De todo un poco
Fue un absurdo considerar la posible sanción a las escuelas particulares que iniciaron clases antes del tiempo programado por el Ministerio de Educación. Fue un contrasentido, pues se quiso castigar a las entidades que evitan que los niños anden perdiendo tiempo valioso. El estudio "trabajar más es equivalente a enseñar más". Todas las partes involucradas deben hacer un esfuerzo priorizar el valor de la educación. Se gastan seis millones para reparar bancas. Ese problema de cultura ya es hora que se le aplique castigo.
Hace algunos años, en una escuela pública, en Colón, se presentaba el mismo problema; el club de familia, entre ellos mi difunto esposo, tomó retratos de los salvajes de la institución e hicieron que los padres de esas familias pagaran los gastos para su recuperación o no admisión anual de los protagonistas. En ese colegio se acabó el relajo.
Más que las sillas rotas, a mí me inquieta la variación de la deuda del país. Por un lado se rebaja la deuda y unos días después la misma vuelve a subir y a ubicarse a un nivel similar al de 31 días antes. Una sencilla burla contable.
Como ex-banquera lo veo así. He visto pobreza y extrema pobreza (cuando en Colón las calles eran de piedra), pero he quedado consternada con la muerte de un niño de dos años, de cuya muerte salían lombrices. Cómo es posible que no haya un médico para urgencias en las Animas de Veraguas o cerca de ese lugar. Pobre gente.
Cierro este artículo, como colonense que soy, con la alegría de saber que pronto los colonenses volverán a tener un refinería. Los años vuelan.