en materia de salud se procedió adecuadamente, pues consideró que haber evacuado las instalaciones del hospital, tanto en Barú como en David, fue la mejor alternativa en medio de la emergencia.
Pero, coincide con Fanovich en que se registraron fallas en el manejo de la situación por parte de las autoridades.
Sugirió como alternativa que para evitar la exposición y la espera de una evaluación coherente al momento de decidir sobre qué hacer con los pacientes y heridos, debe nombrarse un técnico de estructura permanente en la provincia que dictamine de inmediato el grado de afectación.
Consideró que si se presentara nuevamente un sismo de igual o mayor magnitud, lo más recomendable sería proceder de igual manera con el desalojo de los centros hospitalarios hacia áreas más seguras.
Para ello, recomendó el edificio de la coordinación de la CSS y las instalaciones del Hospital General de Bugaba, así como también habilitar un hospital ambulante.
En tanto, Donderis insistió en que, ante esas acciones, es importante coordinar un lugar para la atención médica de personas que resultaran heridas, como el estadio Kenny Serracín y algunos otros, accesibles.
En cuanto a los múltiples daños que se han dado en diferentes edificios, el funcionario explicó que eso es producto de las malas construcciones que presentan muchas edificaciones, donde no se toman las medidas antisísmicas,.
Advirtió que tras los movimientos sísmicos se ha detectado que en Chiriquí existen muy malas construcciones y no hay medidas de seguridad. "No existen los amarres, vigas", por lo que consideró que hay que mejorar las normas de seguridad en la provincia.
Desde el pasado martes 30 de julio, se han registrado unas 150 réplicas de menor intensidad. Las últimas de acuerdo al reporte de la Red Sismología de la Universidad de Panamá se dieron el pasado viernes 2 de agosto con una intensidad de 5.5 grados y el sábado 3 con una intensidad de 4.5 grados.
Este lunes fueron suspendidas las clases en las escuelas de Río Mar, Las Mellizas y Finca Balsa, en el distrito de Barú, uno de los mayores afectados por el sismo.
Juliana López, presidenta del Club de Padres de Familia de la Escuela de Río Mar, advirtió que por las condiciones que presenta el centro educativo se decidió suspender las clases hasta que se realice una evaluación exhaustiva por parte de los técnicos y garantizar que no hay peligro para los niños.
Explicó que las primeras inspecciones realizadas determinan que la gran mayoría de las columnas del plantel están lesionadas, algunas paredes en el suelo, igualmente las ventanas han sido afectadas.
López advirtió que mientras no se lleve a cabo la evaluación, no reanudarán las clases.
Debido a la situación, autoridades del Ministerio de Educación realizaron una inspección por toda el área y para hoy se espera tener una respuesta y así determinar si se pueden iniciar las clases en la escuela o de lo contrario se va a proceder a trasladar a los estudiantes a otro lugar para garantizar su seguridad.
Por su lado, Arturo Alvarado, director Nacional del SINAPROC, explicó en Colón, que antes de empezar los simulacros había un 8% de concienciación en cuanto a la unidad gubernamental, pero al terminar los simulacros fue de 20% " y se tiene un avance de un 12%".
Alvarado no explicó por qué faltó coordinación después del terremoto y qué método de estadísticas emplea para llegar a resultados, desvirtuados por la realidad. Chiriquí no estuvo preparada sino que no hubo coordinación esa noche y corazones en máxima tensión.
Aseguró que los funcionarios continúan reuniéndose en Chiriquí para coordinar acciones de trabajo para cuando se registren estos tipos de desastres, "pero también es cierto que quisiéramos contar con un mayor presupuesto para hacer campañas de publicidad."
Aclaró que el responsable de SINAPROC en Chiriquí sólo dijo que no era necesario sacar a los enfermos porque las rajaduras que había tenido el hospital ya habían sido evaluadas por el doctor Oscar Rodríguez, de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Alvarado señaló que si se presentan situaciones de desastres como un terremoto, donde el gobierno tiene que alojar a las familias, se cuenta con las escuelas, iglesias y los gimnasios; además disponen de toldas móviles valoradas en B/. 500 mil con materiales de primera y que pueden ser trasladada a cualquier provincia.
