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Declaración sobre la ausencia de un proyecto de nación


De lo que se trata en esta hora crucial, no es continuar emparchando la institucionalidad política del Estado...
Recientemente, un número plural de dirigentes políticos reunidos en sesión plenaria, discutieron y aprobaron la "Declaración del Frente Democrático Torrijista (FDT), cuyos ejes centrales giran alrededor de la crisis del modelo neoliberal, la ausencia de un proyecto de nación, la problemática de la CSS, la política exterior y el Canal; la transfiguración del PRD y la constitución del frente. A continuación expongo algunas consideraciones de la mencionada declaración.
Al cumplirse el 41 aniversario de la gesta gloriosa del 9 de enero de 1964, fecha que marca un hito histórico en la lucha generacional por la soberanía, el perfeccionamiento de la independencia nacional y la recuperación del canal; profesionales, intelectuales, trabajadores, campesinos y empresarios que nos desenvolvemos en diversas actividades públicas y privadas, nos adherimos a dicha declaración.
La crisis que afecta la Nación entera y pone en entredicho su institucionalidad política es, en última instancia, el resultado de la regresión del imperialismo en su fase global y de la declinación en América Latina y el Caribe de un modelo que durante el último cuarto del siglo pasado y en el umbral del presente se ha caracterizado por el desarrollo de políticas excluyentes y empobrecedoras; es decir, neoliberales. Situación que en Panamá no es apreciada en toda su magnitud por las grandes mayorías nacionales, entre otras razones, por la paradoja económica, el control hegemónico que aún ejerce la oligarquía neoliberal en muchos ámbitos de la vida nacional, la manipulación mediática y la ausencia en el país -en los últimos 15 años- del debate político como método de discusión de los problemas nacionales. Ello es tan cierto que, salvo los proyectos de nación encarnados en las figuras del Dr. Belisario Porras, en las primeras décadas de la República, la visión panameñista del Dr. Arnulfo Arias Madrid, en los años 40 y el programa de liberación nacional liderado por el general Omar Torrijos; ni el gamonalismo liberal primero, ni la oligarquía neoliberal después, han sido capaces de estructura un proyecto de nación, constituyéndose este último, en el mayor déficit político del país en este siglo. Y de lo que se trata en esta hora crucial de la Patria, no es continuar emparchando la institucionalidad política del Estado, sino construir sobre sus ruinas una democracia participativa y un nuevo Proyecto de Nación.
La economía panameña creció algo más del 6% en el 2004, hecho que expresa la paradoja del capitalismo salvaje; pues, a pesar del incremento del PIB, el desempleo se mantiene arriba del 13%, a nivel nacional y 15.6% la tasa de desempleo urbano (2003), mientras aumenta de forma geométrica el empleo informal y la precariedad salarial.
El gobierno arnulfista, que saqueó la hacienda pública hasta más no poder, dejó una deuda oficial por encima de los $9 mil millones. Pero la administración de Patria Nueva en tan sólo cien días incrementó la deuda pública en 13%; es decir, en cerca de mil millones de dólares adicionales; y también se propone realizar una reforma fiscal cuyo principal objetivo es aumentar los ingresos del gobierno mediante la creación de nuevos impuestos, la ampliación de la base impositiva de otros y reducir el gasto a través de la disminución de la planilla estatal en $ 60 millones anuales. Cambios estructurales orientados a complacer los organismos financieros internacionales y propiciar las condiciones para la renegociación de la "impagable" deuda externa panameña cifrada en alrededor de 10 mil millones de dólares que en el pago de intereses consume recursos que ascienden al 20% de los ingresos totales. ¿Cuál es nuestra propuesta (generación de empleos) para el quinquenio 2004-2009? Se pregunta la alianza de Patria Nueva en su programa de gobierno y responde en 4 líneas: "En primer lugar, reorientar el rumbo equivocado de la economía panameña. Pero, en los primeros 131 días nada ha cambiado. Y por la composición del Gabinete Económico del gobierno y del contenido de las políticas macroeconómicas anunciadas, todo parece indicar que el rumbo equivocado del capitalismo sin rostro humano de los postreros gobiernos postinvasión, continuará."
(*) Coordinador nacional del FDT.
Es interesante destacar que el Banco Mundial no recomienda interrumpir las reformas. Al reestructurar de manera profunda los sistemas de pensiones abultados y poco equitativos, las reformas aplicadas han sido un necesario paso adelante y cuentan con múltiples posibilidades para mejorar tanto su diseño como el funcionamiento en los nuevos sistemas.
En conclusión, para los que aportamos y aportaremos al sistema de pensión en las próximas décadas, resulta imperioso que el debate sobre las posibles reformas se fundamente en consideraciones técnicas, encima de conceptos sesgados de índole ideológicos o partidistas.
El estudio del Banco Mundial y sus anexos debe ser objeto de lectura completa y desapasionada por quienes tienen en sus manos la responsabilidad del sistema.
En el sitio web del Banco Mundial (www.worldbank.org/keepingthepromise) hay disponible más información relacionada con este estudio.
(*) El autor es un cotizante joven de la Caja de Seguro Social.

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