Decisión
Con motivo de la elección para Presidente de la Asamblea para la legislatura del próximo año, setiembre 2007 a setiembre 2008, el partido mayoritario decidió escoger a uno de sus miembros que consideraban ellos el más apto y con todo derecho para ocupar ese cargo.
Resulta que el agraciado y bien dotado dentro del partido, aparentemente había estado envuelto en un hecho de sangre en el que por absolución de un juicio posterior, no tenía nada que ver, pero que en la opinión pública, debido a testimonios encontrados, sí era señalado como participante, lo cual era ratificado por un gobierno extranjero poderoso, situación que ha creado todo un ambiente de tensión y de reviviscencia de los temas nacionales y de soberanía de los cuales ya hace ratos no se hablaban. Ya que ahora la onda es la globalización y los tratados de libre producción comercial.
Por supuesto que todos estamos a favor de que los asuntos internos de cada país se deben respetar y debemos, aun cuando seamos un país pequeño y con una larga historia y penosa de intervenciones en la marcha del país, debemos, digo, defendernos y anteponer a todo interés particular, la identidad de nuestra nacionalidad.
Por tanto, a lo hecho pecho, eligieron al ungido, y debe ser un caso cerrado.
Ahora bien, las preguntas que uno se hace son, por qué los miembros del partido mayoritario se inclinaron a hacer esa elección habiendo otros miembros con tantos méritos como el susodicho? ¿Qué mensaje quieren mandar a la ciudadanía con esa elección? Una cosa es la que se ve , otra la que está detrás de lo que se ve.
Resulta ahora que se está creando una víctima o un nuevo héroe perseguido injustamente que, al ser elegido automáticamente, se está convirtiendo en un ser inmaculado, inocente de toda falta, y adornándolo con créditos para ir preparando a un nuevo líder de sabor nacionalista, imitando lo movimientos suramericanos cansados de la orientación que llevan sus pueblos.
Dentro de esa misma atmósfera nacionalista, se suma el asunto de la extradición de otra de nuestras víctimas nacionales. ¿A dónde debe ir? Que vuelva a su patria afirma una parte de la ciudadanía, según las encuestas, aun cuando mayoritariamente, las mismas se expresan negativamente. Y surgen de nuevo los discursos nacionalistas que a veces suenan muy hipócritas y dentro de esos discursos, poco menos que insinúan que si no vuelve a este país, estamos perdiendo a un santo, un valor nacional, necesario componente para la futura reorientación política de nuestro país.
Y eso me lleva a reflexionar en qué consiste tanto patriotismo y nacionalismo. El verdadero nacionalista es el que por haber nacido aquí y haber recibido todo lo que es de este país, seriamente y constantemente, se preocupa por que se extinga la pobreza en las comunidades indígenas y en otros sitios de extrema pobreza, y no se muestra indiferente a las distintas campañas por procurar la salud igual para todos, a través de la limpieza y el aseo, dedica sus mejores oficios porque se acabe el analfabetismo, no sólo en el leer y escribir, sino el analfabetismo histórico y geográfico del que no está excusado, el que tanto quiere a su patria y al suelo que lo vio nacer. Un verdadero nacionalista no debe ser egoísta con sus conocimientos, sino que los comparte para que todos nos beneficiemos, de tal manera que si todos estamos educados, la nación avanza, que incluso el verdadero nacionalista se interna en la campiña a convivir con los marginados y a participar en la reconstrucción de sus comunidades mediante un servicio social voluntario, un nacionalista es el que participó en la manifestación tranquila y piadosa, el domingo pasado 9 de setiembre, reafirmando su identidad religiosa en el homenaje a Santa María La Antigua, actividad multitudinaria que mediáticamente, aunque importante, no recibió la cobertura que merecía.
Tenemos que decidirnos por ser sinceros con nosotros mismos. En una cinta cómica leí hace tiempo un cuadrito que decía: "At last we have met the enemy ... It is us" (Al fin ya encontramos al enemigo, somos nosotros mismos).
Tanto las pretensiones de cambiar artículos del Código Electoral por parte de la asamblea que atañe al hecho de que uno tiene que votar en el circuito donde reside, acabando con el clientelismo político. Dígase lo mismo como el asunto de la situación de los usuarios en la discusión sobre la Ley de Transporte en que siendo los usuarios mayoría, en la discusión son la minoría, por tanto ahí es donde debemos ejercer nuestra nacionalismo, luchando por el bien de los asociados de esta nación y no andar cerrando calles y tirando piedras unos contra los otros.
