Defectos de fabricación social
Varias agencias internacionales de prensa y medios de comunicación social en Panamá dieron a conocer la información en la que varias organizaciones no gubernamentales (ONG) en España desarrollan una campaña titulada Ropa Limpia, como protesta contra las empresas multinacionales de ropa y calzado que utilizan la explotación laboral. Bajo el lema: Las zapatillas Nike y Adidas tienen un defecto de fabricación Social, las organizaciones tratan de "llamar la atención del público sobre las condiciones sociales de producción en diversas empresas de ropa y material deportivo. Esta campaña se inició la primavera pasada y desde entonces se han entregado cientos de zapatillas desde diversos lugares de España, que serán remitidas a las empresas citadas para pedirles que mejoren las condiciones sociales de sus trabajadores, en especial en las factorías situadas en el sudeste asiático... Además de depositar sus zapatillas, los vecinos que se aproximen a esta mesa podrán escribir y enviar una postal a estas empresas para protestar por sus métodos de trabajo. Ya se han escrito más de 10.000 postales que serán remitidas próximamente. Aunque los organizadores de la campaña reconocen que se ha habido mejoras desde que comenzaron las movilizaciones internacionales contra esta situación, creen que se siguen incumpliendo en muchos sentidos las legislaciones nacionales e internacionales de derechos humanos. "(Europa Press). Luego escuché por la radio que los manifestantes había marchado pacíficamente hacia los locales de esas empresas y habían depositado miles de zapatillas para reafirmar los objetivos de su campaña.
Lo cierto es que este concepto de defecto de fabricación social llama a reflexionar sobre la perspectiva de los productos que consumimos, pues muchas veces sólo se destaca un ángulo muy estrecho ligado al uso, calidad y precio del producto, perdiendo de vista que el producto puede tener defectos muy graves, de tipo social, pero también ambientales y políticos.
Defectos sociales: Son los que aparecen en la campaña Ropa Limpia, y están ligados a la violación de los derechos humanos socioeconómicos de los trabajadores que intervienen en el proceso de producción. Los objetos son producidos a costa de la sobreexplotación y el abuso de los (las)trabajadores(as), que trabajan más horas que las adecuadas, con bajos salarios, sin derecho a organización e incluso a costa de la mano de obra infantil. Esta situación se exacerba con la globalización neoliberal que coloca al mercado absoluto como su epicentro. Sería interesante clasificar cuántos productos que consumimos - nacionales o importados- tienen defectos de fabricación social. Por ejemplo, el café que bebemos cada día, el azúcar con que lo endulzamos ¿Cuánto defecto de fabricación social contendrán? Las condiciones infrahumanas de zafras y cosechas, no impregnan la esencia de esos - y otros- productos?
Defectos políticos: Cuando contienen, de alguna manera, las violaciones de los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. Recuerdo, claramente, que reacción al golpe de Estado propinado por los militares chilenos (encabezado por el hoy justamente asediado Augusto Pinochet) contra el gobierno elegido democráticamente, se realizó una campaña internacional de boicot al vino chileno. Lo mismo sucedió después con productos emanados el régimen del Apartheid en Sudáfrica.
Defectos ambientales: Existen productos que provienen de empresas transgresoras del equilibrio ambiental, al contaminar y dañar la naturaleza sin ninguna prevención y que incorporan en sus mercancías dicho estigma, por lo que también deberían ser señaladas.
Entre nosotros - y en especial la juventud- aprecia mucho las prendas de vestir de marca como un timbre de estatus y prestigio ¿Cuál es el pedigrí de esas marcas? ¿Cuánto defecto social, político o ambiental encarnan? Esas botas de marca pero hechas en Tailandia. Vietnam o Haití? ¿Cuánto de atropello las caracterizan? ¿Cuáles son los defectos sociales, ambientales y políticos de los productos y servicios gubernamentales, religiosos, privados o civiles en Panamá?
Sería interesante y muy educativo que la CLICAC incorporara en su acción de trabajo con los consumidores el tema de los defectos sociales, ambientales o políticos; que la Defensoría del Pueblo, sociedad civil o las universidades lo hicieran suyo no solo ofreciendo información sino medida de acciones cívicas para cambiar, o por lo menos, mitigar esos "defectos", pues como se señalan en el ejemplo español gracias a las movilizaciones se han producido mejoras.
