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Debates: Mi opinión


Hemos tenido la oportunidad, la semana que termina, de ver dos debates de los precandidatos panameñistas a la Presidencia de la República. Igual sucederá con los demás. Reconozco en esto un avance notorio, aunque en esta etapa, y hay que entenderlo, el mensaje o estrategia de los tres, va dirigido al universo de su partido, independientemente del efecto que causa o pueda causar extramuros.

Si tuviera que escoger entre los formatos presentados, el de la Universidad Latina fue mejor. El de TVN fue en extremo apretado y entre los periodistas que preguntaron y los panelistas que opinaron, hablaron más que los precandidatos. Si querían lograr "rating", de seguro lo hicieron, pero en adición a ello, nada más. Se vio como una carrera contra el tiempo, a tal punto que como televidente me sentí abrumado entre tantas ideas.

Considero que debatir es lo que debe imperar en los futuros encuentros. Los formatos mencionados, a mi juicio, no fueron debates, sino una presentación resumida de propuestas, seguida de una absolución de preguntas del auditorio, que se notaban enlatadas. Si bien es mejor que nada, creo que no llena el propósito de tan vital asunto.

El país está ávido de ver confrontación de ideas y planteamientos entre aquellos que aspiran al solio presidencial. Que se enfrasquen en un real debate, con reglas claras; pero que le permitan a uno refutar lo expuesto por el otro, debatir entre sí, con respeto claro, pero que el país pueda observar realmente la capacidad y visión de los precandidatos tal cuales son. Eso hace mucha diferencia, pienso yo. No quiero sonar cáustico, pero me recordaron los juegos florales de mi época de estudiante.

La función de los comentaristas, si los van a dejar, debe ser posterior a por lo menos la hora que deben tener los participantes para debatir. Los mismos, deben ser, dependiendo los temas, personas aptas para el análisis, no personajes de distintas organizaciones que salen a menudo por televisión y nada más. Cuando uno observa los debates relacionados al proceso electoral en Estados Unidos, los analistas son personas versadas en los temas, casi siempre periodistas especializados de medios importantes que sientan opinión con conocimiento del área objeto del debate, que tienen argumentos para criticar o coincidir con los participantes. Estamos lejos de eso aquí, pero se pueden buscar buenos analistas, dependiendo los temas, no personajes de ocasión.

Pero a pesar de todo, debo felicitar a los tres aspirantes panameñistas. Hicieron buenas presentaciones dentro de los esquemas planteados y considero que han iniciado un proceso de lavado de cara del partido que resulta reconfortante en una democracia que debemos fortalecer y que debe trascender al día de la elección, basada en programas de gobierno coherentes, con compromisos de reformas integrales al sistema colapsado que tenemos de la administración pública y que en conjunto proyecten a un verdadero estadista. Panamá se lo merece.

101 años de Panamá América

 
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