El funcionario reiteró que "estamos preparados para atender lo que podemos y listos para pedir ayuda a lo que no podemos y eso es parte de la preparación".
Esta operación involucra la participación de más de 400 personas, incluyendo las entidades que se encuentran en Colón, además de unidades que se trasladarán de la ciudad capital a un costo de B/. 6 mil que son financiados con donaciones por parte de organismos internacionales como el Centro para la Prevención de Desastres Naturales y el Programa de las Naciones Unidas.
Durante los simulacros en Colón se realizarán ejercicios para atender desastres como inundaciones, deslizamientos, terremotos, desalojo en escuelas y colegios secundarios, desplazamiento de personal de respuestas (búsqueda y rescate) a área designada, y traslado de herido a los hospitales.
A los funcionarios que participen se les dictará un seminarios taller que los capacitará y se les adiestrará en rescate en cuerdas en áreas locales, evacuaciones en el Hospital Manuel Amador Guerrero en planteles y otros. El certificado estará avalado por el SINAPROC y el Comando Sur.
Mientras que en Azuero, un temblor de 4.5 en la escala de Richter se registró a las 6:30 de la mañana de ayer, a unos 70 kilómetros del suroeste de Guararé originado en la falla de Tonosí.
El evento sísmico tuvo una profundidad de 10 kilómetros cuadrados, según informes meteorológicos del departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El temblor fue sentido con mayor intensidad en el distrito de Tonosí, Guararé y en la región del Cacarañao de Macaracas hubo mayor movimiento por la cercanía a la falla, sin causar ningún daño.
Por otro lado, en las Playas, El Rompío, Monagre y El Uverito ubicadas en las costas azuerenses se vivieron momentos de llanto, miedo y temor a un desastre, cuando a causa de fuertes vientos, acompañados de lluvia y tormenta, se tuvo que desalojar a cientos de bañistas que se encontraban en estos centros de esparcimiento.
No sólo se tiene la osadía de insultar nuestro intelecto aduciendo que la selección es fortuita, sino que los dos casos más sensacionales y delicados de estos tiempos, caen en manos de suplentes. ¿Es también “coincidencia”? Por lo menos en el caso de los puertos, un suplente salva su voto en una ponencia lógicamente bien estructurada y altamente didáctica. La ciudadanía consciente, salvo los abogados y otros intereses creados alrededor de los puertos, concuerda con la ponencia del Magistrado Fábrega Ponce y repudia el “regalito” de una veintena de millones anuales ante unos beneficios futuros inciertos.
Por el otro lado, el magistrado amigo encarpeta el caso Afú en un acto que podría calificarse como toma de rehén del electorado y todo el proceso electoral. Con sus actos, el magistrado amigo pone en riesgo la independencia del Tribunal Electoral, echando por tierra todo un esfuerzo generacional de luchas por obtener ese objetivo. Aumenta con justificación el temor de que el próximo proceso electoral será viciado. Lo preocupante en ambos casos es la aparente inacción del pleno de la Corte. ¿Qué está pasando allá adentro? ¿Por qué ese silencio que causa mal sabor? A pesar de todo aun guardo fe y confianza en la integridad de la Corte Suprema de Justicia como cuerpo colegiado. Quedan en su seno personalidades de excelente tradición jurídica, connotada integridad, sabiduría y sentido de responsabilidad cívica. Su presencia en su seno, mantiene mi impresión de que la Corte aún guarda compostura; pero debe manifestarse sin demora.
La paciencia de los panameños se está terminando. Vemos en televisión todos los días ejemplos de cómo reaccionan con violencia, repudio a los políticos tradicionales y a las instituciones de Estado, nuestros hermanos sudamericanos cuando se les acaba su paciencia y fe en sus gobernantes e instituciones. ¿Creemos estar exentos? Pueblos como Uruguay de alta tradición democrática, lo creían y vean lo que le pasó. Vean el resurgimiento del populismo y sus consecuencias negativas. Perú y Venezuela ya las sufren; Bolivia y Brasil parecen ser los próximos. Corro apuestas que de seguir las cosas como van, aparecerán en el escenario político próximo a elecciones, “líderes carismáticos” con cantos de sirenas y soluciones mágicas. ¿Queremos eso para Panamá?
