De regreso a la faena periodística
Luego de algunas semanas de ausencia del país, aquí estamos, nuevamente en la brega por una patria nueva, por una nación en donde el funcionario público, desde cualquier estamento del Estado en que se encuentre, sea respetuoso con la sociedad civil y un celoso cumplidor de sus deberes en beneficio de los intereses del pueblo. Aquí estamos, nuevamente, en este espacio que tan gentilmente nos cede el diario "El Panamá América", para contribuir a la forja del país nuevo que tanto deseamos y para lo cual se requiere hombres con actitud positiva y abierta a los cambios que experimenta la sociedad moderna; ciudadanos liberados de todo interés partidista y de ambiciones de poder; funcionarios que comprendan con clara responsabilidad ciudadana, que su misión es trabajar por el progreso y mejoramiento de la República y, en ningún momento, por el bienestar personal de grupos privilegiados como ha venido ocurriendo en la presente administración.
En pocas semanas se iniciará un nuevo gobierno y con él debe venir el cambio que necesita el país para poder enfrentar, con éxito, la entrega del canal y la entrada al nuevo milenio; el cambio que ha venido esperando la mayoría de los nacionales para erradicar la pobreza, el hambre, las enfermedades, la falta de vivienda y empleos para compatriotas que viven como parias en su propio suelo; el cambio para fortalecer la democracia, la libertad y la justicia social a través de instituciones que, durante el régimen perredista negaron su respaldo a las luchas populares para ponerse al servicio del partidismo político intrascendente; el cambio para que no se repitan hechos bochornosos como los acaecidos el jueves 8 de julio del presente año, tan comentados por los medios de comunicación y en donde autoridades que representan la seguridad, la garantía y el fiel cumplimiento de la ley y de la justicia se decidieron por el enfrentamiento tan dañino y peligroso para la paz y la tranquilidad de todos los asociados y para la institucionalidad de la nación.
El pueblo panameño luchó por ese cambio con toda decisión y confianza y ahora espera que al iniciarse la administración de la alianza "Unión por Panamá" no se caiga en los errores del pasado, que la señora presidenta Mireya Moscoso escogerá a los mejores y tomará muy en cuenta a todas las fuerzas vivas de la República en un intento de reconciliar y concertar a fin de que su gestión sea una respuesta a las verdaderas angustias y problemas de todos los panameños.
En pocas semanas se iniciará un nuevo gobierno y con él debe venir el cambio que necesita el país para poder enfrentar, con éxito, la entrega del canal y la entrada al nuevo milenio; el cambio que ha venido esperando la mayoría de los nacionales para erradicar la pobreza, el hambre, las enfermedades, la falta de vivienda y empleos para compatriotas que viven como parias en su propio suelo; el cambio para fortalecer la democracia, la libertad y la justicia social a través de instituciones que, durante el régimen perredista negaron su respaldo a las luchas populares para ponerse al servicio del partidismo político intrascendente; el cambio para que no se repitan hechos bochornosos como los acaecidos el jueves 8 de julio del presente año, tan comentados por los medios de comunicación y en donde autoridades que representan la seguridad, la garantía y el fiel cumplimiento de la ley y de la justicia se decidieron por el enfrentamiento tan dañino y peligroso para la paz y la tranquilidad de todos los asociados y para la institucionalidad de la nación.
El pueblo panameño luchó por ese cambio con toda decisión y confianza y ahora espera que al iniciarse la administración de la alianza "Unión por Panamá" no se caiga en los errores del pasado, que la señora presidenta Mireya Moscoso escogerá a los mejores y tomará muy en cuenta a todas las fuerzas vivas de la República en un intento de reconciliar y concertar a fin de que su gestión sea una respuesta a las verdaderas angustias y problemas de todos los panameños.