De todo un poco
Hoy me limitaré a algunos temas que me han llamado la atención. Empiezo con la Caja de Seguro Social: La Honorable Legisladora Teresita de Arias propuso hace algunos meses, una ley que beneficiaba a los jubilados, pero por ser tan buena fue rechazada. La misma indicaba que los que cobran como Servicios Profesionales debían pagar Seguro Social, ingresos éstos que responderían al grano del asunto, o sea pensión del seguro en caso de viudez ya fuese para el hombre o la mujer, mejorando en un 100% la que rige actualmente.
El profesor Jované manifestó por televisión que de 800,000 cotizantes se derivan dos millones de dependientes. Hay una desproporción tan alta, que podemos decir que el Seguro Social está dando 40% más de lo que recibe. Mi criterio me indica que se debe subir las cuotas según los dependientes.
Por televisión, el dirigente sindical Gabriel Castillo preguntó que por qué no aparecen afiliados unos 200 mil empleados, es decir, 25% menos de los que cotizamos.
Calificación: Para los que estamos acostumbrados a lidiar calificaciones con letras, el haberle quitado el signo de más (+) al avalúo BB es insignificante, pero lo que está en el fondo es peligroso. S&P indica que Panamá tiene un amplio desequilibrio fiscal; que se ha retrocedido en los esfuerzos por controlar el déficit fiscal mientras que la deuda pública (B/. 8,345 millones) podría llegar al 80% del PIB. Agrega S&P que hay retrasos en el desarrollo de las áreas revertidas.
Este gobierno en vez de caminar hacia el futuro, se la ha pasado echándole la culpa de toda esta inestabilidad a la gestión anterior, perdiendo los primeros seis meses en el retroceso. La chorreteada de obras que anuncian son para el futuro, aunque hay personas en el engranaje arnulfista que la dan por hecho.
Presupuesto del 2002. El rechazo del mismo se debió a que los ingresos y egresos no balanceaban. El informe de mayoría está clarito para el que sabe restar y sumar (La Prensa, 11.22.01).
El presupuesto del 2002 como está, le costará 1,600 dólares a cada ciudadano (El Universal, 11.17.01) Nuestros bolsillos son muy pequeños para tanto dinero. Se dice que el recorte del presupuesto produciría despidos masivos. No hay que ir tan lejos. Eliminando unas cuantas familias, bien identificadas del nepotismo descarado, se solucionaría el problema, por lo menos en un 50%.
Banco DISA: Páginas enteras en el diario La Prensa (11.19.01) se han publicado sobre la intervención de la Superintendencia de Bancos al Banco DISA, que yo, como analista de crédito, consciente de lo que he leído, he quedado asustada por lo tardía de esta intervención. Destacaré algunos puntos importantes:
A través de DISA Bank, su subsidiaria, retiró 53.3 millones de dólares de Estrella Mar, descapitalizando la misma y en consecuencia, la pérdida de suma considerable de sus depositantes.
Mientras el cambio de gerentes de DISA fue notable, los estados financieros seguían en rojo y deteriorándose. En los primeros siete meses del 2001, la pérdida neta fue de 30.3 millones, aumentada de cifra en rojo de $18.6 millones del año pasado. Para finales de octubre de este año, las operaciones de Banco DISA se habían reducido en 70%. El 19 de febrero pasado, los auditores Ernst & Young rindieron su informe auditado. Lo medular del mismo reflejaba que DISA no había logrado rebasar la crisis que dicha entidad vivía por más de dos años.
Si la situación de DISA era ampliamente conocida, ¿por qué el BNP, con 32 millones de dólares en préstamos y 29 millones en depósitos, no tomó acción? Temieron provocar una liquidez que de todos modos se produjo por el retiro en estampida de sus depositantes. El BNP, siguiendo el patrón de este gobierno, manifestó que las transacciones varían de gobiernos anteriores. No me explico cómo no pudo observar la aluvión que se venía encima. Podría escribir tres páginas más sobre esta intervención; sé que afectará a mucha gente; se también que ya han despedido a parte del personal, pero debo decir que la intervención está en buenas manos.
El profesor Jované manifestó por televisión que de 800,000 cotizantes se derivan dos millones de dependientes. Hay una desproporción tan alta, que podemos decir que el Seguro Social está dando 40% más de lo que recibe. Mi criterio me indica que se debe subir las cuotas según los dependientes.
Por televisión, el dirigente sindical Gabriel Castillo preguntó que por qué no aparecen afiliados unos 200 mil empleados, es decir, 25% menos de los que cotizamos.
Calificación: Para los que estamos acostumbrados a lidiar calificaciones con letras, el haberle quitado el signo de más (+) al avalúo BB es insignificante, pero lo que está en el fondo es peligroso. S&P indica que Panamá tiene un amplio desequilibrio fiscal; que se ha retrocedido en los esfuerzos por controlar el déficit fiscal mientras que la deuda pública (B/. 8,345 millones) podría llegar al 80% del PIB. Agrega S&P que hay retrasos en el desarrollo de las áreas revertidas.
Este gobierno en vez de caminar hacia el futuro, se la ha pasado echándole la culpa de toda esta inestabilidad a la gestión anterior, perdiendo los primeros seis meses en el retroceso. La chorreteada de obras que anuncian son para el futuro, aunque hay personas en el engranaje arnulfista que la dan por hecho.
Presupuesto del 2002. El rechazo del mismo se debió a que los ingresos y egresos no balanceaban. El informe de mayoría está clarito para el que sabe restar y sumar (La Prensa, 11.22.01).
El presupuesto del 2002 como está, le costará 1,600 dólares a cada ciudadano (El Universal, 11.17.01) Nuestros bolsillos son muy pequeños para tanto dinero. Se dice que el recorte del presupuesto produciría despidos masivos. No hay que ir tan lejos. Eliminando unas cuantas familias, bien identificadas del nepotismo descarado, se solucionaría el problema, por lo menos en un 50%.
Banco DISA: Páginas enteras en el diario La Prensa (11.19.01) se han publicado sobre la intervención de la Superintendencia de Bancos al Banco DISA, que yo, como analista de crédito, consciente de lo que he leído, he quedado asustada por lo tardía de esta intervención. Destacaré algunos puntos importantes:
A través de DISA Bank, su subsidiaria, retiró 53.3 millones de dólares de Estrella Mar, descapitalizando la misma y en consecuencia, la pérdida de suma considerable de sus depositantes.
Mientras el cambio de gerentes de DISA fue notable, los estados financieros seguían en rojo y deteriorándose. En los primeros siete meses del 2001, la pérdida neta fue de 30.3 millones, aumentada de cifra en rojo de $18.6 millones del año pasado. Para finales de octubre de este año, las operaciones de Banco DISA se habían reducido en 70%. El 19 de febrero pasado, los auditores Ernst & Young rindieron su informe auditado. Lo medular del mismo reflejaba que DISA no había logrado rebasar la crisis que dicha entidad vivía por más de dos años.
Si la situación de DISA era ampliamente conocida, ¿por qué el BNP, con 32 millones de dólares en préstamos y 29 millones en depósitos, no tomó acción? Temieron provocar una liquidez que de todos modos se produjo por el retiro en estampida de sus depositantes. El BNP, siguiendo el patrón de este gobierno, manifestó que las transacciones varían de gobiernos anteriores. No me explico cómo no pudo observar la aluvión que se venía encima. Podría escribir tres páginas más sobre esta intervención; sé que afectará a mucha gente; se también que ya han despedido a parte del personal, pero debo decir que la intervención está en buenas manos.