De uniones políticas y otros menesteres...
Es un hecho claro y noticioso que estamos frente a uno de los actos más desesperados y de discursos demagógicos que pueda ocurrir en un colectivo político. Por primera vez se realiza un pacto de unión de fuerzas y resolución de discordancias de tal magnitud, que permite confirmar que realmente existe un problema grande de falta de democracia y disciplina dentro del Partido Revolucionario Democrático que los llevó inclusive a la derrota en los comicios pasados.
La falta de democracia está muy ligada a su pasado y la falta de disciplina existente entre los miembros de la directiva los lleva a no concordar con los intereses del país, los hace enfrascarse en una lucha interna por el poder, que según ellos les permite tener prebendas, territorios, proyectos y dominio del gobierno y el Estado a través de elecciones políticas.
Para mí está claro que no sólo se trata de una lucha de intereses, sino de la corriente alterna a usar como divulgación o propaganda para conceptuar el engaño con relación a la figura o líder que deberían seguir en una contienda política o para la continuidad de su partido. Quiero decir que, mientras Omar Torrijos vivió su liderazgo interno dentro del partido que fundó, y que para el resto de los panameños fue falso y desgarrador, el apego de sus miembros a ese concepto del torrijismo se mantuvo hasta el día que murió. Luego de allí en adelante, la figura que permitió mantener la politiquería y su propaganda política para llegarle a la gente fue el concepto norieguismo. Los que querían a Torrijos se agazaparon hasta que Manuel Antonio Noriega levantó el machete para declararle la guerra a los norteamericanos, por lo que de ahí en adelante se comenzó a resaltar nuevamente la figura de Omar y por lo que los norieguistas se encuentran ahora agazapados. No duden que estos perredistas disimulados quieran mantener a Noriega lejos, haciendo lo posible para que continúe su viaje infinito fuera de Panamá y pueda completar su condena y el fin de sus días en Francia, lugar en el cual es reclamado.
Finalmente, no es al torrijismo que siguen los adeptos al PRD, tan sólo es la oportunidad que tienen para vender un producto más digerible que la de Noriega, quien fue tachado de militar narcotraficante y está desprestigiado en una cárcel de EE.UU., lugar este que desde sus gobiernos, a través de entidades secretas, manejaron tanto a Omar Torrijos como al propio Noriega. El primero como militar potable capaz de continuar un golpe militar, que sacó en ese momento al Dr. Arnulfo Arias, para firmar unos tratados que mantuvieran la hegemonía de los EE.UU. sobre el Canal de Panamá; y el segundo para doblegar a la población contra cualquier intento de mayores protestas y de torceduras hacia la izquierda.
Poco antes y después de las elecciones vimos enfrascados en esta polémica a torrijistas y norieguistas; hoy se abrazan en una simbiosis peligrosa que traerá consecuencias agravantes para ellos y para el prestigio del país cuando se acerque el 2014.
Al final de todo, lo que desea la mayoría del pueblo, porque siempre ha existido la relación 65% civilistas - 35% militaristas, es que se acabe la corrupción y la deshonestidad para que podamos vivir en paz y no con la incertidumbre de regresar a un régimen militar que mantiene en su haber a cientos de panameños muertos y desaparecidos ante una escalada de arbitrariedades producidas en sus gobiernos, en especial la no aceptada lesión perpetrada contra la Constitución de la República al propiciar un golpe de estado como el ocurrido el 11 de octubre de 1968.