Señores magistrados del pleno y señora Procuradora de la Administración con el mayor respeto les ruego: Contribuyan a rescatar nuestra credibilidad en las instituciones del Estado y especialmente en ustedes. Pongan su grano de arena pronto. Resistan presiones. Resuelvan con celeridad y cordura los dos casos mencionados. Liberen al Tribunal Electoral de la condición de rehén en la que lo convertido un magistrado.
Tomen el caso de los puertos. Háganle caso a los argumentos del Magistrado Fábrega Ponce. Queda poco tiempo. No nos sintamos tan seguros que la distancia geográfica nos protege del contagio venezolano y argentino, vivimos un mundo nuevo donde las distancias físicas ya no cuentan. Ayuden a adecentar la Patria, cuando aún hay tiempo para fórmulas de paz, cordura y entendimiento.
Advirtió que el COE cuenta con personas de experiencia y capacitadas en qué hacer ante eventos naturales. Sin embargo, en esa ocasión, a pesar de que fue reactivado desde el año pasado, cuando se hicieron los simulacros de desastre en la provincia, se encontraba inoperante.
Fanovich también hizo un llamado para capacitar a la población para que esté preparada para actuar en situaciones como esas, aclarando que no se busca causar alarma.
No obstante, para José Donderis, aunque la decisión de evacuar a los pacientes del Hospital Regional de David fue acertada, no se tomó en consideración la posibilidad de que el evento hubiera ocasionado heridos, además de los recluidos en el nosocomio y no hubieran podido ser atendidos, porque el área en donde se ubicó temporalmente el hospital no presentaba las condiciones físicas, sanitarias y médicas adecuadas.
Sin embargo, Enrique Fernández, director de la Caja de Seguro Social (CSS), discrepa con Donderis.
A su juicio, en materia de salud se procedió adecuadamente, pues consideró que haber evacuado las instalaciones del hospital, tanto en Barú como en David, fue la mejor alternativa en medio de la emergencia.
Pero, coincide con Fanovich en que se registraron fallas en el manejo de la situación por parte de las autoridades.
Sugirió como alternativa que para evitar la exposición y la espera de una evaluación coherente al momento de decidir sobre qué hacer con los pacientes y heridos, debe nombrarse un técnico de estructura permanente en la provincia que dictamine de inmediato el grado de afectación.
Consideró que si se presentara nuevamente un sismo de igual o mayor magnitud, lo más recomendable sería proceder de igual manera con el desalojo de los centros hospitalarios hacia áreas más seguras.
Para ello, recomendó el edificio de la coordinación de la CSS y las instalaciones del Hospital General de Bugaba, así como también habilitar un hospital ambulante.
En tanto, Donderis insistió en que, ante esas acciones, es importante coordinar un lugar para la atención médica de personas que resultaran heridas, como el estadio Kenny Serracín y algunos otros, accesibles.
En cuanto a los múltiples daños que se han dado en diferentes edificios, el funcionario explicó que eso es producto de las malas construcciones que presentan muchas edificaciones, donde no se toman las medidas antisísmicas,.
Advirtió que tras los movimientos sísmicos se ha detectado que en Chiriquí existen muy malas construcciones y no hay medidas de seguridad. "No existen los amarres, vigas", por lo que consideró que hay que mejorar las normas de seguridad en la provincia.
Desde el pasado martes 30 de julio, se han registrado unas 150 réplicas de menor intensidad. Las últimas de acuerdo al reporte de la Red Sismología de la Universidad de Panamá se dieron el pasado viernes 2 de agosto con una intensidad de 5.5 grados y el sábado 3 con una intensidad de 4.5 grados.
Este lunes fueron suspendidas las clases en las escuelas de Río Mar, Las Mellizas y Finca Balsa, en el distrito de Barú, uno de los mayores afectados por el sismo.