Resulta que el agraciado y bien dotado dentro del partido, aparentemente había estado envuelto en un hecho de sangre en el que por absolución de un juicio posterior, no tenía nada que ver, pero que en la opinión pública, debido a testimonios encontrados, sí era señalado como participante, lo cual era ratificado por un gobierno extranjero poderoso, situación que ha creado todo un ambiente de tensión y de reviviscencia de los temas nacionales y de soberanía de los cuales ya hace ratos no se hablaban. Ya que ahora la onda es la globalización y los tratados de libre producción comercial.
Por supuesto que todos estamos a favor de que los asuntos internos de cada país se deben respetar y debemos, aun cuando seamos un país pequeño y con una larga historia y penosa de intervenciones en la marcha del país, debemos, digo, defendernos y anteponer a todo interés particular, la identidad de nuestra nacionalidad.
Por tanto, a lo hecho pecho, eligieron al ungido, y debe ser un caso cerrado.
Ahora bien, las preguntas que uno se hace son, por qué los miembros del partido mayoritario se inclinaron a hacer esa elección habiendo otros miembros con tantos méritos como el susodicho? ¿Qué mensaje quieren mandar a la ciudadanía con esa elección? Una cosa es la que se ve , otra la que está detrás de lo que se ve.
Resulta ahora que se está creando una víctima o un nuevo héroe perseguido injustamente que, al ser elegido automáticamente, se está convirtiendo en un ser inmaculado, inocente de toda falta, y adornándolo con créditos para ir preparando a un nuevo líder de sabor nacionalista, imitando lo movimientos suramericanos cansados de la orientación que llevan sus pueblos.
Dentro de esa misma atmósfera nacionalista, se suma el asunto de la extradición de otra de nuestras víctimas nacionales. ¿A dónde debe ir? Que vuelva a su patria afirma una parte de la ciudadanía, según las encuestas, aun cuando mayoritariamente, las mismas se expresan negativamente. Y surgen de nuevo los discursos nacionalistas que a veces suenan muy hipócritas y dentro de esos discursos, poco menos que insinúan que si no vuelve a este país, estamos perdiendo a un santo, un valor nacional, necesario componente para la futura reorientación política de nuestro país.
Y eso me lleva a reflexionar en qué consiste tanto patriotismo y nacionalismo. El verdadero nacionalista es el que por haber nacido aquí y haber recibido todo lo que es de este país, seriamente y constantemente, se preocupa por que se extinga la pobreza en las comunidades indígenas y en otros sitios de extrema pobreza, y no se muestra indiferente a las distintas campañas por procurar la salud igual para todos, a través de la limpieza y el aseo, dedica sus mejores oficios porque se acabe el analfabetismo, no sólo en el leer y escribir, sino el analfabetismo histórico y geográfico del que no está excusado, el que tanto quiere a su patria y al suelo que lo vio nacer. Un verdadero nacionalista no debe ser egoísta con sus conocimientos, sino que los comparte para que todos nos beneficiemos, de tal manera que si todos estamos educados, la nación avanza, que incluso el verdadero nacionalista se interna en la campiña a convivir con los marginados y a participar en la reconstrucción de sus comunidades mediante un servicio social voluntario, un nacionalista es el que participó en la manifestación tranquila y piadosa, el domingo pasado 9 de setiembre, reafirmando su identidad religiosa en el homenaje a Santa María La Antigua, actividad multitudinaria que mediáticamente, aunque importante, no recibió la cobertura que merecía.
Tenemos que decidirnos por ser sinceros con nosotros mismos. En una cinta cómica leí hace tiempo un cuadrito que decía: "At last we have met the enemy ... It is us" (Al fin ya encontramos al enemigo, somos nosotros mismos).
Tanto las pretensiones de cambiar artículos del Código Electoral por parte de la asamblea que atañe al hecho de que uno tiene que votar en el circuito donde reside, acabando con el clientelismo político. Dígase lo mismo como el asunto de la situación de los usuarios en la discusión sobre la Ley de Transporte en que siendo los usuarios mayoría, en la discusión son la minoría, por tanto ahí es donde debemos ejercer nuestra nacionalismo, luchando por el bien de los asociados de esta nación y no andar cerrando calles y tirando piedras unos contra los otros.