Definitivamente, la campaña se enfocó de una manera muy creativa y certera. La protesta es un derecho cívico, y al mismo tiempo es multiforme y manifestada por diversos grupos o sectores juntándose en una sola voz, logrando expresar el interés general e intentar incidir en la realidad. La intención de la protesta tiene varios niveles: el nivel básico o reactivo es la protesta sólo como denuncia o disgusto con relación a un hecho injusto; pero además de este nivel, existen otros que lo superan, como el entender a la protesta acompañada de la propuesta lo que permite superar la situación que se critica, lo que supone que existe la necesidad de ganar la simpatía, de atraer a otros sectores, sumar y multiplicar en lugar de restar o dividir. La idea es no aislarse, sino imantar a otras personas y sectores para superar el hecho injusto, a través de propuestas viables de cambio.
Mirado así, los medios o las formas de la protesta expresan lo anteriormente expuesto, pues muchas veces el medio o la forma que se usa para protestar genera rechazo o reprobación colectiva y aunque no necesariamente sucede así con la identificación del objetivo de la propuesta.
Lo cierto es que este concepto de defecto de fabricación social llama a reflexionar sobre la perspectiva de los productos que consumimos, pues muchas veces sólo se destaca un ángulo muy estrecho ligado al uso, calidad y precio del producto, perdiendo de vista que el producto puede tener defectos muy graves, de tipo social, pero también ambientales y políticos.
Defectos sociales: Son los que aparecen en la campaña Ropa Limpia, y están ligados a la violación de los derechos humanos socioeconómicos de los trabajadores que intervienen en el proceso de producción. Los objetos son producidos a costa de la sobreexplotación y el abuso de los (las)trabajadores(as), que trabajan más horas que las adecuadas, con bajos salarios, sin derecho a organización e incluso a costa de la mano de obra infantil. Esta situación se exacerba con la globalización neoliberal que coloca al mercado absoluto como su epicentro. Sería interesante clasificar cuántos productos que consumimos - nacionales o importados- tienen defectos de fabricación social. Por ejemplo, el café que bebemos cada día, el azúcar con que lo endulzamos ¿Cuánto defecto de fabricación social contendrán? Las condiciones infrahumanas de zafras y cosechas, no impregnan la esencia de esos - y otros- productos?
Defectos políticos: Cuando contienen, de alguna manera, las violaciones de los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. Recuerdo, claramente, que reacción al golpe de Estado propinado por los militares chilenos (encabezado por el hoy justamente asediado Augusto Pinochet) contra el gobierno elegido democráticamente, se realizó una campaña internacional de boicot al vino chileno. Lo mismo sucedió después con productos emanados el régimen del Apartheid en Sudáfrica.
Defectos ambientales: Existen productos que provienen de empresas transgresoras del equilibrio ambiental, al contaminar y dañar la naturaleza sin ninguna prevención y que incorporan en sus mercancías dicho estigma, por lo que también deberían ser señaladas.
Entre nosotros - y en especial la juventud- aprecia mucho las prendas de vestir de marca como un timbre de estatus y prestigio ¿Cuál es el pedigrí de esas marcas? ¿Cuánto defecto social, político o ambiental encarnan? Esas botas de marca pero hechas en Tailandia. Vietnam o Haití? ¿Cuánto de atropello las caracterizan? ¿Cuáles son los defectos sociales, ambientales y políticos de los productos y servicios gubernamentales, religiosos, privados o civiles en Panamá?
Sería interesante y muy educativo que la CLICAC incorporara en su acción de trabajo con los consumidores el tema de los defectos sociales, ambientales o políticos; que la Defensoría del Pueblo, sociedad civil o las universidades lo hicieran suyo no solo ofreciendo información sino medida de acciones cívicas para cambiar, o por lo menos, mitigar esos "defectos", pues como se señalan en el ejemplo español gracias a las movilizaciones se han producido mejoras.
Definitivamente, la campaña se enfocó de una manera muy creativa y certera. La protesta es un derecho cívico, y al mismo tiempo es multiforme y manifestada por diversos grupos o sectores juntándose en una sola voz, logrando expresar el interés general e intentar incidir en la realidad. La intención de la protesta tiene varios niveles: el nivel básico o reactivo es la protesta sólo como denuncia o disgusto con relación a un hecho injusto; pero además de este nivel, existen otros que lo superan, como el entender a la protesta acompañada de la propuesta lo que permite superar la situación que se critica, lo que supone que existe la necesidad de ganar la simpatía, de atraer a otros sectores, sumar y multiplicar en lugar de restar o dividir. La idea es no aislarse, sino imantar a otras personas y sectores para superar el hecho injusto, a través de propuestas viables de cambio.
Mirado así, los medios o las formas de la protesta expresan lo anteriormente expuesto, pues muchas veces el medio o la forma que se usa para protestar genera rechazo o reprobación colectiva y aunque no necesariamente sucede así con la identificación del objetivo de la propuesta.