Juliana López, presidenta del Club de Padres de Familia de la Escuela de Río Mar, advirtió que por las condiciones que presenta el centro educativo se decidió suspender las clases hasta que se realice una evaluación exhaustiva por parte de los técnicos y garantizar que no hay peligro para los niños.
Explicó que las primeras inspecciones realizadas determinan que la gran mayoría de las columnas del plantel están lesionadas, algunas paredes en el suelo, igualmente las ventanas han sido afectadas.
López advirtió que mientras no se lleve a cabo la evaluación, no reanudarán las clases.
Debido a la situación, autoridades del Ministerio de Educación realizaron una inspección por toda el área y para hoy se espera tener una respuesta y así determinar si se pueden iniciar las clases en la escuela o de lo contrario se va a proceder a trasladar a los estudiantes a otro lugar para garantizar su seguridad.
Por su lado, Arturo Alvarado, director Nacional del SINAPROC, explicó en Colón, que antes de empezar los simulacros había un 8% de concienciación en cuanto a la unidad gubernamental, pero al terminar los simulacros fue de 20% " y se tiene un avance de un 12%".
Alvarado no explicó por qué faltó coordinación después del terremoto y qué método de estadísticas emplea para llegar a resultados, desvirtuados por la realidad. Chiriquí no estuvo preparada sino que no hubo coordinación esa noche y corazones en máxima tensión.
Aseguró que los funcionarios continúan reuniéndose en Chiriquí para coordinar acciones de trabajo para cuando se registren estos tipos de desastres, "pero también es cierto que quisiéramos contar con un mayor presupuesto para hacer campañas de publicidad."
Aclaró que el responsable de SINAPROC en Chiriquí sólo dijo que no era necesario sacar a los enfermos porque las rajaduras que había tenido el hospital ya habían sido evaluadas por el doctor Oscar Rodríguez, de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Alvarado señaló que si se presentan situaciones de desastres como un terremoto, donde el gobierno tiene que alojar a las familias, se cuenta con las escuelas, iglesias y los gimnasios; además disponen de toldas móviles valoradas en B/. 500 mil con materiales de primera y que pueden ser trasladada a cualquier provincia.
El funcionario reiteró que "estamos preparados para atender lo que podemos y listos para pedir ayuda a lo que no podemos y eso es parte de la preparación".
Esta operación involucra la participación de más de 400 personas, incluyendo las entidades que se encuentran en Colón, además de unidades que se trasladarán de la ciudad capital a un costo de B/. 6 mil que son financiados con donaciones por parte de organismos internacionales como el Centro para la Prevención de Desastres Naturales y el Programa de las Naciones Unidas.
Durante los simulacros en Colón se realizarán ejercicios para atender desastres como inundaciones, deslizamientos, terremotos, desalojo en escuelas y colegios secundarios, desplazamiento de personal de respuestas (búsqueda y rescate) a área designada, y traslado de herido a los hospitales.
A los funcionarios que participen se les dictará un seminarios taller que los capacitará y se les adiestrará en rescate en cuerdas en áreas locales, evacuaciones en el Hospital Manuel Amador Guerrero en planteles y otros. El certificado estará avalado por el SINAPROC y el Comando Sur.
Mientras que en Azuero, un temblor de 4.5 en la escala de Richter se registró a las 6:30 de la mañana de ayer, a unos 70 kilómetros del suroeste de Guararé originado en la falla de Tonosí.
El evento sísmico tuvo una profundidad de 10 kilómetros cuadrados, según informes meteorológicos del departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El temblor fue sentido con mayor intensidad en el distrito de Tonosí, Guararé y en la región del Cacarañao de Macaracas hubo mayor movimiento por la cercanía a la falla, sin causar ningún daño.
Por otro lado, en las Playas, El Rompío, Monagre y El Uverito ubicadas en las costas azuerenses se vivieron momentos de llanto, miedo y temor a un desastre, cuando a causa de fuertes vientos, acompañados de lluvia y tormenta, se tuvo que desalojar a cientos de bañistas que se encontraban en estos centros de esparcimiento.